Every Kick of It: Mourinho vs Guardiola

Jose Mourinho of Tottenham Hotspur before the start of the UEFA Champions League match at Allianz Arena, Munich
Picture by Yannis Halas/Focus Images Ltd +353 8725 82019
11/12/2019

Hay una jugada concreta, la que comienza en el minuto 56’, que resume muy bien lo que fue el Tottenham-Manchester City disputado este domingo en White Hart Lane. El City inició una posesión en campo rival que se prolongó durante un minuto. Aguantaba ordenado el Tottenham, que según ante qué pase adelantaba sus líneas, pero nunca hasta el punto de presionar al poseedor. El balón cambió de banda una, dos, tres, cuatro veces. Hasta que Fernandinho por fin buscó verticalidad con una conducción y un pase al Kun Agüero. El nueve argentino, habilidoso en el control y el giro, pudo asociarse con De Bruyne. El belga encontró a Riyad Mahrez, que llegaba en carrera por la derecha, y este puso un pase raso de cara que İlkay Gündoğan no supo anticipar.

Regresaba una las rivalidades que más han marcado la historia del fútbol reciente: José Mourinho contra Pep Guardiola. Era un escenario distinto, era un contexto competitivo distinto, pero era, al fin y al cabo, un Mourinho contra Guardiola, por lo que las cuestiones estilísticas no aguardaban sorpresas. No cabía ninguna duda de que el Tottenham, igual que ante el Liverpool (rival ante el que perdieron por 0-1), iba a estar dispuesto a defender con un bloque muy bajo y otorgarle absoluto control del balón al City. El conjunto de Manchester, por su parte, sería paciente. Ya se habían dejado varios puntos esta temporada ante rivales con una propuesta similar, pero en el norte de Londres los de Guardiola demostraron que todavía eran capaces de crear espacios en estas circunstancias, aunque fuese de forma menos abrumadora que en las dos anteriores campañas, en las que se proclamaron campeones con autoridad. Lo que no lograban, y no lograrían, era ponerle el lazo a las jugadas sin enredarse.

Sergio Agüero fue el jugador de City que transmitió mayor sensación de peligro, incluso le dio al palo, pero no pudo celebrar ningún gol. Foto: Martyn Haworth/Focus Images Ltd.
Sergio Agüero fue el jugador de City que transmitió mayor sensación de peligro, incluso le dio al palo, pero no pudo celebrar ningún gol. Foto: Martyn Haworth/Focus Images Ltd.

I believe in the pass”, pronunciaba Guardiola en rueda de prensa, arrancando unas declaraciones que ya ha tenido que hacer en múltiples ocasiones a lo largo de su carrera, sobre todo desde que está en Inglaterra, y sobre todo en tardes en las que el marcador no le ha sonreído: explicar que él cree de manera genuina que su estilo de juego es el método más efectivo para generar más ocasiones y por ende, ganar más partidos. “Siempre creo que estarás más cerca de vencer cuanto más ocasiones crees y menos concedas. Pero a veces no es suficiente. Nos ha pasado varias veces está temporada y no nos queda otra que aceptarlo. No diría que somos un equipo al que le falte gol porque las estadísticas son las que son (el City lleva 65 goles a favor en Premier, 5 más que el Liverpool)”, valoraba Guardiola, “pero, pero…”, se encogía de hombros, y concluía: “hemos perdido este partido y eso es todo lo que puedo decir”.

¿Cómo se explica ahora este recurrente tipo de derrota? Guardiola no encontraba las palabras exactas. Pero recalcaba que sí que estaban llegando al área. “Me gusta cómo hemos jugado, pero no es suficiente, la distancia [con el Liverpool] es muy grande”. El de Jürgen Klopp es un equipo más versátil, domina más registros del juego, y quizás por eso ellos sí que estén siendo capaces de imponerse a toda clase de adversidades. Pero con su más dogmático estilo, el City ya había conquistado el país dos años seguidos. Esta temporada, sin embargo, todas sus opciones se han esfumado muy pronto. Puede que sus rivales ya sepan cómo frenarles, que sus jugadores no estén tan enchufados, que verse ante una liga que se les va a hacer eterna sea poco motivador, que, en definitiva, hayan perdido la gracia que ha de rodear a un equipo llamado a ser campeón. Necesitarán recuperarla si desean llegar lejos en la Champions League, donde se medirán al Real Madrid en octavos.

Pep Guardiola tiene el gran desafío de motivar a un equipo que ya no se juega nada en liga. Foto: Martyn Haworth/Focus Images Ltd.
Pep Guardiola tiene el gran desafío de motivar a un equipo que ya no se juega nada en liga. Foto: Martyn Haworth/Focus Images Ltd.

Se podría decir que el Tottenham tuvo suerte al no encajar porque el City generó un puñado de ocasiones claras. Se podría decir que el City tuvo suerte de no quedarse con uno menos mucho antes, cuando Raheem Sterling coqueteó con la roja (primero llegó tarde a un balón y vio la amarilla; más tarde pareció simular un penalti y no vio una segunda). Y se puede decir con absoluta seguridad, porque así fue, que el partido para el City terminó cumplida la hora de juego, cuando el lateral izquierdo Oleksandr Zinchenko hizo una falta táctica en la salida de un córner para frenar una contra del Tottenham. En el frenesí del momento, el ucraniano debió de olvidar que ya estaba apercibido.

Apenas un par de minutos después, el Tottenham se puso por delante con un gran gol del debutante Steven Bergwijn, extremo de 22 años procedente del PSV Eindhoven. “Fue la guinda en el pastel (como curiosidad, la traducción literal del inglés es ‘el glaseado sobre la tarta’) de una gran actuación”, dijo Mourinho. “Llegó el martes, así que tuvimos toda la semana para trabajar con él y hacerle entender lo antes posible qué es lo que queremos que haga”. Menos de diez minutos después del gol de Bergwijn, Heung-Min Son cerró el marcador con un segundo tanto. El planteamiento inicial de Mourinho dependió de la ineficacia del equipo de Guardiola. Además, sus atacantes apenas generaron daño en sus salidas en velocidad hasta después de la expulsión. Pero aun así, Mourinho acabó el partido con una sonrisa. Se había salido con la suya. Estos tres puntos sitúan al Tottenham quinto, a cuatro del Chelsea. Perdido el aliciente de la carrera por el título, a esta Premier por lo menos le queda una apasionante lucha por los distintos cupos europeos y por la permanencia.

Como futbolista del PSV Eindhoven, Steven Bergwijn jugó ante el Tottenham en la pasada edición de la Champions. Este domingo debutó con un gol ante su nueva afición. Foto: Martyn Haworth/Focus Images Ltd.
Como futbolista del PSV Eindhoven, Steven Bergwijn jugó ante el Tottenham en la pasada edición de la Champions. Este domingo debutó con un gol ante su nueva afición. Foto: Martyn Haworth/Focus Images Ltd.

Este encuentro en White Hart Lane fue el 23º enfrentamiento entre Mourinho y Guardiola. Ninguno se ha visto las caras más veces con otro entrenador. Guardiola es el rival contra el que Mourinho ha jugado más partidos y viceversa. En esta ocasión, el triunfo no ha sido suyo, pero en el computo global sigue dominando Guardiola: ante Mourinho ha ganado 11 partidos, empatado 6 y perdido otros 6. Cuando se le preguntó a Mourinho si ganarle a su viejo conocido tenía un sabor especial, él ofreció la siguiente respuesta: “Es un placer sumar tres puntos en un partido que asumes que será difícil. Tengo mayor estima hacia Pep de la que se imaginan; trabajamos juntos durante tres años”.

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Elsewhere

Más allá del Mourinho contra Guardiola, el duelo de la jornada era el enfrentamiento entre el tercer y el cuarto clasificado. El Leicester City empató a dos frente a su perseguidor, el Chelsea, que permanece a ocho puntos de los foxes. Ambos equipos ya habían empatado a uno en agosto. La igualdad entre los de Brendan Rodgers y los de Frank Lampard se mantiene latente, pero es el Leicester quien sigue transmitiendo la sensación de haber superado cualquier expectativa. El Chelsea ya fue tercero el curso pasado con Maurizio Sarri. Se esperaba que Lampard, condicionado por la sanción que no les permitía fichar, lo tuviese mas difícil. Aun así, su equipo ilusionó a Stamford Bridge. Pero pasan los meses y el progreso ya no es tan evidente. Las carencias de los blues, como su falta de pegada, siguen pesando. De no haber sido por dos goles de Antonio Rüdiger en dos acciones a balón parado, el Leicester hubiese celebrado la victoria.

En Anfield, la afición del Liverpool sigue disfrutando de una temporada idílica. No hacen más que ganar partidos sin que estos dejen de tener un cierto elemento de emoción que hace que cada triunfo les sepa a gloria. Incluso este sábado, cuando vencieron al Southampton por un amplio 4-0, el partido no fue un paseo para los reds. Los saints fueron un noble rival, pero acabaron superados por los de Klopp en el segundo tiempo. Los cuatro goles del conjunto local llegaron tras el descanso. El primero, obra de Alex Oxlade-Chamberlain tras una gran asociación entre Andy Robertson y Roberto Firmino (el brasileño dio tres asistencias), se produjo nada más arrancar la segunda mitad. Un doblete de Mohamed Salah y otro gol de Jordan Henderson completaron el marcador, que pone al Liverpool con 22 puntos más que el City.

El lateral Ben Chilwell anotó el segundo gol del Leicester. Foto: Martyn Haworth/Focus Images Ltd.
El lateral Ben Chilwell anotó el segundo gol del Leicester. Foto: Martyn Haworth/Focus Images Ltd.

En Old Trafford todas las miradas estaban puestas en su nuevo fichaje. Bruno Fernandes debutó con los red devils apenas un par de días después de haberse incorporado al grupo tras haber dejado el Sporting CP. Empezó el partido de mediapunta y después Ole Gunnar Solskjær retrasó su posición. La grada pudo ver los primeros destellos de un jugador en el que han depositado muchas esperanzas, pero tampoco se engañan: por excitante que sea, la llegada del creativo Fernandes a mitad de temporada no bastará para acabar con las inseguridades que transmite su equipo. En esta ocasión empataron a cero ante el Wolverhampton, conjunto con el que están igualados en la tabla, y permanecen a seis del Chelsea.

Por delante del Manchester United y el Wolverhampton se ha colado el Sheffield United, que ganó su respectivo encuentro en Selhurst Park y suma un punto más que sus inmediatos perseguidores. Un fallo de Vicente Guaita, guardameta del Palace, permitió que el equipo de Chris Wilder se llevara los tres puntos del sur de Londres. El portero español quiso atrapar un lanzamiento de córner, pero el balón llegó a cruzar la línea de gol. Roy Hodgson, veterano entrenador de los eagles, habló con claridad sobre el error del portero español: “[Guaita] se disculpó por ello. Pero desde nuestro punto de vista, el mío, el del cuerpo técnico y el de los jugadores, no se tiene que disculpar ante nadie porque gracias a él estamos donde estamos. Le debemos mucho. Estas cosas pasan”.

El Arsenal no pasó del empate en Burnley. Foto: Michael Sedgwick/Focus Images Ltd.
El Arsenal no pasó del empate en Burnley. Foto: Michael Sedgwick/Focus Images Ltd.

Un par de puntos por debajo de United y Wolves se encuentra el Everton de Carlo Ancelotti, que logró un costoso triunfo en Vicarage Road por 2-3 gracias a un gol in extremis de Theo Walcott. Justo por detrás de los toffees, empatados a puntos, están Arsenal, Burnley, Newcastle y Southampton. En los partidos que disputaron estos cuatro equipos el fin de semana se marcaron un total de cuatro goles: todos los tantos que le anotó el Liverpool al Southampton. El Arsenal visitó Turf Moor y no pasó del empate a cero. “Tenemos que mejorar la calidad de nuestro juego; tener más calma y finalizar mejor”, expuso Mikel Arteta. Por su parte, Sean Dyche volvió a hablar de los piscinazos. El Newcastle tampoco marcó ni encajó en su partido en casa frente al Norwich, colista de la competición. También se dieron dos duelos entre rivales por la permanencia: el Bournemouth (16º clasificado, 26 puntos) adelantó al Aston Villa (17º, 25) con una victoria por 2-1 y el West Ham (18º, 24) dejó escapar una ventaja de dos goles y empató a tres frente al Brighton (15º, 26).

En la Championship, el Wigan Athletic volvió a ganar en Elland Road como ya lo hicieran la temporada pasada. Ese 0-1 dejó al Leeds United segundo, ya que el West Brom ganó por 2-0 al Luton Town y recuperó el liderato. A tres puntos del Leeds, en la tercera plaza (que no es un puesto de ascenso directo) está el Fulham. A la media hora, los cottagers ganaba por 3-0 al Huddersfield Town, pero más tarde encajaron dos goles. Los puestos de playoff los completan Nottingham Forest, Brentford y Bristol City. 

Esta semana se jugarán los siguientes replays de la cuarta ronda de la FA Cup: Derby County-Northampton, Birmingham-Coventry, Liverpool-Shrewsbury (aunque los reds no presentarán a su primer equipo), Cardiff City-Reading, Oxford United-Newcastle y Tottenham-Southampton.

Artículo relacionado: ‘Historias de la cuarta ronda de la FA Cup’

Foto de portada: Yannis Halas/Focus Images Ltd

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