¿Seguro que es necesario?

Stadion Köln Colonia Sede Europa League 2020 Foto: MarcadorInt/Axel Torres (todos los derechos reservados)

La temporada 2020-21 supone el final de un ciclo en las competiciones europeas. En primer lugar, porque la UEFA planea todos los acuerdos referentes a sus competiciones en ciclos de tres años. Es así con los patrocinios, los contratos de derechos de televisión, los formatos de competición e incluso detalles visuales como la línea gráfica que se utiliza en las emisiones televisivas. Pero no será este el único motivo por el que estaremos ante un fin de ciclo: en la temporada 2021-22 echará a andar una nueva competición continental: la UEFA Europa Conference League. Desde la próxima temporada, existirán tres torneos, con 32 equipos cada uno en su fase de grupos: la Champions League, que mantendrá intacto su formato; la Europa League, que pasará de 48 equipos a 32; y la Conference League, que contará con 32 clubes y que tendrá una nutrida representación de clubes procedentes de las ligas inferiores al top 15 del ránking UEFA en sus rondas clasificatorias. Algunos han calificado el advenimiento de este tercer torneo como una recuperación del modelo de competiciones europeas que estuvo vigente hasta 1999, cuando coexistían Champions, Recopa y Copa de la UEFA, pero poco tiene que ver lo que va a ocurrir a partir del próximo año con la antigua configuración del fútbol continental. Es importante explicarlo, toda vez que en España el 6º clasificado de LaLiga (o el 7º, en caso de que gane la Copa del Rey un equipo ya clasificado a competiciones europeas vía Liga) disputará esta UEFA Europa Conference League, competición cuyo nombre recuerda a la liga no profesional inglesa -la quinta división se llama Conference- y de la que todavía no se sabe cómo será su logo, su trofeo y dónde se jugará su primera final. Pero sí se sabe que el campeón jugará Europa League al año siguiente y, sobre todo, qué equipos accederán a ella.

Lista de acceso a las competiciones europeas de cara al curso 2021-22. Para verlo a resolución completa, clicar botón derecho del ratón sobre la imagen y seleccionar "Abrir en nueva pestaña". Infografía: MarcadorInt/Jaume Naveira
Lista de acceso a las competiciones europeas de cara al curso 2021-22. Para verlo a resolución completa, clicar botón derecho del ratón sobre la imagen y seleccionar “Abrir en nueva pestaña”. Infografía: MarcadorInt/Jaume Naveira

Sin paños calientes: la principal consecuencia de la creación de la Conference League es hacer que la Europa League -que seguiría siendo la segunda competición continental en la futura jerarquía- sea como una Segunda División de la Champions, en el sentido de que sería un torneo orientado a acoger a clubes eliminados de la Liga de Campeones -excluyendo a los equipos de ligas pequeñas que caen de ella-, contentar a las grandes federaciones y hacer que los países de menor nivel futbolístico tengan el acceso tremendamente restringido, de tal forma que llegar a la fase de grupos de la segunda competición continental para los equipos de una liga de nivel medio-bajo (englobando aquí a los clubes de las federaciones situadas entre los puestos 16 y 55 del ránking UEFA, desde Grecia hasta San Marino) sea casi como conseguir que se alineen los planetas. No es algo exclusivo de la Europa League, en la Champions ha habido clubes desde el último cambio de formato -que entró en vigor en 2018- que para llegar a la fase de grupos han tenido que pasar hasta cuatro rondas previas: el ejemplo más claro es el de Estrella Roja, un club que, no lo olvidemos, tiene una Copa de Europa en sus vitrinas. El sistema que tuvo lugar hasta 1999 hacía claras distinciones por méritos deportivos: la Champions era la competición de los campeones de liga, la Recopa la de los campeones de Copa y la UEFA la de los segundos, terceros y cuartos clasificados de cada campeonato. En la Europa League, a partir de la temporada 21-22, no tiene plaza asegurada en ninguna de sus rondas ni un solo equipo de esas 40 ligas situadas entre los puestos 16 y 55. Solamente podría entrar un equipo de este rango si cae eliminado de la Ronda 2 de Champions en adelante. Todos los equipos eliminados en Ronda Preliminar y Ronda 1 de Champions -en las que entran a competir los campeones de esas 40 ligas- irían directamente a la Conference League y se les apartaría de la disputa de la Europa League. Por lo tanto, el formato venidero fomenta el elitismo y aparta un poco más al gran grueso del fútbol europeo de la élite continental. 

Esto es un duro golpe para las federaciones pequeñas, porque una de las cosas positivas de este último trienio ha sido el camino en las previas de la Europa League dedicado exclusivamente a campeones de liga eliminados de Champions. Y ahí no existe distinción de nivel: se transfieren clubes de la Liga de Campeones a la Europa League desde la Ronda Preliminar (la primera de todas, en la que participan las peores federaciones del fútbol europeo) hasta la Ronda 3, donde se comprenden equipos hasta el país 15 del ránking UEFA. Este camino ha dado muchas oportunidades a las ligas pequeñas, porque gracias a él se han clasificado por primera vez a la fase de grupos de la Europa League clubes como el Dudelange luxemburgués o el Spartak Trnava eslovaco, por no hablar de que hubo equipos como el Linfield norirlandés, el Ararat-Armenia, el Sūduva lituano, el Riga letón o el Torpedo Kutaisi georgiano que han estado cerca de entrar gracias a este cambio en el formato. Este jueves será la última vez que veamos eliminatorias de esta Ruta de Campeones de la Europa League y se encuentran en liza hasta siete clubes que jamás han disputado una fase de grupos continental, por lo que tienen una oportunidad de oro de alcanzar la de la Europa League: el KF Tirana albanés, el Flora estonio, el KuPS finlandés, el Ararat-Armenia, el Dinamo de Brest bielorruso, el Sarajevo bosnio o el KÍ feroés. Si estuviésemos ya en la próxima temporada, ni el Flora, ni el KuPS ni el Ararat-Armenia, que cayeron en la Ronda 1 de Champions, estarían disputando la Europa League, sino que jugarían la Conference League, porque desde el próximo curso la Europa League sólo “acoge” equipos que caigan de Liga de Campeones de la Ronda 2 en adelante. Hay otra cuestión deportiva importante: los segundos de cada grupo en la Conference League no tienen garantizado el pase a octavos de final, sino que tendrían que jugar ante los terceros de grupo de la Europa League. Es como si a los clubes de ligas pequeñas, para los que supuestamente se ha creado esta nueva competición, no les dejasen ni disfrutarla en paz, teniendo que “tragar” algunos de ellos con otra ronda más ante un tercero de grupo de la Europa League, que lo más probable es que sea de las primeras 15 ligas del ránking UEFA y cuyo mérito deportivo para seguir vivo en Europa más allá de diciembre es inexistente

Es otra más contra las federaciones pequeñas, a quienes la UEFA está socavando a nivel de clubes por culpa de las presiones de agentes como la ECA -Asociación de Clubes Europeos-, un lobby defensor de los intereses de los grandes clubes del continente, los cuales menosprecian no solamente a las ligas pequeñas, sino incluso a los clubes de su misma liga que no forman parte de esa “aristocracia”. ¿O es que se han olvidado ya los comentarios que hizo Andrea Agnelli, presidente de la Juventus y de la ECA, sobre la Atalanta? Hace siete meses, cuando La Dea brillaba en Champions tras golear al Valencia en octavos de final, se le ocurrió decir lo siguiente: “Respeto mucho lo que ha hecho Atalanta, pero sin historia internacional y gran rendimiento deportivo ha llegado a la máxima competición de clubes europeos. ¿Es correcto esto?” Hay una serie de mandamases y de “mentes pensantes” que sólo quieren que los ricos estén en las grandes competiciones, obviando los méritos deportivos. E incluso alguno de ellos tiene la valentía de hablar mal de un club al que no le ganaron ningún partido la pasada temporada y que, dicho sea de paso, le dio una lección futbolística en gran parte de los dos encuentros que disputaron.

Andrea Agnelli, president of Juventus walks around Allianz Arena, Munich Picture by Stefano Gnech/Focus Images Ltd +39 333 1641678 15/03/2016
Andrea Agnelli es uno de los presidentes que vería con buenos ojos el camino de la Superliga. Foto: Focus Images Ltd.

Otra cuestión en la que nada tiene que ver la aparición de la Conference League con el sistema de Champions-UEFA-Recopa establecido hasta 1999 es que estas competiciones tenían unos días exclusivos para su disputa. Es decir, la UEFA se jugaba los martes, la Champions los miércoles y la Recopa los jueves. En el sistema Champions-Europa League-Conference, la Liga de Campeones seguirá siendo martes y miércoles, mientras que la Europa League y la Conference deberán compartir el jueves, en el sentido más estricto de la palabra, porque ambas competiciones van a jugarse a las mismas horas: primer turno a las 18:45 -franja en la que se adelantan 10 minutos los partidos en todas las competiciones UEFA de cara al próximo curso- y segundo turno a las 21:00. A nivel televisivo, esto complica sobremanera que la Conference League tenga seguimiento, porque no hay muchas plataformas televisivas de pago en toda Europa que tengan más de 10 ventanas para emitir partidos de forma simultánea, y en cada turno se jugarían, en principio 16 partidos (8 de Europa League y 8 de Conference League), así que obviamente estas plataformas de pago -en caso de que cuenten con los derechos de emisión de ambas competiciones- tendrán que priorizar la emisión de más partidos de Europa League. En definitiva, la Conference sería una competición cuya emisión corre el riesgo de quedar relegada a las OTT -plataformas over-the-top, tipo Yomvi o el antiguo beIN Connect- y difícil de seguir por la televisión tradicional, lo que supondría otro paso más para su marginación. 

Sorprende que esta competición se cree bajo el mandato de Aleksander Čeferin, puesto que el presidente de la UEFA es esloveno y el suyo es un país muy sensible a todos estos cambios. Como tantas otras federaciones, Eslovenia contará con un solo club en Liga de Campeones -el cual tendría que pasar cuatro rondas para llegar a la fase de grupos-, ninguno en Europa League y tres en la Conference League. Pero Čeferin ya sabía cómo se las gastaban en UEFA, teniendo en cuenta que la aprobación del formato de la Champions que entró en vigor en 2018 -el cual clasificaba directamente a fase de grupos a todos los representantes de las cuatro grandes ligas europeas, sin pasar por la previa- se aprobó en la transición que tuvo lugar entre el final del mandato de Platini y el comienzo del suyo, ante lo que nada pudo hacer. Čeferin recibe presiones por todos lados, y no es un secreto que los grandes clubes siempre tienen en la recámara la amenaza de la Superliga si la UEFA no hace caso de sus reclamaciones. Con tal de mantener de su parte a los grandes clubes, al igual que a las federaciones pequeñas que él representa, la Conference League es un equilibrio más que tiene que hacer Čeferin: por un lado, los clubes grandes quieren evitarse partidos ante equipos de ligas pequeñas por considerarlos “fáciles”, “intrascendentes”, “incómodos”, “de largo desplazamiento” y demás excusas, así que se les dificulta al máximo el acceso a la Champions y la Europa League, de forma que encuentran su acomodo en la Conference, que garantizaría a la vez que más países (mínimo 34 según las previsiones del presidente de la UEFA, más que los 26 garantizados de la actualidad) estuvieran representados en competiciones europeas. Uno de los puntos positivos es que la Conference, al ser una competición con poca presencia de equipos de las grandes ligas, puede suponer buenos puntos en el coeficiente UEFA para federaciones pequeñas porque sea más sencillo para sus clubes ganar partidos y pasar rondas, aunque las victorias de Conference serán menos valiosas de cara al ranking UEFA que las de Europa League y Champions.

La creación de la UEFA Europa Conference League ha tenido lugar durante el mandato de Aleksander Čeferin. Foto: MarcadorInt/T.Martínez
La creación de la UEFA Europa Conference League ha tenido lugar durante el mandato de Aleksander Čeferin. Foto: MarcadorInt/T.Martínez

En su visión, Čeferin debe considerar que una medida como esta es lo menos malo, pero no hace más que seguir “superliguizando” las principales competiciones europeas. Al fin y al cabo, más de la mitad de los clubes que tienen plaza asegurada en fase de grupos de la Champions son de las cinco grandes ligas europeas. En el ambiente sobrevuelan otras ideas -aún no aplicadas- con olor a Superliga, como hacer fases de grupos más largas -más partidos equivalen a más ingresos-, introducir definitivamente las eliminatorias a partido único o jugar las rondas finales de Champions o Europa League en una sede única, eliminando la posibilidad de que la gente pueda ver a sus equipos en su estadio si el sorteo lo dice así o si llega lejos en un torneo europeo, obligándole a gastar no poco dinero en un desplazamiento, situación poco deseable ahora y en los años venideros ante la crisis que está generando el coronavirus.

Artículo relacionado: El retraso en el anuncio de la nueva Champions denota la incomodidad de Čeferin

Es muy posible que el sistema más justo que nunca haya habido en las competiciones europeas sea el que rigió hasta la temporada 1990-91, con la Copa de Europa disputada por los campeones de cada liga, la Recopa con todos los vencedores de la copa de cada país y la UEFA con los segundos, terceros y cuartos de cada federación. Era también un sistema mucho más cruel que el de ahora con los clubes de las grandes ligas, puesto que las tres competiciones se jugaban a eliminatoria directa y sin una fase de grupos que asegurase un cierto número de partidos europeos y de ingresos, pero daba la sensación de que cualquiera podía jugar contra cualquiera y, sobre todo, que los equipos de ligas pequeñas podían darle un susto a cualquiera. El Barça sufría para pasar una eliminatoria ante el Skonto de Riga o el Real Madrid podía caer de Europa ante el Odense, por poner dos celebérrimos ejemplos de los grandes de nuestro fútbol. Obviamente, desde esas épocas, el modelo económico del fútbol, las sociedades europeas, las normativas de trabajo -siendo la innovación más importante en este sentido la Ley Bosman-, los sistemas económicos y políticos y tantas otras cosas han cambiado mucho, lo que explica que ahora existan formatos de competición radicalmente opuestos a los de hace 30 años. Pero está claro que siempre hay que saber encontrar la justa medida de todo y, en la opinión de quien escribe, la Champions y la Europa League estaban en un punto ideal, en su conjunto, entre 2009 y 2012. En Champions tenían plaza asegurada cinco campeones nacionales de federaciones de menor peso -por los cuatro de ahora- y, además, los terceros y/o cuartos de las grandes ligas sí debían pasar por la previa. Y se podía disfrutar igualmente desde la fase de grupos de auténticos partidazos entre los grandes clubes europeos. En Europa League, ni un solo club tenía plaza asegurada en fase de grupos. La justa medida -repito, en mi opinión- era esa. Con el sistema que nos viene a partir del próximo año, la balanza puede empezar a quedar peligrosamente desequilibrada. 

Foto de portada: MarcadorInt/Axel Torres (todos los derechos reservados)

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20 comments

Si bien es cierto que se divide demasiado de manera elitista las competiciones internacionales, al final no creo que sea algo mal. Al final, esos equipos menores en Champions o Europa league en el 99% de casos son vapuleados en grupos. Creo que la Conference league dará la opcion a equipos menores de poder ganar algo. Mismamente un Getafe o Granada en el caso de España, que sería muy improbable que ganase una Europa League, igual en la Conference league si tienen una opcion real de ganar un titulo.

Yo lo veo bien, la verdad. Igual que lo de la Segunda B Pro/Primera RFEF como nueva 3º categoría en España a partir del año que viene, sirve para potenciar mas ese escalon aunque acabe siendo algo mas elitista que la acutal 3º categoria

Yo, como digo en el texto, creo que el formato ideal era el que había entre 2009 y 2012. Si bien ya era complicado para que los pequeños pudieran llegar ciertamente lejos, por lo menos les facilitaba de alguna forma la presencia en Champions, igual que no se la aseguraba a todos o casi todos los clubes de las grandes ligas en los dos torneos europeos.

A mi parecer, era más necesaria la reforma de la Segunda B que la creación de la Conference League. La Segunda B llevaba siendo demasiado tiempo un cajón de sastre donde se englobaba a un montón de equipos de muy diferente talla que no cabían en el fútbol profesional. La Segunda B era una competición antinatural a todas luces, como se puede observar comparándola con las ligas de su mismo escalón en los países que nos rodean. El cambio va a ser doloroso para muchísimos clubes, y el hecho de perder una o dos categorías en un mismo año sumado a la crisis del covid y la ausencia de aficionados puede provocar dificultades casi terminales a muchos clubes… pero tampoco se podía estar así toda la vida. Ahora será doloroso pero a la larga va a ser positivo. Mi sensación si comparamos ambas cosas es diferente, porque creo que la UECL es consecuencia de que los grandes no aceptan a los pequeños en su fiesta, más allá de que las diferencias de nivel sean grandes.

Antes que nada, enhorabuena por el texto. Trabajazo hacer comprender algo así.

No sé si se te ha pasado o es que no está todavía definido, ¿pero ganar la Conference League va a dar acceso a la Europa League como ahora pasa con el ganador de la Europa League a la Champions League?

Un saludo.

Sí, no lo he puesto, pero el campeón de la Conference se clasifica para la siguiente Europa League. Aprovecho para añadirlo. Gracias!

Buen artículo. Añado también que el hecho de que un sexto o séptimo de Liga, Premier y demás ligas grandes disputen esta nueva competición va a ser más un castigo que un premio. A ver cómo sienta este cambio. Y en Inglaterra, si dan este puesto al ganador de la league Cup, va a pasar de todo.

Yo ahí no me he querido mojar mucho porque depende la situación de cada club en cada momento, pero es verdad que a los clubes pequeños de las grandes ligas les puede interesar más su porvenir en liga que el apostar decididamente por esta competición, al igual que si algún año un club grande tiene un desliz y acaba 6º tampoco le va a interesar mucho de primeras. Si la Europa League ya muchos la veían como una molestia, imagina la Conference.

Gracias por el texto y la explicación clara. A mí tampoco me gusta y parece otro paso más en la dirección incorrecta. Interesante apunte el que haces también en relación a los horarios de la competición y cómo se televisará. Algo importante en una competición es que el aficionado (neutral o no) la pueda “entender”, que comprenda el formato, quién participa, cuántas rondas hay, cuándo se juega y por dónde se puede ver, etc. Si Europa League y Conference se juegan mezcladas el mismo día y a las mismas horas, teniendo en cuenta que habrá equipos en Conference que vendrán rebotados de la Europa League, se hará realmente complicado saber a qué competición corresponde cada partido. Esto al final solo provoca pereza a la hora de seguir la competición, falta de interés y un torneo que acabará siendo poco seguido y casi marginado.

Gracias a ti por leerlo! Puede ser que ocurra lo que dices en los primeros años, sí. Cualquier competición nueva, como cualquier producto, necesita un tiempo para darse a conocer y establecerse. A un año de que empiece, muchísimos aficionados al fútbol desconocían este torneo o su formato, y seguirá habiendo más o menos gente así cuando empiece a jugarse.

Muchas gracias, Jaume. Comentas en el artículo que la Conference League no dará los mismos puntos que Champions y Europa League para el coeficiente UEFA de federaciones. ¿Se sabe ya cuál será el premio por cada victoria, empate y derrota en la Conference?

Por otro lado, tengo sensaciones encontradas en relación con la Conference League. Por un lado, estoy de acuerdo con que en el corto plazo supondrá alejar prácticamente del todo de la Champions y la Europa League a los equipos de las federaciones de la zona media-baja del ranking UEFA.

Pero a la vez creo que permitirá a los equipos de esas federaciones participar en la fase de grupos de una competición continental, disputar más partidos internacionales (algunos contra rivales de ligas más potentes, pero muchos contra rivales similares, lo que les permitirá desarrollar un mejor nivel de juego porque no tendrán que estar siempre encerrados), coger más experiencia y, a largo plazo, subir el nivel de sus equipos.

Eso les permitiría no solo sumar más puntos en el ranking UEFA (y poder acceder a mejores cupos) sino también, por un lado, competir en mejores condiciones en las previas de las competiciones europeas y tener más opciones de llegar a fases de grupos de Champions/Europa League, y, por otro, reducir la diferencia de nivel de calidad con respecto a las grandes ligas, diferencia que sirve de excusa para promover la Superliga. Y, quién sabe, quizá en la próxima revisión que hagan de los sistemas de competiciones europeas sean un poquito más integradores atendiendo a este incremento de nivel.

Y quizá esta competición consiga dar visibilidad a unas federaciones cuya presencia en Europa se limita actualmente a unas rondas previas disputadas en verano y con muy escaso seguimiento en nuestro país. Probablemente la cobertura mediática de la Conference League no sea masiva, pero sí creo que será mucho mayor que la que actualmente se le dispensa a las rondas previas de Champions y Europa League.

Sé que probablemente estoy siendo muy utópico (algo que creo que forma parte del espíritu MI), pero quiero intentar ver el lado positivo y disfrutar de esta competición que a los amantes de ese fútbol underground europeo nos permitirá en otoño ver muchos partidos con equipos armenios, bosnios, feroeses o kosovares, entre muchos otros.

Gracias a ti por leerlo! Pues no hay información concreta sobre puntos en el coeficiente UEFA ni de premios económicos por las victorias, pero es seguro que las recompensas serán inferiores. Comprendo la visión, y de hecho en el texto comento que esos puntos de cara al ránking para las ligas pequeñas van a venir muy bien, pero me sabe mal que la solución que haya que tomar para que esos países tengan una presencia más asegurada en Europa sea una competición dedicada a ellos y no mantener las dos competiciones europeas ya existentes adaptando los formatos para permitir esa integración. Y puestos a crear un torneo para ellos, que por lo menos tengan opciones reales de llegar lejos. La presencia de algunos equipos de ligas grandes que juegan directamente la Conference + la presencia de otros equipos de ligas importantes que hayan quedado terceros en la Europa League va a hacer que sea más difícil que un club de los supuestamente beneficiados por la creación de la competición pueda optar realmente al título o que avance hasta las últimas rondas. Ojalá me equivoque y la UECL beneficie a todos, pero a mí lo que me gustaría realmente es que un terreno que ya estaba recorrido (que es que con cierta frecuencia se cuelen, sobre todo en Europa League, equipos de entre las federaciones 25 y 39) se desrecorra -si es que esa palabra existe, pero creo que se me entiende-.

Muchas gracias por tu respuesta, Jaume. Veremos qué tal sale el invento, pero lo que tenemos muchas ganas de verte pilotando un multi Europa League-Conference League!

Excelente artículo que contrasta con el murmullo constante que hay en la mayoría de medios, donde se abunda en temas como la Superliga y las reformas de las competiciones europeas pero lejos de la claridad que se expone en este.
También contrasta en claridad con la deriva de UEFA en los últimos años por complicar la organización de sus competiciones con unos galimatías que no entienden ni jugadores ni técnicos, muchas veces ni los federativos de algunas selecciones; pero sobre todo no los entiende el público y es que al campo sólo saltan 22, pero en este deporte la afición también juega y si no saben a qué, el interés por esas competiciones disminuye.

Brillante el punto en el que señalas que con estos planteamientos se está “elitizando” el fútbol europeo. Ceferin parece derrotado en este aspecto. Frente a los que pensaron que sería un serio contrapeso al poder de la ECA, la realidad se impone mostrándonos que la máxima organización del fútbol europeo va dando pasos atrás para mantener a los grandes clubes en su seno mientras estos acaparan el poder y prestigio suficientes para independizarse de todas formas.

La marcha de grandes confederaciones como FIFA y UEFA siempre me recuerdan a la singladura del Titanic. Tan grandes y tan poderosos que no temen al iceberg y que cuando lo vean será demasiado tarde para cambiar el rumbo. No obstante, parece que Ceferin lo ve desde antes de llegar al cargo y es consciente del peligro. Pero si no es capaz de desalojar del puente a la ECA el choque será inevitable. La ECA lo sabe y lo persigue, ellos ya tienen preparados sus botes salvavidas. Vivirán del gran buque hasta asegurarse de dejarlo bien hundido. Para entonces sólo quedarán ellos a flote, mientras que para el resto sólo habrá un frío y oscuro océano. Menos competencia, no es nada personal, son sólo negocios…

Pues yo estoy ilusionado con esta competición aunque sí hay matices que no me gustan.

Por un lado, creo que esta competición ayudará a las ligas menores a disputar fases de grupos, obtener experiencia internacional, ganar beneficios económicos y poder atraer a jugadores que deseen jugar a nivel continental.

Pero por otro concuerdo con que el reparto de cupos es terrible para estas federaciones. Pienso ya que el formato actual de Champions es muy elitista (estoy de acuerdo en que era mejor el de 2012, con tres rondas previas para la mayoría de campeones, 5 cupos en vez de 4 para campeones y previas para equipos de las grandes ligas). Pienso que todos los equipos deberían caer rebotados primero a Europa League, mantener la vía liga en las tres competiciones y reducir el número de equipos clasificados directamente por parte de las grandes ligas.

Y en la Conference League, echo de menos lo contrario. Ver a más equipos de las grandes ligas (y aquí quizá influye que sea de un equipo de la zona media-baja de LaLiga y quiera tener más posibilidades de jugar europa), y no que sea simplemente eliminatorias al nivel de la preliminar y ronda 1 de la actual UEL.

En definitiva, creo que ayudar a las ligas menores con una competición más está bien, pero esta competición debería estar destinada, como la UEL actual, a combinar equipos de ligas mayores y menores, y no a luchar entre ellos por las sobras. Creo que el reparto de cupos debería ser a grandes rasgos así:

Ligas 1-5: 3 UCL + 1 Previa UCL + 1 UEL + 1 Previa UEL + 1 UECL + 1 Previa UECL
Ligas 6-10: 1 UCL + 1 Previa UCL + 1 UEL + 1 Previa UEL + 1 UECL + 1 Previa UECL
Ligas 11-15: 2 Previa UCL + 1 Previa UEL + 1 UECL + 1 Previa UECL
Ligas 16 en adelante: 1 Previa UCL + 1 Previa UEL + 2 Previa UECL

Ruta campeones y Ruta liga en todas las competiciones y siempre rebotando a perdedores a la competición inmediatamente inferior.

Sobre los terceros en fase de grupos, a mí personalmente me gusta que sea así, da cierta lucha e interés por la primera y tercera plaza y da posibilidades a equipos pequeños sobre todo en Champions de poder pelear por seguir en Europa

Artículo sumamente interesante. La tercera competición me parece algo positivo, pero no los motivos que han llevado a ella ni la forma de gestionarlo. Que las ligas más pequeñas tenga representación en Europa está bien, pero es un camino a medias mientras las grandes tengan enormes cupones de equipos en estos torneos. Ya que se hace para ligas más pequeñas, que se le quite a las grandes una representación en Europa league, pero eso está en contra de la filosofía monetaria actual.

Muy buen artículos, que he venido a leer por la recomendación de Axel en el Morning. Yo hubiese vetado a las 5 grandes ligas de esta competición y que entren los terceros de grupo de la EL tampoco sé si termino de verlo bien. De este modo sí podríamos tener una competición que se diaputen federaciones más modestas. Resulta difícil imaginar que los 3 campeones europeos no salgan de las 6 o 7 federaciones con mayor coeficiente

Creo que irremediablemente se va a llegar a una superliga europea, las ligas nacionales se han convertido en monologos, son bastante aburridas ya se sabe quien va a ser campeon, asi que por ese lado veo bien una superliga, que a mi parecer tendria que ser un formato tipo liga mexicana o tipo deportes americanos, con temporada regular y play-offs, eso si no me gustaria que fuera una liga cerrada, tendria que haber ascensos y descensos para asi mantener la ilusion a todos los equipos de poder llegar ahi, mi plan seria incluso ir mas alla y poder permitir que la disputen equipos no europeos, ultimo arreglo que haria serai permitir que los equipos de la superliga compitan en la copa de su pais de origen, asi seguiriamos viendo al Madrid o Barza jugar contra equipo espanoles o a la Juventus seguir jugando comtra equipos italianos, etc.

Buen articulo y la composicion presentada tambien. No sabia la distribución de las plazas pero si la creacion de la competición. Me parece injusto que los campeones casi de mitad de ligas perder su eliminatoria jueguen previa de conference y no liga europa. Creo que lo mejor cada dia una competicion y solo un turno horario. No creo que los aficionados vean mas de un partido ese dia. Ademas primera franja horaria sino me equivoco va menos gente a los estadios debido al horario laboral. Yo en lugar de 32 clubes por competicion lo haria de 36. Dia del sorteo se separarian en bombos de seis por coeficiente. Cada club jugaria tres partidos de local y tres de visitante. Un partido contra un club de cada bombo. Los 16 mejores se clasificarian para octavos. Sin sorteo se cruzarian 1-16, 2-15,3-14 … Se podrian enfrentar clubes misma liga, no habria grupo de la muerte, limpiexa de tarjetas. Los octavos en dos semanas no en un mes. La UEFA como siempre por detras de otros deportes en cambios de formato de competicion. Ojala tenga interes para los aficionados de los clubes participantes como la liga de las naciones una gran invencion al igual que torneo sub 21 grupos diferentes a las absolutas y que las fases finales participen mas selecciones. La segunda b pienso que necesitaba un cambio y me parece formato muy interesante al igual que la tercera, division honor juvenil y reto iberdrola.

La creación de una tercera liga europea me parece una oportunidad para las ligas más modestas, creo que será bueno. O sería bueno si no fuera porqué algunos parten con más puntos antes de que ruede el balón.

Lo que me parece perjudicial para el sistema de ligas europeas es que las 4 grandes ligas tengan tantos representantes en competiciones europeas y tengan este oligopolio que les da más opciones de llegar a fases finales de todas las competiciones. Es necesario que el 7o o 6o clasificado participe en Europa? Sin contar los tres que descienden, de los 17 equipos de La Liga el 40% van a Europa… Yo prefiero ver al campeón de Grecia o Serbia. Partiendo de esto ya es dificil crear un formato de ligas europeas que sea un poco justo…

Tambien me parecen inutiles las repescas de terceros en UEFA o UECL… Benefician a las grandes ligas tambien…

Estoy deacuerdo en que los horarios de los partidos no tienen logica alguna, parece que ni la UEFA crea en su nueva competició…

Gracias por el artículo! Era un tema interesante y del que poco sé habla.

Enhorabuena Jaume, me ha parecido una publicación muy interesante. Bien es cierto que para futboleros con perfil ‘MI’ esta nueva competición es un caramelito.

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