El Tottenham se lleva el ‘derbi de los puestos Champions’

Christian Eriksen of Tottenham Hotspur (23) celebrates with his team mates after scoring the equaliser during the Premier League match at Stamford Bridge, London
Picture by Alan Stanford/Focus Images Ltd +44 7915 056117
01/04/2018

Hace un año Chelsea y Tottenham se medían siendo ambos los dos contendientes para alzar el título (aunque al final su consistencia le permitió a los Blues colgarse la medalla sin mayor apuro). Esta vez se veían las caras en distintas circunstancias. Con el City a un triunfo del título, las campañas de estos dos equipos londinenses ahora tienen ambiciones más modestas: su objetivo es cerrar el curso liguero en puestos Champions. Por delante tienen a un United asentado en la segunda plaza y a un Liverpool en la tercera, aunque a una distancia más asequible. El último cupo, el cuarto puesto, se lo están disputando Chelsea y Spurs, acérrimos rivales que se enfrentaron este domingo en Stamford Bridge. El Tottenham llegaba a la cita por delante en la tabla y así es como se marcha, pues lograron vencer a pesar de haber comenzado perdiendo. Ahora su ventaja sobre el Chelsea es de ocho puntos.

El Tottenham siempre tendrá en el Arsenal a su máximo enemigo. Los Gunners se mudaron hace cien años al norte de Londres, territorio de los Spurs, y eso nunca se lo van a perdonar. Pero la rivalidad con el Chelsea siempre ha estado presente. En Stamford Bridge se acuerdan de sus vecinos del norte de la ciudad con un cántico muy recurrente, y aunque en el Tottenham piensen más en el Arsenal, también tienen tiempo para detestar al Chelsea. En las últimas temporadas la enemistad ha retomado su grado máximo porque más allá de que ambas aficiones se caigan fatal, la rivalidad a nivel deportivo ha crecido. Hace un año se pelaban por la Premier y se enfrentaban en las semifinales de la FA Cup, y hace dos el Chelsea le dejó sin opciones al Tottenham de arrebatarle la liga al Leicester. Esta vez se medían inmersos en la lucha por los puestos Champions, y el ambiente de derbi era palpable en las gradas y por la intensidad sobre el césped. La victoria que acabaron lograron en el Bridge tiene un sabor especial para el Tottenham, ya que ha sido la primera vez en 28 años que ganan en casa de su rival de West London.

Chelsea 1 (Morata 30′)
Tottenham 3 (Eriksen 45+1′, Alli 62′, 66′)

Chelsea vs Tottenham - Football tactics and formations

Se vivió un primer tiempo entretenido cuya igualdad tardó media hora en romperse. El Chelsea ya había tenido dos llegadas peligrosas en salidas en velocidad con las que cogieron al Tottenham en transición defensiva y explotaron sus espacios. Pero cuando se adelantaron, lo hicieron saliendo desde atrás ante un rival que les esperaba ordenado. Gran parte del mérito fue de uno de los tres centrales, Antonio Rüdiger, que inició una conducción con toda la compostura del mundo. En lugar de seguir el patrón habitual, eso es, abrir para Marcos Alonso a su izquierda o buscar un pase vertical a uno de los atacantes, Rüdiger siguió su carrera superando la primera línea de presión, y entonces recortó hacia la derecha. Con el cuerpo perfectamente posicionado, cambió la orientación del juego con un potente balón raso a la banda contraria. Victor Moses recibió el pase libre de marca y avanzó por el carril diestro hasta centrar al área, donde la testa de Álvaro Morata hizo el 1-0. Una jugada rápida que desmanteló la defensa del Tottenham con asombrosa facilidad.

Álvaro Morata adelantó al Chelsea con su 11º gol en esta Premier. Foto: Alan Stanford/Focus Images Ltd.
Álvaro Morata adelantó al Chelsea con su 11º gol en esta Premier. Foto: Alan Stanford/Focus Images Ltd.

En los minutos que siguieron al gol, el Chelsea se mantuvo sólido en defensa, con un Kanté omnipresente en la medular, y también generó nuevas situaciones de peligro a la contra. Con un tono de frustración se desarrollaba el partido para los Spurs, que no encontraban la forma de hacerle daño a su rival. El ataque dinámico con Alli, Son, Lamela y Eriksen intercambiándose posiciones no era suficiente para superar el muro de los Blues. Tampoco prosperaban las acciones cuando se descargaba el juego a la banda. Pronto Eriksen se dio cuenta de que las inmediaciones del área estaban demasiado congestionadas y retrasó ligeramente su posición. Ahora el danés podía recibir con más espacio para comandar los ataques junto con el otro cerebro de este equipo, Moussa Dembélé. Desde esa posición más retrasada, Eriksen tendría más peso en el juego de su equipo y acabaría igualando el partido junto antes del descanso. Lo hizo con un disparo espectacular. Moses la perdió en campo propio y el balón llegó a Eriksen, que controló, miro a portería, y donde puso el ojo puso la redonda. Willy Caballero se fue al suelo de la sorpresa.

Estuvo más preparado Caballero para salvar un tiro de Son ya en el segundo tiempo. El Tottenham estaba empujando y a base de combinaciones trataba de abrirse un hueco. En una de esas ofensivas, el surcoreano se perfiló en el borde del área y se sacó un potente tiro con la zurda que, esta vez sí, Caballero despejó con una gran estirada. Pero el peligro por parte de los Spurs seguiría presente y trascendería al marcador en forma de otros dos nuevos goles que llegaron de forma consecutiva. Todo lo que no había salido con asociaciones en corto en el último tercio llegó con un envío largo por arriba. Fue Eric Dier quién buscó en vertical a su amigo Dele Alli. El 10 del Tottenham le ganó la partida a Christensen y Azpilicueta y batió a Caballero en el uno contra uno. Cuatro minutos después, los Spurs se vieron inmersos en un contragolpe con Son recorriendo la banda derecha hacia portería. Caballero salió y evitó que Son marcara, pero el rechace generó una carambola en el área que acabó en la red. De nuevo fue Alli el autor del gol. Si la celebración del primer tanto fue una provocación pícara ante la afición del local, la del segundo fue una piña en frente del fondo visitante, que rugía eufórico tras haber visto cómo su equipo le daba la vuelta al derbi en apenas unos instantes.

Un doblete de Dele Alli le dio el derbi al Tottenham. Foto: Alan Stanford/Focus Images Ltd.
Un doblete de Dele Alli le dio el derbi al Tottenham. Foto: Alan Stanford/Focus Images Ltd.

Ya en la recta final, el Chelsea se vio obligado a llevar la iniciativa frente a un Tottenham ahora dispuesto a sentarse sobre su ventaja. Para sellar la apuesta ofensiva, Conte introdujo a Giroud por Moses, pasando a jugar con cuatro atrás y dos delanteros, tal y como había hecho en otros encuentros en los que se había visto por detrás. También cambió a Alonso por Emerson para ganar frescura en la banda izquierda. Pochettino ya había hecho su primer cambio cuando introdujo a un suplente de lujo: Harry Kane regresó tras lesión y entró por Son. Que la lesión de Kane no implicara mayores complicaciones es un alivio no solo para los hinchas del Tottenham, sino que para todo el país teniendo en cuenta que la cita mundialista está a la vuelta de la esquina. Más tarde, Pochettino cambiaría a Dier por Wanyama y a Sissoko por Lamela. La tercera sustitución en las filas del Chelsea fue la entrada del canterano Hudson-Odoi por Morata. Nada volvió a mover el marcador y el Tottenham se acabó llevando el derbi a pesar de haber encajado primero. Su afición despidió el partido cantando el ‘Glory, glory, Tottenham Hotspur’, acompañado por otro cántico que era lo opuesto a un piropo hacia su vecino londinense.

Foto de portada: Alan Stanford/Focus Images Ltd

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1 comments

Una buena puesta en escena, el equipo se adelanta e incluso transmite sensaciones de tener el partido controlado y de que el 2-0 está cerca, un error individual cuesta el empate, y a partir de ahí el equipo tiene más dudas que certezas. Consigue crear peligro tras el empate, sí, pero a costa de exponerse mucho en defensa; y eso ante rivales de cierto nivel se acaba pagando. La de ayer fue una línea argumental bastante conocida por los aficionados blues esta temporada. No hace mucho, las mismas palabras podrían describir la eliminatoria ante el Barcelona.

Es decir, por lo visto en el césped, se podría decir que fue un resultado injusto. Pero no lo es: si el partido hubiese transcurrido por un guión opuesto, el Chelsea no hubiese sido capaz de darle la vuelta. A este Chelsea le falta lo que ahora llaman resiliencia.

En definitiva, el 5º puesto parece ya inevitable (aún ganando los 7 que quedan, es de esperar que ni Liverpool ni Tottenham se dejen tantos puntos en el camino), que no solo te deja fuera de Champions sino que trae otro castigo: la Europa League. En una Liga tan competitiva como la inglesa, jugar los jueves -y, en general, desplazamientos más largos que en Champions- desgasta mucho y tiene un claro impacto negativo sobre la Premier. El Arsenal y el Everton son los ejemplos de este año, Man United y West Ham los del anterior, o Liverpool el año previo. Y en la Liga española, algo parecido.

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