El ratón Diogo Jota

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Quizá no lo recuerden, pero Diogo Jota pasó por el Atlético de Madrid. Con más pena que gloria, pues no llegó a debutar en partido oficial con las franjas rojas y blancas. Empezaron las cesiones, primero en Portugal y posteriormente en Inglaterra. Encontró su sitió en un Wolverhampton Wanderers plagado de compatriotas suyos. Empezó a hacer ruido en el estadio de Molineaux, ascendiendo a la Premier League y llevando a los lobos a disputar competición continental por primera vez en 39 años. Marcó nueve goles y repartió cinco asistencias en la Europa League, en un camino que empezó con tres rondas preliminares y que terminó en los cuartos de final frente al Sevilla.

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Pese a sus contribuciones, Jota no era el protagonista. Las miradas y los dedos apuntaban al mexicano Raúl Jiménez y al español Adama Traoré, entre otros. Diogo aguardaba su momento. Siguió creciendo en el equipo y en 2020 fichó por la constelación de Anfield. Tantas estrellas tenía el Liverpool que el luso parecía aceptar nuevamente un rol secundario. Sentado en el banquillo, esperando una oportunidad. Andaba fino el tridente formado por Firmino, Sadio Mané y Mohamed Salah. El trío acababa de conquistar la primera liga en 30 años y el éxito en la final de la Liga de Campeones frente al Tottenham seguía bien fresco en la memoria.

Empezó con buen pie su andadura vestido de rojo. Sin hacer mucho ruido, pero cumpliendo. Marcó en su debut liguero con su nuevo equipo, pese a contar con solo diez minutos. Fue el primero de los cinco goles que marcó en los nueve partidos de Premier League que disputó antes de sufrir una lesión en su rodilla. Pese a estar tres meses de baja, Jota recuperó su puesto en el tramo final de la campaña. Jugando cada vez más minutos, pero a la sombra de los tres atacantes. Alternando su posición dependiendo de las necesidades del equipo y mostrando la versatilidad que le ha conducido hasta donde está hoy. Es un falso nueve, o un falso extremo. Pero es un atacante demoledor. “Siempre ha estado claro que Diogo no es un extremo puro”, explicó Jürgen Klopp en la rueda de prensa previa al duelo contra el Benfica. “Es un delantero que puede defender y jugar en la banda, en ambas bandas. Ha jugado en las tres posiciones de ataque y siempre lo ha hecho muy bien. Es el jugador que esperábamos que fuera, quizá incluso sea mejor”.

Jota se ha convertido en protagonista con el mismo sigilo con el que castiga a las defensas rivales. Es un ratón al que nadie puede dar caza. Un tipo físicamente más pequeño que muchos de sus rivales, pero capaz de escabullirse y aparecer en las posiciones más peligrosas. Un roedor que va dando pequeños mordiscos, inapreciables en un primer instante, pero efectivos. Mide 1’78, pero este curso ya lleva diez goles de cabeza, cinco con el Liverpool y cinco con Portugal. Más que un salto poderoso, Jota consigue ganar los duelos aéreos anticipándose a la acción, con movimientos rápidos y centros precisos de futbolistas como Andy Robertson, Trent Alexander-Arnold, o como el sábado pasado, Joe Gomez.

Mohamed Salah es el máximo goleador del curso en la Premier League, pero parece tener la pólvora mojadas en las últimas semanas. Sin embargo, el Liverpool no ha echado demasiado en falta los tantos del egipcio, porque Jota ha tomado el relevo. No era lo que se esperaba de él, pues con el Wolves jamás superó los nueve goles en una campaña. 20 tantos suma ya este curso, 14 de ellos en la Premier League. Salah es el único futbolista de la liga que ha marcado más veces que él. El impacto del atacante portugués, sin embargo, también en la FA Cup. Su tanto frente al Nottingham Forest metió a los suyos en semifinales. Fue la octava vez que Diogo Jota ponía al Liverpool por delante en el marcador esta campaña. Ahora es él quien lleva la iniciativa. Crucial. Imprevisible. Correoso.

Foto de portada: Xavi Heras / MarcadorInt

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