Una zurda con responsabilidad

Doan apenas pudo participar entre líneas por culpa de la exhibición de Modibo. Foto: Antoon Kuper, bajo licencia Creative Commons 2.0.

La primera comparación era inevitable. Automática. Mediapunta zurdo, que parte desde el sector derecho pero que también puede jugar entre líneas, que pide ejecutar todas las jugadas a balón parado y se atreve a disparar desde lejos. No tiene miedo al remate desde la frontal y llama la atención su descaro en un fútbol como el japonés, donde no abunda este perfil de atacante. El retrato robot puramente futbolístico ya dirigía la mirada de los más nostálgicos hacia el recuerdo de otro centrocampista nipón que aterrizó en Europa haciendo escala en el VVV Venlo. Sin embargo, por si existía alguna duda, quizás para evocar ese mismo recuerdo en todos los observadores, Ritsu Doan compareció en el primer gran escaparate con la selección con el pelo teñido de rubio. Japón ganó la Copa Asia sub-19 en 2016 con un mediapunta zurdo, rubio, que parecía Keisuke Honda.

El paso del tiempo ha difuminado el color del tinte de Ritsu Doan, pero este joven atacante japonés se ha encargado de elegir un camino que recuerda indudablemente al que siguió Keisuke Honda una década antes que él. Ambos nacieron en la misma zona de Japón, en la región de Kansai, e iniciaron su camino profesional en el Gamba Osaka. Honda no llegó a estrenarse con el primer equipo en dicho club, sino que asomó la cabeza en el Nagoya Grampus antes de dar el salto a los Países Bajos. Esa misma ruta es la que sigue Ritsu Doan, que debutó con Gamba Osaka poco antes de cumplir los 17 años y la temporada pasada, con 19, desembarcó en las filas del Groningen. Escogió la Eredivisie y optó por un club en el que pudiera gozar de un rol relevante, en un entorno que le permitiera una adaptación plácida al fútbol y la cultura europea. Para facilitar dicho tránsito, quizás, el Groningen se cubrió las espaldas con una cesión. Pronto decidió comprar al futbolista de forma definitiva. Porque Doan merecía un esfuerzo económico: a la que la selección japonesa apostara por ese adolescente que empezaba a destacar en la Eredivisie saldrían los pretendientes de debajo de las piedras.

La trayectoria de Doan recuerda a la de Keisuke Honda. Foto: Focus Images Ltd.
La trayectoria de Doan recuerda a la de Keisuke Honda. Foto: Focus Images Ltd.

La Copa Asia 2019 sirve de escaparate para revalorizar a este mediapunta zurdo que ha ganado aún más protagonismo en la selección japonesa a raíz de la lesión de última hora de Shoya Nakajima, con quien rivalizaba como potencial futbolista revelación del torneo. En una campaña en la que anda poco acompañado en el Groningen, en la pelea por la permanencia, el equipo nacional le ofrece un entorno más apropiado para ofrecer su mejor versión. Está mejor rodeado, en una plantilla acostumbrada a llevar la iniciativa, y con varias opciones con las que asociarse en el último tercio. La calidad media a su alrededor es muy superior. El mal momento del Groningen ha curtido a Doan en otra faceta, pues ha mostrado dotes de liderazgo y personalidad para intentar sacarle las castañas del fuego en fases delicadas de la temporada, pero no le beneficia tanto a título individual por mucho que acapare las mejores jugadas de los highlights semanales del conjunto norteño. Es lo suficientemente bueno como para que todos quienes le vean jugar reparen en él y perciban que es distinto al resto de compañeros, pero no le permite desarrollar todo su potencial.

Tras una fase de grupos relativamente plácida, en la que Japón ha ganado todos los partidos sin maravillar ni desplegar un fútbol prodigioso, el recorrido nipón en las eliminatorias determinará el impacto que puede generar Doan en el tramo de campeonato que levanta mayor expectación. Es el momento en el que deberá exhibir sus virtudes: conducción con la pierna izquierda, precisión en el golpeo con la zurda, su atrevimiento para disparar desde lejos, visión de juego para filtrar asistencias en poco espacio… En ocasiones Doan ralentiza el juego o se entretiene más de la cuenta antes de entregar el balón, pero su creatividad e imaginación suele ser la fuente de varias ocasiones de gol por partido. Es insultantemente hábil en las maniobras en espacios reducidos y arma el disparo -preciso y potente- muy rápido, lo que también le convierte en un activo que produce goles con regularidad. Por el momento ha trasladado las jugadas que ya realizaba en los torneos de categorías inferiores, incluso cuando competía contra chicos un año mayores que él, a su primera gran cita internacional contra adversarios mucho más curtidos. Esa magia, combinada con su visión de juego, se vislumbra como una virtud tan escasa como necesaria en la selección japonesa si quiere postularse como candidata a un título que conquistó por última vez en 2011, con Keisuke Honda como MVP de la competición.

FICHA DEL JUGADOR
Nombre: Ritsu Doan
Edad: 20 años
Equipo: Groningen
País de nacimiento: Japón
Posición: Mediapunta

Cada lunes, un perfil (o una historia) de un joven talento en edad sub-23.

– 14 de enero: Diego Lainez
– 7 de enero: Bryan-Clovis Ngwabije
– 31 de diciembre: Sardar Azmoun
– 24 de diciembre: Bilal Ould-Chikh
– 17 de diciembre: Domingos Quina
– 10 de diciembre: Josh Sargent
– 3 de diciembre: Juan Marcos Foyth
– 26 de noviembre: Sofiane Diop
– 19 de noviembre: Jadon Sancho
– 12 de noviembre: Richarlison
– 5 de noviembre: Daniel Arzani
– 29 de octubre: Serginho
– 22 de octubre: Florent Muslija
– 15 de octubre: Zeki Çelik
– 8 de octubre: Krzysztof Piatek
– 1 de octubre: Ondrej Duda
– 24 de septiembre: Declan Rice
– 17 de septiembre: Angeliño
– 10 de septiembre: Giorgi Chakvetadze
– 3 de septiembre: Myron Boadu
– 27 de agosto: Rúben Dias

Foto de portada: Antoon Kuper bajo licencia Creative Commons 2.0.

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