Neymar ante su víctima favorita

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El Celtic de Glasgow salió al Parque de los Principes con la intención de morder y pegarle un susto de inicio al PSG. El planteamiento de los Hoops –con una suerte de 3 centrales y la incorporación de Ntcham acompañando en el centro a Brown para que el resto del equipo se pudiera descolgar en la presión- sorprendió a los de Unai Emery y ya en el primer minuto de partido la presión del campeón escocés provocó un córner favorable. Precisamente a raíz de esta acción, el equipo de Brendan Rodgers puso el suspense momentáneo a la noche: al contrario de todo lo que pudieran mandar los cánones del fútbol británico, Ntcham ejecutó un servicio raso a la frontal para la llegada por sorpresa de Moussa Dembélé que adelantó al Celtic en el Parque de los Príncipes y rompió racha del PSG sin encajar ningún gol en esta Fase de Grupos.

Paris Saint-Germain 7 (Neymar 9′, 21′, Cavani 28′, 79′, Mbappé 35′, Verratti 75′, Dani Alves 80′)
Celtic Glasgow 1 (M.Dembélé 1′)

PSG vs Celtic - Football tactics and formations

Además, fue un gol importante para Dembélé por haberlo marcado al club que le formó hasta los 15 años de edad. El 0-1 parecía que podía ser el inicio de una buena historia de David contra Goliat y de hecho, en los minutos posteriores, el Celtic demostró personalidad y valentía para dominar al Paris Saint-Germain con una posesión bastante interesante e inesperada. Gol, posesión y llegadas, el cuento era demasiado bonito para el conjunto escocés y rápidamente un error de Brown en la salida de balón fue duramente castigada por el PSG. Rabiot recuperó el esférico y con un notable despliegue condujo hasta el área contraria para ceder el balón a Neymar en el pico del área. Con el cuero ya dentro de su hábitat, el brasileño tardó menos y nada en oler sangre, ganar el uno contra uno y pegar un tiro cruzado inalcanzable para Gordon. Y es que en el espacio entre el central más pegado en banda y el carrilero, el ex del Barça encontró una mina para explotar todo su potencial. Tanto es así que 10 minutos después de firmar el primer tanto, Neymar calcó la misma jugada y el mismo remate para darle la vuelta al marcador en menos de media hora y sumar su séptimo gol ante el Celtic de Glasgow, su víctima favorita en todo el continente europeo.

Moussa Dembelé anotó el sábado ante el Rangers su primer hat-trick con la camiseta del Celtic y todas las cámaras lo buscaban en el entrenamiento previo en el Camp Nou (Focus Images Ltd).
Moussa Dembelé anotó el primer tanto del partido ante su antiguo equipo pero acabó sufriendo un duro correctivo (Focus Images Ltd).

El segundo tanto del PSG desdibujó todo el esquema y el ahínco con el que el Celtic había empezado su partido. La presión asfixiante que había ejercido en el inicio se quedó en poco más que un recuerdo y, por si fuera poco, se había quedado sin uno de sus puntales defensivos como Mikael Lustig desde el minuto 13. Casi ahí mismo se acabó el partido y partir de ahí el Paris Saint-Germain se limitó a jugar el encuentro casi como si de un partido de exhibición se tratase. Las incursiones de Neymar y Mbappé por bandas era constante, Draxler desde el interior combinaba con estos cuando y cómo quería, Cavani remataba con facilidad todo lo que le llegaba y Rabiot manejaba sin problemas el timón.

Pero es que el Celtic ya estaba tan fuera del partido a la media hora de encuentro que ya ni se logró imponer en lo que teóricamente podía plantar cara: el juego aéreo. De este modo llegó el tercero, Dani Alves mandó un envío largo al segundo palo y ante la pasividad de la defensa escocesa, un remate en semifallo entre Neymar y Mbappé se convirtió en una asistencia para el 3-1 de Cavani. El descalabro del Celtic era total y Mbappé aprovechó para sumarse a la fiesta y poner el 4-1 antes del descanso ante las facilidades de la defensa escocesa.

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Mbappé fue el miembro del tridente menos acertado en el encuentro ante el Celtic (www.rsca.be).

El trabajo ya estaba hecho en el tiempo de asueto y, consciente de ello, el Paris Saint-Germain bajó de forma descarada las revoluciones tras la reanudación. Un respiro que el Celtic agradeció mostrándose diligente sin ningún tipo de mordiente en la contra ni ánimo para amenazar a Alphonse Areola. La segunda parte pasó sin ningún tipo de trascendencia ni ritmo pero llegó un momento en el que pareció que los jugadores de Unai Emery se acordaron de por qué estaban ahí y que había una gente que les estaba animando desde las gradas del Parque de los Príncipes. Así pues, activaron a media jornada la maquinaria de producción goleadora para marcar tres tantos por la vía rápida. Verratti cumplió, Cavani sumó doblete y acabó Dani Alves añadiéndose a la fiesta del 7-1 final que, eso sí, no le sirve al PSG para garantizarse la primera plaza del grupo. Los de Emery tendrán que jugarse el liderato en Múnich, así como el Celtic también tendrá que hacer los deberes en casa ante el Anderlecht.

Aun así, las sensaciones que transmitió el partido fueron las que ya intuíamos: el nivel de exuberancia atacante del Paris Sant-Germain es tan prolífico y tan fértil que los parisinos sólo necesitan situar el balón en zona de tres cuartos para tener de forma casi segura una ocasión de gol. En clave Celtic, parece también claro que no es esta la temporada, por ahora, que el Celtic se pueda mirar de tú a tú con la élite europea. Mucho tendrá que remar todavía el equipo de Brendan Rodgers si quiere tener un futuro próspero más allá de la competición doméstica.

Foto de Portada: www.rsca.be.

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