Verratti doma a Gales

Picture by Andrew Tobin/Focus Images Ltd. 07710 761829.. 28/8/11. Roberto Mancini, manager of Manchester City looks on before the start of the Barclays Premier League match between Tottenham Hotspur and Manchester City at White Hart Lane stadium, London.

Hay domingos por la tarde que ya son lunes. Son instantes de rendición. El sofá es la bandera blanca de la clase obrera. Una serie, un café con biscotto y a ver cómo la sombra del lunes se acerca. En eso estaban Italia y Gales. De cháchara, querían merendar, descansar y pensar en los octavos de final. Pero llegó Verratti en plan marimandón. Se hizo lo que él quiso. De frac, corbata fina y zapatos de punta, puso a jugar a Italia. Menos volcánica que en los dos partidos anteriores, la Azzurra sumó el pleno y sigue en unos números de imbatibilidad que asustan. Esta Italia va muy en serio.

Italia 1 (Pessina 40′)

Gales 0

ITA-GALE vs Away team - Football tactics and formations

Mancini remozó casi por completo su once. Solo repitieron Donnarumma, Bonucci y Jorginho. De los ocho nuevos, acaparaban los focos Verratti, que disputaba sus primeros minutos en la Eurocopa, Chiesa y Bellotti. Page, enfrente, solo introdujo tres modificaciones. La entrada de Gunter, un defensa, por el ariete Moore implicó un cambio de sistema: tres centrales, Ramsey de lanzador y la dupla Bale-James en punta.

Italia venía de maravillar en sus dos primeros partidos. De tres en tres y con el mejor juego de la Eurocopa. Gales, de menos a más en sus dos encuentros anteriores, tenía claro su guion de juego: ceder la iniciativa, buscar la contra y encomendarse a Gareth Bale. En el primer tercio de encuentro todos se trataron de usted. A los dos les valía el empate, así que se dedicaron más a la burocracia que a la aventura.

Italia iba con un par de marchas menos. El partido estaba más para el arrebato de los que querían quitarse el peto de suplente. Chiesa, que amenaza a Insigne y Berardi, y Bellotti, eran los que más buscaban las cosquillas de los galeses. El delantero del Torino es de otra época. Tiene el instinto de los cazadores. Remata lo que haga falta como haga falta. Vive feliz entre los centrales. El gol es un oficio para él: ficha con cada desmarque. Uno de ellos, indetectable para todos, terminó en un disparo en diagonal. También Chiesa, tras un centro desde la izquierda, cruzó en exceso su lanzamiento.

Chiesa disputó los 90 minutos frente a Gales. Foto: MarcadorInt
Chiesa disputó los 90 minutos frente a Gales. Foto: MarcadorInt

Y luego está Verratti, claro. El del PSG ha llegado justo a la Eurocopa. Pero más vale tarde que nunca. Dos polluelos le han quitado la titularidad. De momento. Porque ante Gales demostró que es un metrónomo. Marca la temperatura del equipo. Si Verratti quiere acelerar, Italia acelera. Si Verratti quiere calmarse, Italia se calma. Robarle una pelota es más difícil que conseguir cita en Hacienda. Cerca del área, puso la pelota entre paréntesis y le hicieron falta. Él mismo la ejecutó con un toque aterciopelado. Más que un pase fue un beso con lengua. Pessina, como los quinceañeros, cerró los ojos y le pegó con la pantorrilla. Suficiente para marcar el 1-0.

El primer acercamiento de Gales, muy sosaina en ataque, llegó en un saque de esquina. Bale no sabía ni de qué color era la pelota. Ramsey estaba incómodo persiguiendo sombras. Italia, menos revolucionada, controlaba el encuentro sin sobresaltos. Lo detectó Mancini, que tras el descanso siguió dejando en el resort a los titulares. Bonucci se quedó en el vestuario y Acerbi entró en su puesto. Después cambió a Jorginho y hasta a Donnarumma.

Salió sin merendar el central, porque se comió un balón que citó con el gol a Ramsey. Donnarumma se hizo gigante y al de la Juventus se le bajó la persiana. Ni chutó. Antes, Bernardeschi había lamentado su mala suerte en una falta que se estampó en el palo. Después, Bernardeschi se alegró de su buena suerte por no lesionarse en una entrada de Ampadu. El galés le pisó el tobillo como si fuera una cucaracha y vio la roja.

El encuentro, sin demasiada historia, quedó para las reivindicaciones de Chiesa y Bellotti. Los de Page chapoteron con diez y Bale no aprovechó el único despiste italiano en meses. Ante una Gales chata y estéril, Italia sumó el pleno de victorias. Da igual el traje que se ponga el equipo de Mancini, el más dicharachero o el más fiable. Todos le sientan de lujo. Derrocha talento técnico y talento táctico. Líder de grupo, 30 partidos sin perder, 11 victorias sin encajar y descanso para los titulares. Los galeses pese a la derrota, también cumplen su objetivo: de nuevo a octavos y como segundos de grupo. Fue una buena tarde de domingo para todos. Ya pueden pensar en el lunes.

Imagen de portada: Andrew Tobin/Focus Images Ltd

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2 comments

Gran articulo! Cuando dices “el del Arsenal” te refieres a Ramsey? Juega en la Juventus.
Un saludo y gracias por el esfuerzo que estáis haciendo en la Eurocopa. Da gusto leeros.

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