La vida ha cambiado mucho

Chelsea v Manchester UnitedBarclays Premier League

Un Manchester United-Arsenal era, no hace tanto, el partido que enfrentaba a los dos únicos candidatos indiscutibles al título de la Premier. La vida ha cambiado mucho en el fútbol inglés, y ahora, incluso si los entrenadores son José Mourinho y Arsène Wenger, cuya enemistad es la más antigua y la más estable de todas cuantas se han dibujado en un campeonato especialmente prolífico en batallas entre grandes personalidades de los banquillos, el llamado “clásico de la era Premier” no vino acompañado de la típica propaganda previa que pretende garantizar que nadie en el mundo se quede sin saber que se disputa el mayor espectáculo de la tierra. Con la llegada de Pep Guardiola al City y una sequía prolongada de títulos ligueros que alcanza ya las doce temporadas en los gunners y las tres en los red devils -que puede parecer poco pero que sólo se había producido una vez desde inicios de los noventa-, el foco principal se ha trasladado a otras rivalidades y nadie apostaría un penique a que la Premier va a ser para uno de los dos clubes que se repartieron el palmarés entre 1996 y 2004. La vida ha cambiado tanto, de hecho, que el Arsenal fue capaz de no perder un partido en Old Trafford y ante un equipo de Mourinho pese a ser totalmente superado en el juego durante gran parte de su desarrollo y pese a rematar a puerta por primera vez en el minuto 89 -cuando Olivier Giroud anotó el tanto del empate-.

Manchester United 1 (Mata 68′)
Arsenal 1 (Giroud 89′)

United vs Arsenal - Football tactics and formations

Las formaciones iniciales evidenciaban que, en efecto, las dos potencias indiscutibles del cambio de siglo ya no lo son. Especialmente llamativo resultaba lo del United, que formó una pareja de centrales compuesta por Phil Jones y Marcos Rojo y ubicó a Darmian en el lateral izquierdo. Con Fellaini lesionado e Ibrahimovic sancionado, el once de Mourinho se parecía muy poco al que empezó la temporada. Rooney, tras una semana en la que no ha abandonado las páginas principales de los tabloides e incluso de los medios más serios tras la publicación de unas fotografías en las que aparecía ebrio a altas horas de la madrugada del domingo en una boda a la que acudió en la noche libre que Gareth Southgate dio a los internacionales ingleses tras ganarle a Escocia y antes de enfrentarse a España, arrancó el choque desde el banquillo -y se hizo de este modo más profundo aún el debate sobre su estado de forma actual y sobre la idoneidad de que siga siendo el capitán del Manchester United y de la selección-. En el Arsenal, Carl Jenkinson aparecía de inicio en un partido de Premier por primera vez desde 2014 -la lesión de Bellerín le daba espacio- y Aaron Ramsey se situaba en la banda izquierda, una demarcación en la que no se siente especialmente cómodo. Mourinho, que siempre había utilizado a jugadores muy físicos en el medio para derrotar a Wenger, tuvo que pedirle a Ander Herrera ese plus de agresividad en la posición de interior a la altura de Pogba, con Michael Carrick como medio centro puro. Era una medular poco “mourinhista”, pero consiguió comerse a la del Arsenal. Herrera jugó un partido superlativo y su asistencia en el 1-0 de Mata sólo fue una muestra de ello. El gol tardó en llegar más de lo que el juego habría sugerido. Tras una primera media hora de mucho respeto y escasa profundidad, un United mordedor e intenso que recordó al de sus mejores años -y a los equipos de los mejores años de Mou- empezó a arrollar a un rival sin respuesta. Del 30′ al 87′, los londinenses no presentaron oposición alguna ante el asedio al que fueron sometidos.

Juan Mata anotó el 1-0. Foto: Focus Images Ltd.
Juan Mata anotó el 1-0. Foto: Focus Images Ltd.

Wenger reaccionó retirando a sus dos medios centros y acabando el partido con Ramsey-Xhaka en el corazón del juego, Giroud en punta, Alexis en la izquierda y Oxlade-Chamberlain de lateral derecho largo. No se puede decir que la estrategia le funcionara para cambiar el rumbo del juego, pero sí para lograr modificar el resultado con una acción concreta en la que los sustitutos fueron protagonistas. Ox se marchó de Rashford con un quiebro y una aceleración y puso un centro perfecto para que el nueve francés rematara con poderío. La vida ha cambiado mucho: el Arsenal, jugando un partido terrible ante un adversario muy superior, sumó un punto valiosísimo en el campo de un rival directo.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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3 comments

“Nadie apostaría un penique a que la Premier va a ser para uno de los dos clubes que se repartieron el palmarés entre 1996 y 2004”
A pesar que el United no pasa por un gran momento futbolístico ambos son candidatos al título. Me parece que el Arsenal es, inclusive, uno de los favoritos para este año junto al City y el Chelsea que la va rompiendo ahora mismo.

La verdad es que me sorprendió cuando lo volví a leer. En realidad quería escribir algo así como que, a diferencia de antes, ahora nadie se jugaría su sueldo a que el campeón va a salir sí o sí del duelo entre el Manchester United y el Arsenal. Lo expresé muy mal.

Al Arsenal el ir under the radar le beneficia enormemente. Durante estos años, cuando ha estado en cabeza siempre se ha terminando por desinflar, aunque nunca ha flaqueado lo suficiente como para caerse del top 4. El ejemplo más claro fue el año pasado, cuando una vez fuera de la carrera por el título compitió en su lucha contra el Tottenham, un duelo totalmente fuera de los focos pero que supuso un día de alegría en el Emirates.

Me parece muy importante que el Arsenal consiga puntos en partidos en los que está mal, como el sábado. Creo que si consigue mantenerse a una distancia prudencial de la cabeza, pero sin descolgarse, puede tener un buen rush final cuando nadie lo contemple.

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