El Liverpool acaba con la imbatibilidad del líder

Roberto Firmino of Liverpool scores the opening goal during the Premier League match at The Hawthorns, West Bromwich
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16/04/2017

El Liverpool puso fin a la imbatibilidad del Manchester City de Guardiola con una victoria que saca a relucir las mejores virtudes y los peores defectos del equipo de Jürgen Klopp. El elenco red tuvo en su mano la oportunidad de golear al líder y le sacó los colores al cuadro skyblue durante gran parte de la segunda mitad, pero al mismo tiempo estuvo a punto de echar por la borda tres goles de ventaja en los últimos minutos. La brillantez del juego ofensivo del Liverpool contrasta con la inseguridad que transmite su defensa; la abrumadora presión de las piezas más adelantadas desentona con la poca contundencia de la retaguardia. Lo que habría sido un triunfo inapelable de haber pitado el colegiado el final en el minuto 80, con el Manchester City prácticamente ondeando la bandera blanca, dejó un sabor de boca amargo en el vencedor, que interrumpió una racha de imbatibilidad que se ha prolongado hasta la 23ª jornada de la Premier League. En total, 30 partidos si contamos el tramo final de la pasada campaña, ya que el City no perdía en el campeonato doméstico desde el pasado mes de abril. Cayó contra el Liverpool, invicto en todas las competiciones desde finales de octubre.

Liverpool 4 (Oxlade-Chamberlain 9′, Firmino 59′, Mané 61′, Salah 68′)
Manchester City 3 (Sané 40′, B. Silva 84′, Gündogan 90′)

Liverpool vs Manchester City - Champions League - 6th December 2017 - Football tactics and formations

La propuesta de Jürgen Klopp no fue novedosa, pero no por ello su aplicación dejó de complicar la puesta en escena del Manchester City. El Liverpool saltó sin Virgil van Dijk, que se quedó fuera de la convocatoria por lesión, y pese a la ausencia de su fichaje estrella mandó la línea defensiva muy arriba y quiso presionar los primeros pases de los visitantes. Así los reds lograron que el Manchester City no hiciera pie en el encuentro con facilidad, forzó más imprecisiones de las habituales y recuperó la pelota en mejores condiciones, más cerca del área de Ederson que de la propia. Con Matip y Lovren enfocados a evitar las descargas de Agüero, el City no encontró la fórmula para activar la velocidad de sus extremos a la espalda de la retaguardia local, que a menudo quedaba expuesta. Por un lado, los de Guardiola no querían dividir la posesión para propiciar el juego que más convenía al Liverpool; por el otro, los cambios de orientación y demás envíos largos resultaron a menudo imprecisos porque rara vez el jugador visitante contaba con el tiempo suficiente para ejecutar la acción técnica con acierto. El Liverpool exigía precisión quirúrgica en pases que debían entregarse a alta velocidad.

Alex Oxlade-Chamberlain adelantó muy pronto al Liverpool tras recoger un balón dividido cerca del área. Firmino ganó la disputa ante Otamendi, Salah atrajo la atención del argentino y los reds brindaron al ex del Arsenal el espacio y el tiempo suficiente para armar el disparo en la frontal. Fue el colofón al plan inicial de Klopp, que puso el partido cuesta arriba para el Manchester City. Sin David Silva, le costó mucho encontrar recepciones entre líneas que permitieran asentar a los citizens en campo rival. El Liverpool asumía riesgos, pero al City le faltó continuidad y no pudo castigar los puntos ciegos del rival, que asimismo siempre amenazaba con Mané, Salah y Firmino después de cada recuperación. Particularmente destacado fue el trabajo del delantero brasileño, en constante movimiento entre líneas. Indetectable para la zaga visitante, Firmino torturó a los centrales citizens con su sensibilidad para moverse al lugar oportuno y soltar el toque más adecuado para castigar al adversario. Así pues, dado al buen trabajo sin balón del Liverpool (monumental Emre Can en el robo y posterior distribución), Loris Karius no tuvo que intervenir hasta el minuto 35. Eso sí, el City necesitó muy poco para igualar la contienda: Joe Gomez midió mal un cambio de orientación de Kyle Walker, Leroy Sané lo bajó con el pecho y se encargó de fabricarse el gol en una jugada individual que concluyó con un disparo potentísimo al primer palo.

Leroy Sane of Manchester City during the Premier League match at Selhurst Park, London Picture by Liam McAvoy/Focus Images Ltd 07413 543156 31/12/2017
Leroy Sané empató antes del descanso. Foto: Focus Images Ltd.

Con el empate en el marcador, el Manchester City intentó cambiar el rumbo del partido en el segundo tiempo con posesiones algo más largas que permitieran usar el balón como cebo para luego encontrar la espalda de los rivales que saltaban a la presión. Con mayor paciencia, sin el marcador en contra, los espacios seguramente surgirían ante un adversario que quizás no podría sostener el mismo nivel de intensidad durante 90 minutos. Avisó con un cabezazo de Otamendi al larguero a la salida de un córner, pero pronto la insistencia del Liverpool dio los frutos esperados. Firmino ganó la partida a Stones en una pugna en la que el internacional inglés tenía la posición claramente dominada y luego picó el balón por encima de la salida de Ederson. El gol del brasileño dinamitó el partido: a los pocos segundos Mané hizo temblar el larguero tras una pérdida de Fernandinho y en el ataque posterior el senegalés quitó las telarañas del arco de Ederson con un zapatazo a la escuadra tras un balón que Otamendi regaló al Liverpool ante la insistente presión de Salah. Un mal despeje del portero skyblue que Salah no desaprovechó cerró la concatenación de errores groseros de varias de las piezas más fiables hasta ahora en el engranaje defensivo del Manchester City. El Liverpool olió la sangre y castigó con saña los nueve minutos de pánico del Manchester City para someter al líder de la Premier League.

A raíz del gol de Firmino, el Liverpool acribilló al Manchester City y lo aplastó como nadie lo ha hecho esta temporada. Los reds, en estado de trance, arrasaron: presionaban, robaban el balón arriba y generaban claras ocasiones de gol sin cesar. El City entró en el juego que más le gusta al Liverpool y propició un intercambio de golpes del que salió dolorosamente magullado. Tampoco tocó ninguna tecla Pep Guardiola, ni que fuera mediante un cambio que frenara el ritmo de la contienda en medio del chaparrón, y únicamente se limitó a sustituir a Raheem Sterling tras el cuarto gol local, después de que viera una tarjeta amarilla de la que no quería que se arrepintiese después. La entrada de Bernardo Silva no modificó el rumbo del partido, pero ayudó a pausar el juego de su equipo una vez el Liverpool se relajó y empezó a darlo por ganado. El luso se juntó con De Bruyne, que empezó a estirar al City en campo rival, y culminó una jugada iniciada por Gündogan en el sector izquierdo para recortar la diferencia. El propio centrocampista alemán metería el miedo en el cuerpo del Liverpool en el tiempo de descuento con el 4-3. En el último suspiro, el City hasta dispuso de una falta lateral para empatar un encuentro que el Liverpool parecía tener sentenciado. A los reds se les aparecieron los fantasmas de Sevilla o del Emirates, cuando dejaron escapar la victoria en encuentros que ganaban por más de un gol en la segunda parte, aunque en esta ocasión al Manchester City no le dio tiempo de poner en mayores apuros a Loris Karius.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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3 comments

Con VD en defensa se supone que el Liverpool mejorará, pero aún así siguen siendo necesarios más fichajes para la parte defensiva. En ataque la baja de coutinho no creo que sea tan grave, Oxlade Lallana y Keita el año que viene son suficientes. Un problema grave que veo en el Liverpool es que en años de copa África van a perder a Mane, Salah, Matip y Keita…

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