Islandia congeló el infierno turco

Birkir Bjarnason of Iceland celebrates following the UEFA Euro 2016 match at Stade Geoffroy-Guichard, Saint-Étienne, France
Picture by Kristian Kane/Focus Images Ltd 07814482222
14/06/2016

El Yeni Eskisehir lleno a rebosar, una enorme bandera y una pancarta con el lema: “80 millones de personas esperan su clasificación”. La puesta en escena de Turquía era la de las mejores ocasiones, mostrando su más calurosa hostilidad hacia el invitado con el objetivo de revolucionar la fría disciplina islandesa. Además, Mircea Lucescu predispuso un once que a priori supiera utilizar mejor ese ambiente a su favor. Gran parte de la vieja guardia- con los Arda Turan, Mehmet Topal, Caner Erkin o Burak Yilmaz– aparecía sobre el verde para infundir más respeto si cabe a un escenario ya de por sí temible.

Turquía 0
Islandia 3 (Gu∂munsson 32′, Bjarnason 39′, Árnason 49′)

Turquia vs Islandia - Football tactics and formations

Pero poco impresionados parecieron los chicos de Heimir Hallgrímsson ante el despliegue de su anfitrión. Islandia andaba más contenta que otra cosa, por recuperar en su plenitud a Jón Da∂i Bödvarsson. Y es que el atacante del Reading desempeña un papel fundamental; la presencia de Bödvarsson le da al equipo una lucha y una profundidad claves para salir de la cueva. Así pues, más allá de un par de chispazos por la banda izquierda fruto de la conexión Arda Turan-Caner Erkin, Islandia supo imponer desde muy pronto el ritmo plomizo que le interesaba. Turquía quedó rápidamente enmarañada en la doble línea de 4, con la posesión de balón pero sin ninguna posibilidad de hacer daño.

Por su parte, la selección islandesa andaba comodísima manteniendo su bloque compacto y mandando misiles de largo alcance para que los bajara de forma excelente Bödvarsson. Ahí, cerca del área turca, Islandia era capaz de generar peligro ya fuera con las llegadas de Gylfi Sigur∂sson o imponiéndose en el juego aéreo, donde los nórdicos se imponían en casi todas las acciones. Siguiendo su hoja de ruta, Islandia no tardó más de media hora en encontrar su premio: en el enésimo duelo ganado, Bödvarsson se quedó en una ventajosa posición en la banda y, ante la calamitosa disposición defensiva de la zaga turca, no tuvo excesivas dificultades para enviar un pase cruzado para Gu∂munsson quien, pese a estar completamente sólo, batió con suspense a Babacan. Saltó la sorpresa, pero no como accidente sino como fruto de la imposición de una idea frente a la otra.

Heimir Hallgrimsson of Iceland during the International Friendly match at the Aviva Stadium, Dublin Picture by Lorraine O'Sullivan/Focus Images Ltd +353 872341584 28/03/2017
Hallgrimsson sonríe. El Mundial está a tres puntos. Foto: Focus Images Ltd.

Y pese al gol, nada cambió. Al revés, tardó poco en llegar el segundo otra vez como fruto de un balón dividido que Bödvarsson volvió a ganar dentro del área y con su estilo tosco pero imparable, filtró de espaldas un balón para la llegada de Bjarnason y el posterior remate a bocajarro. El plan de Heimir salió simplemente a la perfección y su equipo gestionó domó con maestranza el ímpetu turco con dosis de disciplina y templanza.

Turquía ofreció una paupérrima imagen en la primera mitad y estaba obligada a revolucionar, a cambiar algo para agarrarse al grupo. Intentó activar la tecla Lucescu con la entrada de Tufan por Sahin tras la reanudación; pero el Turquía-Islandia estaba ya visto para sentencia. Los turcos no hicieron ni ademán de achuchar y por si cabía alguna duda, Kari Árnason remató a placer una acción a balón parado, en una jugada que evidenció la diferencia de intensidad de concentración entre locales y visitantes. El 0-3 sólo fue la guinda en el marcador de la manifiesta superioridad de los de Heimir. No hubo partido, no hubo sustos, no hubo ningún pero que pueda ponérsele a este equipo que está a las puertas de volver a hacer algo histórico. En el bando turco, toda esperanza de resurgimiento que pudo haber dado la actuación ante Croacia quedó totalmente abortada por una versión caótica e inoperante.

Por si la noche del viernes no hubiera ofrecido ya suficientes sorpresas en este grupo I: ironías de la vida, un gol de Finlandia -sí, la selección que doblegó a los islandeses hace apenas un mes- en los últimos minutos en Croacia deja a los pupilos de Heimir como líderes en solitario de grupo y dependiendo de ellos mismos para certificar su clasificación para el Mundial del próximo verano. A Islandia sólo le queda no hacer el tonto ante Kosovo para hacer historia. Otro hito más de esta generación de futbolistas hambrientos que se han ganado el derecho a dejar de ser tratados con la simpatía del recién llegado y pasar a ser considerados como el eficaz equipo que es.

Imagen Portada: Focus Images Ltd.

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