Ha empezado la revolución

Andrea Agnelli, president of Juventus walks around Allianz Arena, Munich
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15/03/2016

El mismo día en el que la Copa de Europa escribía una página más en su colección de noches épicas para la historia, en Madrid se formalizaba una resistencia dispuesta a pasar a la ofensiva para conservar los fundamentos originales del fútbol de clubes. Los representantes de 244 equipos desafiaron la recomendación del presidente de la ECA, Andrea Agnelli, y sí acudieron a la llamada de Javier Tebas y la asociación de Ligas europeas para discutir la mejor fórmula para oponerse al proyecto de una Superliga casi cerrada a partir del año 2024. Se oyeron palabras como “revolución”, “dictadura” o “mayoría silenciosa”. En realidad, el amplio grupo que se siente perjudicado por la reforma propuesta ha dejado de ser discreto. Plantea ya la contienda en términos bélicos, otorgándole el carácter dramático que efectivamente sí tiene: está en juego el futuro del fútbol tal y como siempre lo entendimos. Con los derbis regionales, con las rivalidades territoriales, con las ligas nacionales como base de las competiciones continentales, con ascensos, descensos y clasificaciones europeas. Un fútbol meritocrático, al fin y al cabo. Con sus numerosas imperfecciones (porque no se compite desde posiciones de igualdad), pero sin el descaro de convertirlo ya sin maquillajes ni disimulos en un club privado elitista y excluyente. La batalla ha empezado y va a ser dura: aunque los que proponen la reestructuración aristocrática son mucho más poderosos, los que se resisten a ella son muchos más. Muchos, muchísimos más. Más clubes, más dirigentes, más profesionales del fútbol y más hinchas. Y ninguno de ellos está dispuesto a que la prepotencia se apodere de aquello que es de todos.

¿Cómo sería la Superchampions que pretende la aristocracia?

El diario francés L’Équipe ha sido el más explícito a la hora de publicar los planes de los grandes clubes que promueven el cambio de formato. Representantes de clubes galos presentes en la reunión de Amsterdam de la ECA a finales de marzo filtraron a ese rotativo el formato que más gusta a los ideólogos de la Superchampions. Está lejos aún de ser aprobado y el proyecto está en una fase muy inicial en la que no se han resuelto cuestiones fundamentales como el cartel de participantes de la primera edición ni el sistema que se emplearía para otorgar las escasas plazas procedentes de los torneos nacionales, pero su arquitectura nos ayuda a vislumbrar hacia dónde van las intenciones de los diseñadores del cambio.

Formato de la fase de grupos:

32 participantes (como ahora).
4 grupos de 8 equipos cada uno.
14 jornadas (cada equipo jugaría 7 partidos como local y 7 como visitante).
Se clasificarían los 4 primeros de cada grupo.

Formato de las eliminatorias:

Idéntico al actual: octavos, cuartos y semifinales a doble partido.

Clasificación para la siguiente edición:

Los 5 primeros de cada grupo conservan su plaza (hagan lo que hagan en su liga nacional).
Los sextos y los séptimos de cada grupo disputan una repesca: los 4 ganadores conservan su plaza.
Los únicos participantes que “descienden” son los últimos de grupo y los perdedores de las repescas.
Los 4 semifinalistas de la Europa League se clasifican para la siguiente Superchampions.
Las 4 plazas restantes serán para los ganadores de fases previas entre campeones de ligas nacionales.

¿Qué dice la UEFA?

Oficialmente, la UEFA no dice nada. Pero los dirigentes de los clubes pequeños contrarios al proyecto entienden que, al no haber desmentido esta información publicada ya hace más de un mes en la prensa francesa, el órgano rector del fútbol continental contempla seriamente aceptar la propuesta de la ECA. Aleksandr Ceferin, consciente del poder de los grandes clubes, parece estar dispuesto a concederles un formato a su medida si de esta forma consigue conservar una naturaleza mínimamente abierta de la Copa de Europa. En la UEFA entenderían que, al mantener cuatro plazas que saldrían de las ligas nacionales y otras cuatro para los triunfadores de la Europa League (a cuya fase final sí tendrían acceso equipos de todos los países), habrían logrado evitar que se pudiera hablar de una Superliga cerrada y Ceferin habría mantenido su promesa de conseguir que, de algún modo, cualquier club del continente pudiera llegar a disputar el máximo torneo continental.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

 

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21 comments

Buenas Axel:

¡Qué absurdo lo de la Superliga! A día de hoy los clubes que la promueven son ya los más ricos, prácticamente todos los años tienen asegurada su plaza y son los que siempre ganan la Champions. Desde la 97/98, que por primer vez participaron subcampeones de liga, sólo el Oporto en la 03/04 ha sido capaz de ganarla. En estos últimos 21 años han sido campeones el Barcelona, el Real Madrid, el Manchester United, el Chelsea, el Liverpool, el Inter, el Milán y el Bayern. Lo que hace grande a este deporte es la sorpresa (Ajax esta temporada) y la posibilidad de progresar (solo hay que acordarse del Manchester City o del Atlético de Madrid hasta no hace mucho).

Bueno, el Chelsea, por su nombre y su historia, es un recién llegado e incluso podríamos darle menos nombre histórico que al Oporto. Ahora mismo es uno de los clubes más importantes, pero antes de Morurinho y Abramovich no era más que un Zaragoza o Betis en la liga española, un clásico de la Premier, pero poco más, e incluso diría que algo menos.

En todo caso, la Superliga europea me parece una aberración y lo único para lo que sirve es para aumentar la brecha de dinero entre los clubes más ricos (que no tienen por qué ser los más grandes, mirad Chelsea, PSG o City) y condenando a las ligas nacionales a un segundo plano.

Personalmente, cada vez me da más pereza el fútbol de élite y solo Champions especiales como esta con el Ajax y el Tottenham desafiando el orden establecido y el futbol de selecciones me aportan algo de interés, y cada vez bajo más la mirada hacia el fútbol modesto. Nunca antes había seguido tanto la 2ª B como ahora, y si finalmente se forma ese campeonato prácticamente cerrado, van a conseguir que abandone casi por completo la élite por los modestos. Por mucho que se empeñen, me parecen mucho más especiales los derbis locales que los europeos, a mí me parece mucho mejor equipo el que gana un campeonato que premie la regularidad que el que te puede dejar fuera un día malo o que ganes si se te alinean los astros un día en concreto aunque hayas llegado a duras penas.

Por mi parte, en la Champions yo creo que deberían jugar solo los campeones de Primera División y Campeones de Copa y el resto de equipos ir a la EUL, incluso creando una EUL2 si hace falta para que quepan todos los que ya juegan en Europa. Todo lo demás es hacerle el caldo gordo a los grandes y perjudicar a los equipos medios, sobre todo a los que provienen de las ligas de fuera del Big-5, como la portuguesa o la holandesa, que no tienen manera de retener el talento y a la mínima que algún equipo destaque algo, se lo desmantelan en verano.

Pues a mi este formato de Superchampions tal y como se desarrolla en el artículo me parece mucho mas interesante, igualado y con muchos mas partidos relevantes que lo que hay ahora. Se quiera o no el futuro va por aquí. El mundo evoluciona y el futbol no se puede quedar atrás.
Como ejemplo, antes había gente que despotricaba del VAR, ésta gente ahora ha disminuido porque es evidente que, aún siendo perfeccionable, es mucho mejor que su inexistencia. Con éste formato de champions debería ser lo mismo, reticencias al principio para reconocer posteriormente que es un formato infinitamente mas atractivo que el actual. Y, ojo, estoy hablando del formato que se explicita en el texto, para nada estoy hablando de una superliga cerrada, que ya no me gustaría.
Con esta fórmula hay espacio para todos.
Hay que ser valiente y erradicar tanta caspa y conservadurismo asociado al futbol.

Igual el conservadurismo consiste en mantener y aumentar privilegios de los que ya los tienen (que además, en 9 de cada 10 casos, son los que llevan décadas teniéndolos), no vaya a ser que venga gente nueva a quitarles el puesto.

Estoy de acuerdo en parte. Es verdad que seria mas atractivo objetivamente, pero tambien es verdad que el proceso de ascenso podria ser tan complejo que cada vez que un equipo destaca, llega otro con mas dinero y le compra la mitad del equipo…. entonces claro es muy dificil mover las cosas.

Yo estoy de acuerdo en que hay demasiada diferencia de nivel. Pero tambien creo que deberiamos intentar mantener la meritocracia.

A mi la version de champions que mas me gustaba era la de antes de 2004. Primera liguilla de 8 grupos de 4. Segunda liguilla de 4 grupos de 4 y cuartos de final. Habia muchos partidos, no habia tanto cupo para equipos de ligas menores y en la segunda liguilla salian grupos de panico.. imaginate. Bayer -Juventus-United-R.Madrid y solo pasan 2…

Y si por calendario no se puede las ligas podrian reducirse a 18 equipos y a cambio estos 4 partidos de menos son los cuatro partidos de mas de la segunda liguilla.

Ojala volviese este formato…

Me encanta la Champions. Es mi competición favorita y todos los años me sabe a poco. Quiero más jornadas europeas como la vivida esta semana, pero en una competición en la que se acceda por méritos. Me gustaría que se jugase en fin de semana (dicen que perjudicaría a las Ligas, pero la Premier, mejor liga del mundo cede fines de semana la la FA Cup y no pierde por ello interés), y que la jugasen más equipos. Si se mantienen los 8 grupos, se pueden aumentar las jornadas de competición metiendo un equipo más en cada grupo (o dos). Esto nos lleva a 8-10 jornadas. Teniendo en cuenta que las 4 grandes ligas se llevan la mitad de las plazas, sería una oportunidad excelente para que las plazas extra las ocupasen campeones de liga que actualmente no tienen acceso directo. También podría hacerse una segunda fase de grupos como ocurría hace años. Con grupos de 5 equipos (8 jornadas) y segunda fase de grupos de 4 (6 jornadas) tenemos las 14 jornadas que quieren jugar los grandes (y concedamos los fines de semana si hace falta) y al mismo tiempo tenemos a 8 campeones nacionales más que se clasifican de forma directa.

Además si sigue habiendo 32 equipos la superliga se aleja de lo que se busca. Pongo el ejemplo de este año para el Real Madrid. Imaginemos que cae en un grupo de 8 con los 3 rivales de su grupo de este año y los 4 del grupo del Porto. Ese grupo de 8 sería: Porto, Schalke 04, Galatasaray, Lokomotiv Moscú, Real Madrid, Roma, Viktoria Plzen, y CSKA de Moscú. A nosotros nos puede molar, pero no parece muy “motivador” para los aficionados medios del Real Madrid y menos en un grupo en que se clasificarían 4 equipos… Me extrañaría que lo que dice L’Equipe es lo que realmente se busque

¿No crees, Axel, que la actitud de Ceferin ha sido un poco pusilánime hasta el momento? Prácticamente no se ha expresado, ni en un sentido ni en otro.

Cabe preguntarse entonces cuánto poder efectivo tiene el presidente de UEFA en lo que respecta a la organización del fútbol de clubes.

Me parece absurdo plantear la Superliga de esta forma. ¿4 grupos de 8 y pasan 4? ¿De qué te sirve ganar 30-0 los 14 partidos de tu grupo si luego pierdes en octavos 0-1 y te eliminan? La idea de una Liga es premiar la regularidad. Si luego va a haber eliminatorias, va a haber muchos partidos sin interés aunque sean entre equipos top.
Si se quiere hacer así, con grupos grandes + eliminatorias hay que plantear que haya mucha diferencia entre quedar primero y quedar segundo y quedar tercero… P.ej. Los 4 primeros pasan a cuartos. Los segundos juegan octavos a partido único en su casa o con goles de ventaja, etc.
Y obviamente, lo que nadie queremos, sobre todo aficionados del mundo MI es que sea cerrada o semi-cerrada. Nada de garantizar a los cinco primeros (20 equipos en total) que se clasifiquen directo. Este punto creo que es muy importante. El 90% de los equipos tienen que llegar por sus méritos en sus Ligas/previas europeas, algo que no se aleje mucho de lo ya existente.

Para mi lo mejor seria crear una liga europea de 20 equipos con torneo regular de liga (todos vs todos) y un playoff de los 4 u 8 mejores, estos equipos ya no participarian en sus ligas nacionales; pero existiria descenso en la superliga, los equipos que descienden pasan a disputar la champions y su liga nacional, los equipos que ascienden provendrian de la champions, en todos los casos los equipos estarian obligados a disputar su copa nacional

Menuda bazofia todo esto de la súper liga europea , se va a cargar el fútbol nacional, en España bien para Madrid y Barcelona, mal para los demás ( que no se piensen grandes cosas el Valencia , At. Madrid….).

Lo mejor es como hasta ahora , combinar torneos nacionales( fin de semana ) y europeos entre semana ( jugar fin de semana supondría la muerte de los equipos medios, yo por ejemplo soy socio de la real sociedad y no lo aguantaría ), yo no cambiaría mucho esto, quizás hacer una tercera competición europea .

Es un proyecto interesante. Habría que ver cuánto dinero sería capaz de generar. Si la Champions es el maná a día de hoy, imaginad una liga europea con partidos de enjundia cada semana. Eso, en derechos televisivos, es oro puro. De todas formas, los grandes clubes con tradición y los petrodolares controlarian igualmente el mercado, o incluso en mayor medida, ya que se generaría una inflación mayor en esta ya desmedida burbuja. Si a día de hoy se pagan 100 kilos sin pestañear y cualquiera que despunta cuesta 60 millones fácil, imaginad si los clubes participantes en esta nueva competición tienen más dinero, más competencia entre sí y menos necesidad de vender. Suena a que los gigantes están hartos de que Uefa se lleve parte del pastel y lo quieren entero. Por mi, como espectador, perfecto, pero cuidado con el dinero que mueve el fútbol, que tiene mucho peligro.

La enjundia de los partidos se la da la excepcionalidad. Si cada semana tienes varios partidos tipo Liverpool – Barça, Madrid – Juve, United – Bayern… Pierden interés, porque ya es “lo mismo de cada año”.

No es cierto. En baloncesto hay Superliga y sigue siendo más interesante ver un Real Madrid-Manchester City (en basket un Real Madrid-Olympiakos) que un Real Madrid-Getafe. A nivel de espectador medio, el aficionado del Real Madrid prefiere ver el primer partido que el segundo. Por mucho que se repitan, para ese espectador tiene mucha más enjundia el primer partido que el segundo.

Sólo quería puntualizar que en mi anterior comentario incluyo al Chelsea como uno de los clubes promotores de la Superliga y cito al Oporto como excepción ya que no forma parte de ese hipotético grupo de 16 equipos.

La presencia de esos 244 clubes en la reunión de las ligas europeas es el primer contratiempo real que ha encontrado la ECA en su camino a la “Superchampions”. Hasta ahora ni UEFA ni la mayoría de los miembros de la propia ECA que se verían perjudicados por el proyecto habían opuesto resistencia alguna a los planes de los grandes clubes europeos, salvo el pronunciamiento inglés con su ya tradicional oposición a las competiciones internacionales, pero que nadie duda que una vez establecida serían de la partida. Eso si no tenemos en cuenta la oposición de los medios, pues cada vez que un periodista aludía estos días al gran espectáculo y al carácter mágico e inmejorable de la actual Champions como freno al nuevo proyecto un directivo de la ECA moría… de la risa…
Y es que la audacia de los “Agnelli guys” ha llegado a tal punto de silenciar a la otrora omnipotente UEFA y de contraprogramar a la propia FIFA. Falta saber si esto sigue siendo el tradicional farol para modelar la Champions a su gusto una vez más o de verdad soplan vientos de fronda.
Puede ser que el planteamiento de máximos inicial haya modelado ya las conciencias de la “mayoría silenciosa” y que ahora cualquier modificación afín a la élite se interprete como una victoria del ámbito federativo y de los clubes de nivel medio (pocos modestos hay aquí), eso sería una victoria doble para curia de la ECA. O puede ser que la revolución ya esté decidida y que simplemente se esté eligiendo el cómo y el cuándo mientras que la mayoría del fútbol mundial discute sobre modelos meritocráticos y participativos que ya no están sobre el tablero.
FIFA lleva mucho tiempo jactándose de ser la organización mundial con más miembros en el globo, por encima incluso de la ONU. Su prevalencia y capacidad regulatoria sobre todo el fútbol mundial no tiene parangón con ningún otro deporte ni organización humana. La unidad del fútbol y su homogénea interpretación en todos los rincones del planeta tienen tanto para bien como para mal su referencia en esta organización corrupta. Pero lo cierto es que los clubes no necesitan realmente de las federaciones. Si no hay un mandato gubernamental al respecto, tanto las ligas profesionales como las de aficionados se pueden desarrollar sin ninguna injerencia federativa.
Quizás sea un farol… quizás sea el fin de un modelo y de la unidad global de nuestro deporte…

Menudo despropósito.

Estoy en contra de la superliga por principios. De hecho, se ha producido un efecto rebote y ahora soy de los que piensan que debería volverse a un sistema en el que solo los campeones de liga y copa jueguen la champions, para que las ligas nacionales recuperen prestigio.

Pero es que además ese sistema propuesto es absurdo y va a conseguir lo contrario de lo que propone:
– Al final, equipos “gigantes” no hay tantos, son 8 o 10 (los dos españoles, 3 o 4 ingleses, bayern, Juve – en espera de que Milan o Inter resuciten- y el PSG que se puede caer en cualquier momento). Si haces 4 grupos de 8, en cada uno vas a tener dos o como mucho 3 de esos equipos. Así que lo de grandes partidos cada semana se cae completamente.
– Si se clasifican 4 de 8, para los grandes la presión por pasar va a ser muy escasa. SI con grupos de 4 es normal que les sobre una jornada, te vas a encontrar con que muchos equipos lleguen clasificados (o descartados) a falta de 3 o 4 partidos.

Ya se cargaron el baloncesto con la super-superliga europea y ahora se van a cargar el fútbol
Odio eterno al fútbol moderno

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