Una final poco esperada en la Copa de la Liga Argentina

Estadio Mario Alberto Kempes. Foto: jmmuguerza bajo licencia Creative Commons 3.0.

La final de la Copa de la Liga Argentina —esa competición creada en 2019 y que ahora llena el primer semestre del calendario futbolístico del país— se jugará en el estadio Mario Kempes de Córdoba, el domingo. En el campo estarán los mismos equipos que protagonizaron la primera final del torneo: Boca Juniors y Tigre. Cuando arrancó el certamen, hace tres meses, la idea de una final así era muy improbable.

La Copa de la Liga divide a 28 equipos en dos grupos de 14, y los cuatro primeros de cada uno se clasifican a los cuartos de final. En el Grupo A estaba el River de Marcelo Gallardo, el gran favorito. Sobre el papel, es el único conjunto de Sudamérica capaz de enfrentarse en igualdad de condiciones a los grandes brasileños, que han dominado el fútbol continental en los últimos años. Y las expectativas al inicio de la temporada eran altas: además de mantener al entrenador, algo que no estaba nada claro a pocos meses de terminar el 2021, los Millonarios hicieron una serie de fichajes importantes: para la defensa llegaron Leandro Pirez, Emanuel Mammana, Elías Gómez y Marcel Herrera; para el medio del campo, Tomás Pochettino y Juan Quintero; para el ataque, Esequiel Barco. Además, el club confirmó la permanencia de Julián Álvarez hasta junio. Y no es que los de Gallardo estén haciendo un mal inicio de temporada; van líderes de su grupo en la Copa Libertadores y realizaron una correcta fase de grupos de la Copa de la Liga, terminando en el segundo puesto. La gran sorpresa fue la eliminación en cuartos de final, en un Monumental de Núñez repleto, tras la derrota ante Tigre (1-2). La principal figura de River en este primer semestre ha sido, sin duda, un cada vez más soberbio Enzo Fernández.

Pero fue el Racing de Fernando Gago el protagonista del Grupo A. Es más, La Academia ha sido la gran noticia del primer semestre del fútbol argentino. Terminó primera de su grupo con ocho victorias y seis empates y lleva 22 partidos en el año con tan sólo una derrota (en tiempo reglamentario), contra el Melgar peruano fuera de casa, en la Copa Sudamericana. Con una mezcla de jugadores jóvenes (Tomás Chancalay, Carlos Alcaraz), de mediana edad (Leonel Miranda, Gonzalo Piovi, Enzo Copetti) y más experimentados (Gabriel Hauche y Leonardo Sigali), tuvo una espléndida participación en la Copa de la Liga, siendo eliminado por Boca en semifinales en la tanda de penaltis, en un partido en el que dominó las acciones. Es un equipo que ha demostrado ser capaz de luchar por los títulos por los que aún disputa esta temporada: la liga, la Copa Sudamericana y la Copa Argentina.

Otros que destacaron en el Grupo A fueron el Defensa y Justicia de Sebastián Beccacece (tercero) y el Argentinos Juniors de Gabriel Milito (cuarto). El Halcón fue eliminado por Boca en la Bombonera en un partido polémico. Tras disputar la jornada 14 de la Copa de la Liga contra Patronato el 8 (domingo), se vio obligado a jugar los cuartos de final el 10 (martes) contra los Xeneizes, que habían tenido un día más de descanso. El Bicho, por su parte, se quedó muy cerca de la final: después de vencer a Estudiantes en cuartos, fue eliminado en semifinales por Tigre. Y aquí hay algo que merece la pena señalar de los equipos de Beccacece y Milito: la audacia y la tenacidad para jugar un fútbol a su manera a pesar de los escasos recursos. 

En el Grupo B, el nivel era un poco más bajo. Luis Zubeldía se había ido de Lanús y Jorge Almirón tenía que empezar desde cero, al igual que Eduardo Domínguez, que acababa de llegar a Indepediente. En Vélez, Mauricio Pellegrino dejó su puesto durante la competición, lo que provocó que Julio Vaccari asumiera el cargo de entrenador interino. Esta inestabilidad en el grupo abrió el espacio para que algunos outsiders pudieran sobresalir. Este fue el caso de Aldosivi, que contó con un gran Martín Cauteruccio (nueve goles). Los de Martín Palermo, con un meritorio cuarto puesto, lograron el pase a los cuartos, donde no pudieron frenar a un inspiradisimo Racing Club, que los superó por 5-0.  

La otra gran sorpresa fue Tigre. Y aquí el éxito tiene nombre propio: Diego Hernán Martínez. El entrenador dejó Godoy Cruz a fines de 2020 tras una humillante derrota ante el Racing de Beccacece: 6-1 en el Cilindro. Pocos días después, se anunció su llegada a Tigre, que había bajado en 2019. En su primer curso en el club, consiguió el ascenso, proclamándose campeón de Primera Nacional. En la temporada siguiente (la actual), se encuentra en la final del torneo más importante del país en el primer semestre contra todo pronóstico. Terminó tercero en su grupo, logró la hazaña en el Monumental y en la semifinal venció a Argentinos Juniors en la tanda de penaltis. Ahora está a un partido de lo que sería un título histórico.

También merece una mención el equipo que terminó primero del Grupo B: el Estudiantes de Ricardo Zielinsky. Va primero de su grupo en la Libertadores un grupo nada fácil con RB Bragantino, Nacional y Vélez y tuvo una primera ronda impecable en la Copa de la Liga. La eliminación en cuartos de final se produjo en los penaltis contra Argentinos Juniors. Zielinsky armó un equipo sólido defensivamente y logró sacar lo mejor de sus jugadores ofensivos: Fernando Zuqui (líder en asistencias en la competición), Mauro Boselli (máximo goleador), Leandro Díaz y Gustavo del Prete. 

Y finalmente tenemos a Boca. Boca, que como un coche averiado parecía no tener ya fuerzas para arrancar, pero, para sorpresa de todos, no sólo salió del marasmo sino que ahora acelera a gran velocidad. Hace unas semanas, Battaglia estaba muy cuestionado y en vías de ser despedido. Pero ahora lleva cinco victorias y un empate en los últimos seis partidos y se ve cerca de los octavos de la Libertadores. Aun así, el fútbol presentado está por debajo de las expectativas. En los últimos partidos, el técnico, que había utilizado una serie de dibujos tácticos en el comienzo de la temporada, parece haber encontrado a su equipo en un 4-1-4-1. El protagonista es el potentísimo Sebastián Villa (cinco goles y cinco asistencias en la Copa de la Liga), autor del gol de la victoria en el Superclásico en el Monumental de Núñez. Darío Benedetto (nueve goles) hace un buen primer semestre y está siendo la solución en una posición en la que le ha costado a Boca encontrar una estrella desde su salida a mediados de 2019. Franco Soldano, Ramón Ábila y Luis Vázquez no terminaron de convencer. La conquista del título, unida a una clasificación en la fase de grupos de la Libertadores, permitiría a Battaglia terminar el primer semestre en una situación que hace unas semanas parecía poco probable. 

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Un dato que aporta confianza a Boca es que se enfrentó a Tigre hace poco más de 10 días (el 7 de mayo), y ganó 0-2, aunque el partido no fue para nada fácil. Pero también hay un elemento en el que los de Martínez pueden apoyarse: hace tres años, en la primera edición de la Copa de la Liga, Tigre ganó el título en una final precisamente contra Boca. El año siguiente los Xeneizes fueron los campeones y el año pasado, Colón. El domingo tendremos un bicampeón del nuevo torneo del fútbol argentino.

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Foto de portada: jmmuguerza bajo licencia Creative Commons 3.0.

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1 comments

La verdad que muchas sorpresas en la Copa Argentina, me ha encantado. Boca, estando mal, contra Racing que parecía el equipo más en forma, con el permiso de River, va y gana. Aunque creo que en los 90 minutos Racing hizo más. River eliminado en cuartos…
Gran decepción en el grupo A Talleres para mí. Espera mucho más, que peleara arriba y quedó muy abajo. Pero luego en la Libertadores clasificado para Octavos y con antelación. No le gana a nadie y le gana a River…
Había ganas de un artículo de fútbol Sudamericano, Gracias Lucas!

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