Every Kick of It: El nuevo Mourinho de siempre

Jose Mourinho Manager of Tottenham Hotspur gives a thumbs up during the Premier League match at the London Stadium, Stratford
Picture by Alan Stanford/Focus Images Ltd +44 7915 056117
23/11/2019

“He estado en mi hábitat natural”, afirmó José Mourinho después de haberse sentado en un banquillo por primera vez desde su despido como técnico del Manchester United hace casi un año. Durante estos últimos meses nunca había desaparecido del ojo público. Con sus interesantes aportaciones, Mourinho demostró ser un estupendo tertuliano en las retransmisiones televisivas de SkySports. Era como cuando cazan a un gángster importante y este accede a colaborar para rebajar su condena. La reputación de villano que solía acompañarle se diluyó, dando paso a una imagen de tipo relajado y razonable, capaz de ganarse la aprobación de hasta sus mayores detractores. Tras haber tenido que lidiar con la prensa a la defensiva, ahora le había llegado el momento de compartir sus impresiones. Pero estaba deseando volver a entrenar. La incógnita era dónde. Entonces el Tottenham anunció el despido de Mauricio Pochettino el martes por la noche. El miércoles por la mañana, Mourinho ya posaba con la camiseta de los spurs.

De los meses que han llevado al despido de Pochettino hablamos en otro artículo. Pero todavía no se habían dedicado palabras al viejo conocido que ha ocupado su lugar. El hecho de que Mourinho haya accedido a unirse al Tottenham dice mucho del progreso que ha vivido el club durante estos cinco años y medio con Pochettino, pero quizás también sugiera un declive en el caché del portugués después de su marcha de Old Trafford. Cuando fue cesado de su puesto en diciembre del año pasado, se dudaba de si algún otro club de la Premier correría el riesgo de firmar a un entrenador tan propenso al conflicto, independientemente de su palmarés. Eso ha hecho Daniel Levy. Por muy abrupto que haya podido resultar el cambio, el presidente del Tottenham ha considerado que era el momento adecuado. Mourinho necesitará tiempo para redirigir a los spurs hacia los puestos Champions.

Heung-Min Son ha sido de los jugadores más consistentes en este pobre arranque del Tottenham. Foto: Alan Stanford/Focus Images Ltd.
Heung-Min Son ha sido de los jugadores más consistentes en el pobre arranque del Tottenham. Foto: Alan Stanford/Focus Images Ltd.

El Tottenham afrontaba la jornada en la parte baja de la tabla a once puntos de la cuarta plaza y la cierran décimos a nueve. Han dado el primer paso. El primero de muchos, esperan. El tiempo dirá si los spurs por fin vuelven a estar de dulce o si simplemente se trata del efecto nuevo entrenador y del nivel del rival. “¡Cómo de malos sois para que estemos ganando a domicilio!”, le cantaba la afición del Tottenham a la del West Ham en el London Stadium cuando el marcador mostraba un 0-3 con goles de Heung-Min Son, Lucas Moura y Harry Kane y una gran actuación de Dele Alli. El Tottenham no ganaba fuera de casa desde enero. Una primera hora de encuentro muy seria, mostrando indicios del gran equipo que habían llegado a ser bajo las órdenes de Pochettino, sirvió para que los hinchas del Tottenham, en su mayoría tristes por la marcha del argentino, ya se ilusionen por su nueva vida con Mourinho. Aunque el West Ham después marcó dos goles, el segundo no llegaría hasta el límite del descuento y el amago de remontada no afectó el renovado optimismo de la grada visitante.

“No se trata de mí, se trata de los jugadores y del club”, aseguraba Mourinho. El mismo entrenador que se presentaba en Inglaterra para dirigir al Chelsea en 2004 diciendo que era The Special One, que en 2012 resaltaba que era The Only One (por ser el único en haber ganado la liga inglesa, italiana y española) y que en 2013 regresaba al Chelsea declarando que era The Happy One, ahora optaba por un discurso menos egocéntrico. “Yo solo estoy aquí para ayudar a los jugadores, pero no he tenido ningún efecto, simplemente les he ayudado un poco”. A Dele Alli, gran protagonista del partido y del que los aficionados spurs esperan un resurgir, le ayudó al más puro estilo Mourinho: “Le pregunté si era Dele o el hermano de Dele”, confesó el técnico ante los medios. “Me dijo que era Dele. ‘Bien’, le dije. ‘Entonces juega como Dele’”.

Dele Alli empieza a retomar su mejor nivel después de haber estado lesionado. Foto: Alan Stanford/Focus Images Ltd.
Dele Alli empieza a retomar su mejor nivel después de haber estado lesionado. Foto: Alan Stanford/Focus Images Ltd.

La prensa inglesa ha destacado que este Mourinho resulta, en un primera instancia, más modesto, más amigable. ¿Ha llegado el Retorno del Jedi y resulta que Darth Vader en el fondo es buena gente? Por ahora ha empezado por reconocer que cometió errores. También asegura que cometerá nuevos errores, pero que no serán los mismos. Quizás se trate de un cambio de actitud genuino que acabe modificando su quebrada reputación. La respuesta llegará cuando surjan los problemas. Pero tampoco es la mayor preocupación de los seguidores del Tottenham. De Mourinho lo que esperan es resultados, y su personaje de cara a la galería es algo secundario. Sobre el césped, en este primer encuentro han podido ver a un equipo con una soltura ofensiva que apenas habían mostrado en lo que va de temporada, aunque les queda mucho trabajo por delante, sobre todo en defensa. Se espera que Mourinho mantenga un 4-2-3-1, formación que el equipo ya conocía, y lo más destacable por ahora, además del buen partido de Alli, ha sido la suplencia de Christian Eriksen y la titularidad de Eric Dier, que formó con Harry Winks en el doble pivote.

Pochettino ya era un entrenador flexible, dispuesto a ceder la iniciativa en según que contextos. De Mourinho se espera un mayor grado de pragmatismo, aunque haya querido dejar claro que tiene la intención de practicar un fútbol ofensivo. Aparque o no aparque el autobús con cierta frecuencia, no cabe duda de que Mourinho siempre generará expectación en el campo y ante los medios. Parece una versión más humilde de sí mismo, pero sigue siendo reconocible. Lo demuestra esa anécdota con Alli. Lo demuestra su respuesta cuando le preguntaron si cree que a la plantilla del Tottenham le hundió haber perdido la final de Madrid ante el Liverpool: “No lo sé, yo nunca he perdido una final de Champions”.

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La diferencia entre el líder y el segundo clasificado (ocho puntos) y la distancia entre el cuarto y el quinto (siete) representan las segmentaciones más definidas de la tabla de la Premier. En la cabeza, el Liverpool volvió a superar la adversidad por enésima vez para acabar llevándose los tres puntos. Como ya ha sucedido en múltiples ocasiones, los de Jürgen Klopp no mostraron su mejor versión, pero aun así lograron imponerse. Un gol de Sadio Mané les puso por delante en Selhurst Park, hasta que encajaron el empate en la recta final, obra de la estrella del conjunto local, Wilfried Zaha. El sólido Crystal Palace había hecho méritos para frenar al Liverpool. De todas formas, los reds marcaron en una jugada de córner, gol de Roberto Firmino, un par de minutos después del tanto del Palace, y sellaron así un nuevo triunfo que les mantiene líderes con 37 puntos de 39 posibles.

Los perseguidores más inmediatos del Liverpool, con respectivamente 29, 28 y 26 puntos, son el Leicester City, el Manchester City y el Chelsea. Estos dos últimos intercambiaron posiciones en la tabla después de enfrenarse el sábado. El Chelsea, que jugaba como visitante, se puso por delante cuando N’Golo Kanté llegó de segunda línea para recibir un gran pase de Mateo Kovacic. El City empató en una contra tras fallo en la salida del Chelsea y después encontró la victoria con un tanto fruto de una gran acción de Riyad Mahrez ante una pobre defensa. Lo más negativo para el City, más allá de que no fueran capaces de imponerse con mayor convicción, fue la lesión muscular de Sergio Agüero. El Chelsea se mantuvo coherente con su idea de fútbol ofensivo y no firmó una mala actuación, pero todavía se le resiste el triunfo ante uno de los grandes. “Estamos en el principio de un proceso” dijo Frank Lampard. Ni su rival en esta jornada ni el Liverpool construyeron sus actuales proyectos a las primeras de cambio. Pero a estas alturas ya son un firme candidato a cerrar el curso en puestos Champions. Como lo es el Leicester, que ganó en Brighton por 0-2 con goles de Ayoze Pérez y Jamie Vardy. El equipo de Brendan Rodgers encadena cinco victorias seguidas y no parece dispuesto a parar.

Un gol de Firmino en el 85' privó al Crystal Palace de un punto por el que habían peleado muy duro. Foto: Martyn Haworth/Focus Images Ltd.
Un gol de Firmino en el 85′ privó al Crystal Palace de un punto por el que habían peleado muy duro. Foto: Martyn Haworth/Focus Images Ltd.

Debajo del top-4 se sitúa el Wolverhampton Wanderers, que con discreción ha recuperado el estatus que tuvo la temporada pasada cuando logró mantenerse arriba y cerró la temporada en puestos europeos. Las rondas clasificatorias de la Europa League y el inicio de la fase de grupos afectaron su rendimiento en las primeras jornadas. Ahora los de Nuno Espíritu Santo no hacen más que sumar. El sábado vencieron por 1-2 ante un Bournemouth que ya había encajado los dos goles cuando se quedó con uno menos y que estando en inferioridad fue capaz de recortar distancias.

En Bramall Lane cantaban ‘solo hay un United’ cuando su equipo se enfrentaba a su tocayo de Manchester. El Sheffield United vencía por 2-0 ante el Manchester United transmitiendo una gran sensación de control en un nuevo ejemplo de lo serio que es el equipo configurado por Chris Wilder. Como en un spaghetti western, Ole Gunnar Solskjær se debía sentir observado mientras se le tomaban las medidas. Ante la presión del marcador, el noruego rectificó su línea de cinco, añadió un atacante y su equipo apretó hasta lograr la remontada. Wilder respondió a la desventaja del mismo modo, añadiendo un hombre más arriba, y los de Sheffield tuvieron la última palabra. Fue un apasionante duelo que resaltó el carácter competitivo de los blades y la pobre situación de los red devils. A pesar de que rozaran la victoria, el futuro del Manchester United con Solskjær como entrenador resulta poco esperanzador.

El encuentro entre el Sheffield United y el Manchester United fue uno de los más destacados de la jornada. Foto: Michael Sedgwick/Focus Images Ltd.
El encuentro entre el Sheffield United y el Manchester United fue uno de los más destacados de la jornada. Foto: Michael Sedgwick/Focus Images Ltd.

Entre el Sheffield United, sexto, y el Manchester United, noveno, están en un margen de apenas un punto el Burnley, que ganó por un 0-3 en su visita al Watford, y el Arsenal, que empató 2-2 en casa ante el Southampton. La presión sobre Unai Emery va en aumento. Los gunners volvieron a ser abucheados por su propia afición tras otro decepcionante encuentro. Visto lo sucedido sobre el campo, a nadie le hubiese sorprendido un triunfo del Southampton, equipo en puestos de descenso. Así iba a ser, hasta que Alexandre Lacazette marcó su segundo gol de la tarde en el 96’. Emery aceptó las críticas de la afición y quiso mostrarse calmado, pero en el norte de Londres ya suenan nombres como el de Massimiliano Allegri o el de Mikel Arteta. Además de Emery en el Arsenal, Pellegrini en el West Ham y Solskjær en el United, Marco Silva en el Everton parece ser otro de los técnicos en la cuerda floja. Este sábado su equipo perdió en casa por 0-2 ante el Norwich City. La jornada se cerrará con un Aston Villa-Newcastle.

En la Championship, los dos primeros, West Bromwich Albion y Leeds United, parecían condenados a un empate en sus respectivos encuentros hasta que ambos lograron la victoria en la recta final. El Wycombe Wanderers, líder en League One (con cinco puntos más que el Ipswich Town, aunque han jugado dos partidos más que ellos), también venció gracias a un tanto in extremis. La semana que viene, la tercera y la cuarta división prácticamente no tendrán partidos, ya que la mayoría de sus equipos disputarán la segunda ronda de la fase principal de la FA Cup. En la siguiente ronda, que tiene lugar en enero, ya entran los equipos de Premier y Championship.

Todd Cantwell celebrando uno de los goles del Norwich City en su primer triunfo en siete jornadas. Foto: Paul Chesterton/Focus Images Ltd.
Todd Cantwell celebrando uno de los goles del Norwich City en su primer triunfo en siete jornadas. Foto: Paul Chesterton/Focus Images Ltd.
Foto de portada: Focus Images Ltd

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5 comments

Son igual de troncos ahora. El United lleva como 6 años, después que se fue Ferguson, dando palores de ciego en cuanto a fichajes. Gastan mucho dinero, pero han acertado en muy pocos fichajes.

Curioso como en la imaginación colectiva de la gente se quedó ese “THE special one”, cuando en realidad nunca lo dijo. Dijo “I think I’m A special one”, lo que es completamente diferente.

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