El ruido es real

Brighton & Hove Albion fans return to The American Express Community Stadium for the first time since Covid 19 restrictions closed down football grounds to the public ahead of during the Premier League match at the American Express Community Stadium, Brighton and Hove
Picture by Alan Stanford/Focus Images Ltd +44 7915 056117
07/12/2020

Ni las manos de Aboubakar Kamara, ni el posible penalti de Fabinho. No se habló del VAR, ni de la resistencia del Fulham para sacar un empate ante el vigente campeón, ni del empuje del Liverpool para igualar el tanto inicial de Bobby De Cordova-Reid. Lo más comentado en la cobertura de la BBC tras el partido del domingo fue el ambiente, el ruido. “Es real”. Los encargados de la narración destacaron la veracidad de lo que se oía de fondo después de meses utilizando grabaciones. Como si hiciera falta. Con el regreso de los aficionados a los estadios de la Premier League terminaron las reacciones a destiempo, los cánticos repetitivos y volvieron los abucheos destapándose como uno de los aspectos más genuinos del fútbol en directo y con espectadores.

Y qué ímpetu. Hasta un máximo de 2.000 espectadores por partido han podido regresar a estadios con capacidad para 30.000, 40.000 o 50.000. Cuando la UEFA anunció el regreso de aficionados a los estadios en sus competiciones se abrió el debate sobre la posible influencia o no de un número tan reducido -en comparación a las asistencias habituales-. Inglaterra ha pasado la prueba del algodón. Más concretamente el Liverpool, el Tottenham y el Chelsea el pasado fin de semana. “La afición estuvo increíble, marcó la diferencia”, destacó el entrenador del Fulham Scott Parker después de que los suyos arrancaran un empate ante el vigente campeón de la Premier League. “La energía que han transmitido a los jugadores durante el calentamiento… Este es el primer partido en el que vuelven al estadio para ver la Premier League, y han marcado la diferencia”.

La última vez que hubo cánticos, y gritos y abrazos en las gradas de Craven Cottage fue el último día de febrero de 2019 cuando los suyos vencieron por 2-0 al Preston North End, todavía en Championship. El Fulham ascendió agónicamente en Wembley, en la final de la promoción de ascenso, con un gol en el tiempo de descuento en la prórroga de la final contra el Brentford, su vecino en el oeste de Londres. Pero las gradas vacías, en mute. “Hacía mucho, mucho tiempo que los aficionados del Fulham no venían al estadio”, dijo Klopp. “Les fueron de mucha ayuda, jugaron distinto a cómo venían haciéndolo, con balones largos y ese tipo de cosas”. El Liverpool no aprovechó el empate del Tottenham, que también sucumbió ante la motivación extra de la que gozó el Crystal Palace, que también volvió a acoger aficionados en sus gradas. Incluso el Chelsea, que solo había perdido en encuentro en las once jornadas anteriores, cayó ante un Everton que va de más a menos según avanza la temporada. “Fue totalmente distinto, un ambiente distinto”, celebró Carlo Ancelotti. “Solo había 2.000 personas pero el ambiente fue distinto. Estamos muy contentos por ello”. La organización defensiva de los scousers también fue clave para reducir a los de Frank Lampard, claro.

Al Arsenal no le fue también, aunque pocas cosas parecen irle bien a los de Arteta esta temporada en la Premier League. Sus aficionados regresaron al Emirates Stadium para volver a los suyos en liga. 2.000 gunners tuvieron el privilegio de asistir a la goleada por 4-1 al Rapid de Viena en la Europa League. Los 2.000 que sufrieron el domingo despidieron con abucheos a los suyos después de perder contra el Burnley y caer a la 15ª plaza. Hubo abucheos también en segunda. Aunque estos fueron inexcusables. Los futbolistas del Millwall y el Derby County se arrodillaron en apoyo al movimiento Black Lives Matter, algo con lo que la gente de The Den parece tener algún problema. Terminaron perdiendo 0-1.

Tres categorías

No todos los equipos de Inglaterra han podido dar la bienvenida a sus aficiones. El gobierno británico diseñó un sistema tras el segundo confinamiento en el que las diferentes regiones de Inglaterra (el resto de países de la unión tienen su propia administración) se dividirían en tres categorías según las tasas de contagios y fallecimientos, siendo la primera la más permisiva y la tercera la más restrictivas.

Los aficionados solo pueden asistir a eventos de deporte de élite en las dos primeras, pero solo el 1% de Inglaterra está en la primera categoría, el 99% restante se divide entre la segunda y la tercera. Por eso equipos como el Leeds United o los dos de Manchester todavía juegan sus partidos como local a puerta cerrada, mientras los de Londres han dado disfrutado del ruido. Esto podría cambiar esta misma semana con la actualización el miércoles de las categorías. Ya está confirmada la entrada de Londres en la tercera, por lo que equipos de la capital volverán a jugar en silencio.

Foto de portada: Alan Stanford/Focus Images Ltd. 

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1 comments

La verdad, ha sido un subidón tremendo volver a escuchar los cánticos de los hinchas ingleses. El fútbol sin sus aficionados en Inglaterra pierde mucho.

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