Rayan Aït-Nouri en la banda de Nuno

Wolverhampton Wanderers manager Nuno Espirito Santo leaves the field at half time during the Premier League match at Turf Moor, Burnley
Picture by Matt Wilkinson/Focus Images Ltd 07814 960751
15/07/2020

El fichaje de Rayan Aït-Nouri por el Wolverhampton pasó de puntillas el último día de mercado. La operación se produjo a última hora, llegó cedido con opción de compra y el chico, a sus 19 años, no tiene el cartel de otros futbolistas de su quinta en Europa, resulta evidente, pero no por ello conviene perderlo de vista. Aït-Nouri ha llegado al Wolverhampton para jugar, para ser importante en los planes de Nuno Espírito Santo tras la grave lesión de Jonny Otto, y raro será que, dada la necesidad del equipo y la utilidad que él puede aportar, salga alguna vez del once si no es por causa justificada. El debut como titular de Aït-Nouri en el Molineux Stadium ante el Crystal Palace fue verdaderamente impactante. El jugador francés con pasaporte argelino, internacional sub-21 con ‘les bleus’, jugó como si llevase toda una vida a las órdenes de Nuno. El hecho de que en el Angers haya jugado partidos como carrilero, como hizo ante el PSG en el Parque de los Príncipes en su último encuentro oficial con los de Stéphane Moulin, evidentemente facilita su adecuación a un sistema como el del Wolverhampton, y muy probablemente habrá sido un factor determinante en la elección de su fichaje, pero lo que no podía prever hasta el más optimista de los informes es que Aït-Nouri se amoldaría tan rápido al particular 3-4-3 de los Wolves.

Lógicamente aún es muy pronto para lanzar todas las campanas al vuelo, pero la cosa tiene muy buena pinta. Aït-Nouri es un futbolista con personalidad. Ya se vio durante su etapa en el Angers, donde el curso pasada, por cierto, solo pudo jugar 17 partidos a causa de una grave lesión (en la mandíbula), pero alguien ha debido decirle que en la Premier los peces pequeños duran poco, y lo primero que hizo el francés nada más vestirse de corto con el Wolverhampton fue encararse con Wilfried Zaha. En realidad, esta fue la sexta o la séptima cosa que hizo en el encuentro, porque desde el arranque se dedicó a jugar muy bien para su equipo. Rayan Aït-Nouri no es un futbolista que destaque a simple vista por su físico. De complexión más bien liviana, delgadito, pero ya completamente desarrollado a sus 19 años, hasta ahora Aït-Nouri ha conseguido hacer de su propia constitución un valor troncal dentro de su juego. El francés es un futbolista escurridizo en situaciones de uno para uno. No se trata de un driblador excelso en el espacio reducido, pero sí sabe jugar bastante bien con su cuerpo para encarar y superar en distintas situaciones con balón al pie para ganar línea de fondo o atacar de manera diagonal el área. Primero con la cadera y después a través de las piernas, cambiando de ritmo en pocos metros, es capaz de cambiar de dirección y desbordar por los dos perfiles con un manejo bastante limpio del esférico.

Daniel Podence será habitualmente el extremo por delante de Aït-Nouri. Foto: Matt Wilkinson/Focus Images Ltd
Daniel Podence será habitualmente el extremo por delante de Aït-Nouri. Foto: Matt Wilkinson/Focus Images Ltd

Su primer control siempre es bueno. Domina bien el interior de su pie izquierdo, y a través de este, además de la zona del empeine, consigue mantener un contacto muy estrecho con el balón en situaciones de conducción. Este buen trato que tiene de la pelota es clave para ponderar la importancia de su fichaje. Jugar en el perfil izquierdo de este Wolverhampton implica, entre otras muchas cosas, hacerlo en el lado fuerte de la pizarra de Nuno Espírito Santo. Es decir, como ya analizamos en su momento, el sistema de los Wolves está minuciosamente trabajado para que el equipo, antes con Diogo Jota, ahora con Daniel Podence o Pedro Neto como extremo de este sector izquierdo, se junte predominantemente en esta zona en escenarios más posicionales para liberar así el ala este gobernado por Adama Traoré. Esto quiere decir que el Wolverhampton va a obligar a Aït-Nouri a recibir muchas veces al pie en situaciones poco ventajosas (con el equipo rival basculado hacia este sector), pero por esa misma razón el Wolverhampton se ha decantado por su fichaje: porque tiene calidad, lectura, piernas y potencial para poder imponerse.

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El carrilero de los Wolves debe tener también muy presente que, ya que el extremo de su costado no es un extremo al uso sino un jugador con condiciones para ser muchas cosas al mismo tiempo, y todas ellas fruto de su constante movilidad, la amplitud es un concepto elemental para el correcto funcionamiento del sistema. Y esto es algo que Aït-Nouri también trae trabajado del Angers. El futbolista francés tiene un buen fondo físico para recorrer la banda en incontables ocasiones por encuentro. Llegar, siempre llega. Y este es otro factor que explica y avala su incorporación. Puede ocurrir, como sucedió ante el Crystal Palace, que su costado deba ser el encargado de finalizar las ocasiones desde dentro del área. El extremo derecho del Wolverhampton, ya sea Adama Traoré, Pedro Neto o incluso el propio Daniel Podence, no solo pisa el último tercio del campo para disparar directamente a puerta, sino que también lo hace para buscar el área desde el centro lateral; y ahí, si no puede llegar Raúl Jiménez, la entrada en el segundo palo del extremo y/o carrilero del perfil izquierdo es vital para resolver las acciones como sucedió en los dos goles ante los de Hodgson; uno de ellos del propio Aït-Nouri, que empaló la bola con la zurda al palo largo.

Raúl Jiménez sigue siendo clave en el juego del Wolverhampton. Foto: Martyn Haworth/Focus Images
Raúl Jiménez sigue siendo clave en el juego del Wolverhampton. Foto: Martyn Haworth/Focus Images

Otro punto a favor que habla bien de su lectura en el último tercio. Aït-Nouri no se limita a recibir siempre al pie, sino que actúa con la intención de darle ventajas a su equipo donde menos concesiones suele ofrecer el rival. De hecho, en campo propio, puede ser un futbolista también importante en los primeros pases del Wolverhampton. En su área, eso sí, es un jugador ciertamente impetuoso. Condiciones tiene para llegar, ir al suelo y barrerle el esférico a su rival, pero posiblemente aquí es donde más deba trabajar Nuno con él. Su espalda suele ser un buen filón para el desmarque diagonal del delantero o el interior rival, como ocurre por norma general con los futbolistas de su misma demarcación en sistemas de tres centrales y carrileros, pero posiblemente ahí, en el plano defensivo, deba llegar el siguiente paso en su evolución profesional; aunque evidentemente no tiene por qué ser inmediato. Rayan Aït-Nouri es un futbolista que elige bastante bien para la edad que tiene, y esto también conviene remarcarlo. Arriba, en posiciones de ataque, no se precipita con el balón en los pies o en el desmarque de ruptura por delante del poseedor, y abajo, pese a ser un jugador que no tiene reparo en recurrir al tackle, resuelve muchas situaciones anticipándose. Es difícil predecir qué futbolista será Rayan Aït-Nouri en el futuro, pero esto, siendo tan joven, es un halago más que una sospecha: porque eso habla bien de su gran potencial. Aït-Nouri todavía no nos ha enseñado todo lo que su fútbol es capaz de hacer.

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FICHA DEL JUGADOR
Nombre: Rayan Aït-Nouri
Edad: 19 años
Equipo: Wolverhampton
País de nacimiento: Francia
Posición: Carrilero izquierdo

Cada lunes, el análisis de un joven talento en edad sub-23.

– 26 de octubre: Giovanni Reyna
– 19 de octubre: Antony
– 12 de octubre: Matheus Cunha
– 5 de octubre: Tariq Lamptey
– 28 de septiembre: Dominik Szoboszlai
– 21 de septiembre: Marash Kumbulla
– 14 de septiembre: Adil Aouchiche

Foto de portada: Matt Wilkinson/Focus Images Ltd.

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