Every Kick of It: El regreso de la Premier

Mo Salah of Liverpool prepares to take the corner that leads to his side's 3rd goal during the Premier League match at Anfield, Liverpool
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09/08/2019

En 2008, el dúo cómico Mitchell and Webb (también conocidos por ser compañeros de reparto en la célebre sitcom Peep Show) hizo un sketch llamado Watch the Football! que resurge cada año por estas fechas. En el vídeo, David Mitchell asume el papel de un presentador que procede a anunciar los distintos encuentros que tendrán lugar en el fútbol inglés. Los cambios de cámara constantes le siguen mientras camina lanzando ridículos apuntes sobre cada partido. “El Manchester United volverá a enfrentarse al Aston Villa en un partido de fútbol que determinará quién es el vencedor; por lo menos, y como mucho, el de este año”, dice Mitchell tras haber enumerado algunos otros encuentros. Después se va acelerando. “En marzo, cada equipo de fútbol jugará varios partidos de fútbol en distintas combinaciones y todos esos partidos de fútbol los podrán ver aquí, donde les mostraremos todo el fútbol, todo el tiempo. No se pierdan el constante fútbol. Todo se verá aquí, y todo siempre es fútbol. Es imposible estar al día de todo el fútbol, pero su mejor opción somos nosotros”. Y concluye en un tono más ansioso si cabe: “Nunca se decidirá quién ha ganado definitivamente el fútbol. Todavía todo el fútbol está en juego y siempre lo estará”. Esta sátira de la gran oferta de fútbol disponible por televisión, y parodia de los anuncios que las cadenas emiten para generar expectación, gana relevancia una temporada tras otra.

Es innegable que el peso de las televisiones ha afectado la afluencia en los estadios, por lo menos en ciertos horarios, y los campos ingleses no son ajenos a este fenómeno. Pero igual de cierto es que la tradición y la cultura de fútbol en Inglaterra están tan arraigadas que todo sigue prácticamente igual. Sí, hay una amplia oferta de fútbol por televisión, pero al aficionado se le sigue respetando. Entre otras cosas, todavía se protege la franja horaria de las tres de la tarde (está prohibido emitir encuentros de fútbol a esa hora para promover que la gente vaya al estadio).

Así que nos encontramos con una Premier League altamente organizada y de un enorme poderío financiero capaz de atraer a los mejores talentos que además conserva su factor más característico: la pasión en las gradas. En una parte del sketch, cuando parece ya estar desvariando, Mitchell suelta: “Cada patada al balón presuntamente le importa enormemente a alguien”. Y así es. Algo a nivel superficial tan simple como el fútbol es capaz de despertar sensaciones muy profundas. Sucede en todas partes. Pero quizás Inglaterra sea uno de los escenarios que mejor enmarque ese sentimiento, omnipresente desde los focos de la élite hasta el barro del amateurismo. Y en lo más alto, en una liga que genera tanto interés como la Premier, cada patada al balón no solo le importa al aficionado de los equipos que estén jugando en ese momento, sino que también tiene enganchado al hincha neutral, a los mendigos del buen fútbol (ha ayudado y mucho la llegada de entrenadores y futbolistas extranjeros), como escribía Galeano, a aquellos que ven el juego con un espíritu analítico e incluso a los que simplemente están preocupados porque su delantero del Fantasy no marca gol. Desde lo más emotivo hasta lo más trivial, todo tiene cabida.

Aunque los inmensos recursos de ciertos clubes puedan restarle romanticismo al asunto, y que algunos aspectos inviten a la nostalgia, la realidad es que este fin de semana empezó una nueva temporada de la Premier League tras un curso en el que la lucha por el título se prolongó hasta la última fecha y las dos finales europeas estuvieron compuestas por equipos ingleses. Existen motivos de sobra para afrontar este nuevo campeonato desde la ilusión y disfrutar del ritmo de la competición. Una semana antes ya había empezado la Football League con altas asistencias en campos de segunda, tercera y cuarta.

Como bien apunta Mitchell en aquel sketch, es imposible estar al día de todo el fútbol, pero esperamos que este espacio semanal les sirva como un útil repaso a lo que ha sucedido en cada jornada del constante fútbol inglés.

 

 

El balón empezó a rodar el viernes por la noche, pero todos los ojos ya estaban puestos en Inglaterra desde el día anterior. Es el segundo año en el que el mercado de fichajes baja sus persianas antes de la primera jornada de liga, una medida que se adoptó con el fin de que todos los equipos pudieran iniciar el campeonato sin inseguridades sobre su plantilla. Eso sí, los clubes ingleses todavía pueden vender jugadores a equipos extranjeros hasta que se cierre el mercado europeo a término de este mes. Entre los movimientos más llamativos del Deadline Day del jueves estuvieron el fichaje de Alex Iwobi por el Everton (el Arsenal recibió £34m), la venta de Romelu Lukaku al Inter (el Manchester United ingresó £73m), la incorporación por parte del Tottenham de Giovani lo Celso (cedido por el Betis con opción de compra) y Ryan Sessegnon (adquirido de Fulham por £25m), la llegada al Arsenal de Kieran Tierney (procedente del Celtic por £25m) y David Luiz (dejó el Chelsea por £8m) y el regreso de Andy Carroll al Newcastle United. No solo los futbolistas han cambiado de equipo este verano. En Inglaterra ha dado mucho de que hablar la irrupción de The Athletic, un medio norteamericano que ha fichado a más de 50 de los periodistas que escribían sobre fútbol en los principales medios ingleses.

El pistoletazo de salida sonó en Anfield, donde Jürgen Klopp recibió la visita de su compatriota alemán Daniel Farke, técnico del Norwich City. El campeón de la Champions contra el campeón de la Championship. Los recién ascendidos tuvieron algunas llegadas de peligro, pero un tempranero gol en propia portería tras un centro de Divock Origi diluyó sus esperanzas. El Liverpool cerró el partido con otros tres goles antes del descanso (Mohamed Salah, Virgil van Dijk y Origi) y los canaries solo encontraron consuelo en un gol de Teemu Pukki (autor de 30 dianas en el curso anterior) ya en el segundo tiempo. La peor noticia para los reds fue la lesión muscular de su guardameta Alisson Becker, que tuvo que ser sustituido tras hacerse daño al sacar de puerta. En su lugar entró el debutante Adrián San Miguel, ex del West Ham. Con Alisson fuera durante más o menos un mes, se espera que Adrián vuelva a ocupar la portería este miércoles en la Supercopa de Europa en Estambul contra el Chelsea.

Esta es la primera temporada de la Premier League en la que los árbitros podrán revisar jugadas en el VAR. El viernes noche pasó prácticamente desapercibido, pero el sábado acaparó todas las portadas. El Manchester City llegó al London Stadium con la intención de seguir el paso del Liverpool. Cualquier amago del West Ham de Manuel Pellegrini fue en vano y acabaron sufriendo una dura derrota. Los citizens, con Rodri de titular (todavía inseguro en algunas salidas de balón), no abrumaron a su rival desde el inicio, pero sí que lograron adelantarse con un tanto de Gabriel Jesus. Fue en el segundo tiempo cuando empezaron a gustarse más y pronto duplicaron distancias con un gol de Raheem Sterling. Apenas un par de minutos después encadenaron una jugada formidable que supuso el 3-0. O eso había parecido. La jugada fue revisada y se observó que el brazo de Sterling estaba en fuera de juego, por lo que la acción debía ser invalidada. El VAR fue lo más comentado en los medios y en las redes. Hasta defensores del VAR se pronunciaron en contra de estas decisiones tan ajustadas. Poco después, el West Ham tuvo su ocasión más clara de todo el partido. Después del encuentro, Guardiola habló los giros de guion que puede dictar el VAR: “Tenemos que ser fuertes. Después de verte 0-3 te crees que el partido se ha acabado pero entonces vuelves a estar 0-2 y Ederson tiene que hacer un parada increíble”. Evitado ese gol que pudo haberle añadido emoción al encuentro, el City terminó la faena con otros dos tantos de Sterling y uno de Agüero desde el punto de penalti. Un 0-5 para subir la apuesta inicial del Liverpool. Está por ver cuánto dura la partida de póker esta temporada, y si habrá algún otro invitado en la mesa.

Raheem Sterling firmó un hat-trick, incluyendo un tanto de vaselina. Foto: Alan Stanford/Focus Images Ltd.
Raheem Sterling firmó un hat-trick. Foto: Alan Stanford/Focus Images Ltd.

Al Tottenham desde luego que le encantaría estar codo con codo con los dos principales candidatos. Ya sorprendieron la temporada pasada llegando a la final de la Champions. Aun así, un asalto al título no se plantea del todo factible. Es complicado despegarse la etiqueta de club en transición, sobre todo cuando el City y el Liverpool se han encargado de poner el listón competitivo tan alto. Pero tras dos mercados de traspasos sin fichajes, los Spurs por fin han vuelto a incorporar jugadores y desde hace unos meses ya disputan sus encuentros en el nuevo White Hart Lane. En ese escenario recibieron al recién ascendido Aston Villa, que se ha gastado más de cien millones en reforzar su plantilla. La cifra llama la atención, pero el Fulham gastó una cantidad similar la temporada pasada y regresó a la Championship de forma inmediata. En el Villa prefieren ignorar la comparación entre ambos equipos y confían en conservar la categoría con Dean Smith, el técnico con el que ganaron la final del playoff y que además es aficionado del club de toda la vida. Smith pudo debutar como entrenador en la Premier League celebrando un gol de su equipo, pero no una victoria. Ante la presión del Tottenham, el central Tyrone Mings puso un envío largo que encontró a John McGinn. El mediocentro escocés llegó al área para finiquitar con compostura la tan simple como efectiva jugada. No se habían cumplido ni diez minutos de juego. Los Spurs podían confiar en remontar. Pero corrían el tiempo y su equipo no reaccionaba. En la recta final del segundo tiempo se encontraron más cómodos en ataque. Empataron con un tanto de Tanguy Ndombélé (este mediocentro es el fichaje más caro de la historia del club; llegó procedente del Olympique de Lyon por £58m), se quedaron con los tres puntos gracias a un primer gol de Harry Kane y, ya aliviados, pudieron celebrar el doblete del capitán de Inglaterra. “Solucionamos nuestros problemas en el segundo tiempo. Nuestro posicionamiento fue completamente distinto y la circulación del balón fue mejor”, comentó Mauricio Pochettino.

Harry Kane resolvió el partido para los Spurs. Foto: Martyn Haworth/Focus Images Ltd.
Harry Kane resolvió el partido para los Spurs. Foto: Martyn Haworth/Focus Images Ltd.

Varios medios se hicieron eco de las declaraciones de José Mourinho como tertuliano en Sky Sports en las que nombraba al City, al Tottenham, al Liverpool y al equipo B del City como sus cuatro candidatos al título. Más allá de su broma sobre el poder del City, se habló de que había omitido a sus dos ex-equipos, el Manchester United y el Chelsea, que se enfrentaron el domingo por la tarde. Tampoco era una predicción alocada la de Mourinho, ya que prácticamente nadie se refiere al United o al Chelsea como aspirantes a ganar la Premier. El duelo se cerró con un marcador que no reflejó las diferencias que se pudieron observar entre ambos equipos, muy separados a su vez del nivel de los dos favoritos batir. “Siendo sincero, tuvimos suerte de irnos ganando por 1-0 al descanso”, reconoció Ole Solskjaer. El Chelsea del debutante Frank Lampard había generado oportunidades de gol y se había topado con el poste en un par de ocasiones. “Estábamos controlando el partido”, aseguró Lampard, pero con “unos contragolpes fantásticos”, en palabras de Solskjaer, el United vapuleó a su rival londinense. Marcus Rashford anotó dos goles (uno de penalti), Anthony Martial otro, y la guinda la puso el joven de 21 años Daniel James, fichado del Swansea por £15m. Las otras dos incorporaciones también tuvieron un debut muy positivo: el nuevo líder de la zaga del United, Harry Maguire, llegado procedente del Leicester por nada más y nada menos que £80m, y el lateral derecho Wan-Bissaka, fichado del Crystal Palace por £50m cayeron de pie en Old Trafford. Pogba no brilló en otras facetas del juego pero firmó dos asistencias, siendo una de ellas uno de los pases de la jornada. Aunque el resultado le duela a los blues, por lo menos demostraron en el primer tiempo que son capaces de generar peligro. Sancionados sin poder fichar, el Chelsea en este mercado se limitó a recuperar futbolistas cedidos, como el defensa Kurt Zouma, el medio centro ofensivo Mason Mount y el delantero Tammy Abraham (todos titulares ante el United), mientras se marcharon Eden Hazard y David Luiz. Lampard tendrá un trabajo bastante exigente. Su siguiente prueba será la Supercopa ante el Liverpool.

En esa misma categoría de equipos del llamado Top 6 que no son serios candidatos al título se encuentra el Arsenal. Tras un inicio del mercado discreto, los gunners acabaron dejando a su afición satisfecha con fichajes como el del atacante costamarfileño Nicolas Pépé, la incorporación más cara de la historia del club (llegó del Lille por £72m). Ahora llegaba la hora de trasladar el optimismo al terreno de juego. Visitaron el Newcastle United, dirigido por Steve Bruce tras la marcha de Rafa Benítez. Después de ascender y de haber quedado en mitad de tabla dos temporadas seguidas, Benítez tenía a la grada encantada. Que abandonara el club al término del curso pasado fue la gota que colmó el vaso para algunos aficionados que piden desde hace años la marcha del propietario Mike Ashley. Este domingo se programó una protesta contra Ashley y un boicot del partido pero la movilización no fue tan multitudinaria como se esperaba y tan solo se congregaron unos 300 aficionados. Los 48.000 que sí que estaban en St James’ Park presenciaron un encuentro que acabó decidiéndose por la mínima: Maitland-Niles aprovechó un error del Newcastle para asistir a Pierre-Emerick Aubameyang. Unai Emery no pudo contar para este partido con Mesut Özil ni Sead Kolasinac por motivos de seguridad tras un intento de asalto que sufrieron en el norte de Londres. Sí que tenía disponibles en el banquillo a David Luiz, Lucas Torreira y Alexandre Lacazette, pero Emery no quiso apresurar la puesta a punto de sus efectivos y no usó a ninguno. Tampoco fueron titulares Dani Ceballos ni Pépé, pero sí que entraron en la segunda parte.

Bajo la lluvia, el Arsenal se llevó los tres puntos de St James' Park gracias a un gol de Pierre-Emerick Aubameyang. Foto: Simon Moore/Focus Images Ltd.
Bajo la lluvia, el Arsenal se llevó los tres puntos de St James’ Park gracias a un gol de Pierre-Emerick Aubameyang. Foto: Simon Moore/Focus Images Ltd.

Hay varios equipos que, una vez establecidos en la Premier, persiguen su ambición de tirar abajo la puerta del Top 6. Dos de estos proyectos se enfrentaron en esta jornada: el Leicester City de Brendan Rogers, que fichó a Ayoze Pérez del Newcastle, y el Wolverhampton de Nuno Espírito Santo. Estos últimos ya quedaron séptimos la temporada pasada y se encuentran disputando la tercera ronda previa de la Europa League. El jueves pasado ganaron en Armenia al Pyunik por 0-4 y jugarán la vuelta en casa esta semana. Tras ese largo desplazamiento tuvieron un viaje bastante más corto a Leicester (se tarda poco más de una hora desde Wolverhampton). Ambos equipos tuvieron momentos de celebración separados por apenas unos instantes, los Wolves cuando marcaron en un córner y el Leicester cuando ese mismo gol fue anulado por el VAR, en un encuentro que acabó en empate a nada. Otro equipo que también aspira a pelear en la mitad superior de la tabla es el Everton de Marco Silva, que vivió un idéntico resultado en su visita al Crystal Palace.

Hubo más emoción en el mundo de los clubes cuyo objetivo es sobrevivir en la Premier. El Brighton sorprendió venciendo por 0-3 en casa del Watford de Javi Gracia. Chris Hughton, el hombre con el que el Brighton logró el ascenso, fue cesado al final de la temporada pasada y el conjunto de la costa sur trajo a un nuevo entrenador, Graham Potter, por el que pagaron £3m al Swansea. Potter había hecho carrera en Suecia entrenando al Östersund durante 8 años, donde los buenos resultados sobre el césped estaban acompañados por una excelente gestión del grupo que incluía la organización de actividades culturales: los jugadores interpretaban coreografías de baile, formaban parte de un club de lectura, hacían actuaciones de canto… También firmó un resultado redondo el Burnley de Sean Dyche, que venció al Southampton de Ralph Hasenhüttl con tres goles comprimidos en 12 minutos del segundo tiempo, dos de ellos de su delantero Ashley Barnes. Más dramático fue lo vivido en Bournemouth, donde el conjunto dirigido por Eddie Howe iba ganando hasta que el recién ascendido Sheffield United de Chris Wilder (llevan dos años siendo recién ascendidos, pues han logrado dos ascensos consecutivos) empató en los últimos compases del partido. El goleador no pudo ser otro que Billy Sharp, el auto-apodado Fat Lad from Sheffield (Un Tío Gordo de Sheffield), que lo celebró con euforia señalándose el escudo. 

En la Football League la noticia de la jornada estuvo en el Kiyan Prince Foundation Stadium, antes conocido como Loftus Road. El Queens Park Rangers decidió cambiar el nombre de su estadio durante esta temporada 2019-20 y le pidió a sus aficionados que votaran entre cinco distintas organizaciones benéficas (una selección de las distintas propuestas que habían recibido de los propios hinchas). Con un 63% de los votos, ganó la Kiyan Prince Foundation, una organización con un trasfondo muy emotivo que trabaja para evitar que los jóvenes se involucren en crímenes de arma blanca. Las altas tasas de este tipo de violencia copan los titulares de los medios ingleses semana sí, semana también. Este año ya han muerto apuñaladas 36 personas en Reino Unido. La Kiyan Prince Foundation lleva el nombre de una víctima que perdió su vida en estas circunstancias. Kiyan Prince tenía 15 años y jugaba en la cantera del QPR. Un día de mayo 2006 intervino en una pelea para para defender a un chico que estaba sufriendo bullying y recibió una fatídica puñalada. Su muerte inspiró a su padre, Mark Prince, para crear una fundación que utilizara el llegado de Kiyan con el fin de concienciar a los jóvenes. El gran trabajo de Mark al frente de la organización fue reconocido con una Orden del Imperio Británico en marzo. Este sábado llegó otro momento muy especial, cuando el QPR jugó su primer partido de la temporada en el Kiyan Prince Foundation Stadium y antes del encuentro se rindió homenaje a Kiyan. El equipo del oeste de Londres, que había ganado en la primera jornada, perdía por la mínima ante el Huddersfield hasta que logró empatar en el 83’. El punto le supo a gloria a los Rs, pero lo más importante es que a partir de ahora el mensaje de la Kiyan Prince Foundation llegará a más gente gracias al fútbol.

Loftus Road pasa a llamarse The Kiyan Prince Foundation Stadium. Foto: McAvoy/Focus Images Ltd.
Loftus Road pasa a llamarse The Kiyan Prince Foundation Stadium. Foto: McAvoy/Focus Images Ltd.

Los únicos dos equipos de Championship que lograron una segunda victoria consecutiva fueron el Sheffield Wednesday y el Charlton Athletic. El Leeds United de Marcelo Bielsa, uno de los favoritos para el ascenso, se adelantó en casa ante el Nottingham Forest con un gol de Pablo Hernández (ya había marcado en la primera jornada) y gozó de un gran número de ocasiones para asegurar su ventaja, pero acabó encajando un gol de córner. En el Birmingham City dirigido por Pep Clotet debutó Fran Villalba. El ex-valencianista ya había ilusionado a la afición desde que puso su firma sorbe el papel la semana pasada y terminó de encandilarlos en cuanto se calzó las botas en el empate a uno frente al Bristol City. También dio de que hablar Sergi Canós, que protagonizó una gran jugada individual con la que asistió a su compañero Ollie Watkins para que el Brentford ganara 0-1 en casa del Middlesbrough. 

En League One empiezan con doblete tres equipos: el Blackpool (un club al que sus dueños desde hace más de 30 años habían arrastrado a la bancarrota, causando que la afición boicoteara los partidos como protesta, y que ahora vive un dulce renacer con un nuevo propietario local), el Lincoln City (el equipo entrenado por los hermanos Cowley que firmó una FA Cup histórica en 2017 cuando jugaban en quinta y que ahora ya están en tercera) y el Fleetwood Town (entrenado por el polémico Joey Barton). Quien todavía no ha tenido la oportunidad de disputar ningún solo punto es el Bury. La EFL ya ha cancelado los dos primeros partidos de este club en la cuerda floja y por ahora tampoco les permitirán jugar el tercero. Tras declararse insolventes, el recién ascendido Bury no perdió su plaza en League One pero parte con una sanción de 12 puntos. Eso si logran demostrar que cuentan con un plan para saldar sus deudas. El club tiene hasta finales de la semana que viene para cumplir los requisitos de la EFL. De no hacerlo, serían expulsados de la competición. Otro equipo de la misma categoría se vio hace poco en una situación similar: el Bolton Wanderers también estuvo al límite de ser suspendido, pero la llegada de nuevo capital les ha permitido conservar su derecho a participar en esta campaña de la tercera división inglesa. Lo hacen, eso sí, con la misma sanción de 12 puntos que recibió el Bury, pues ellos también atravesaron un concurso de acreedores. Aunque parece que lo peor para ellos ya haya pasado, la situación todavía es precaria en el Bolton. Sin poder permitirse una plantilla convencional, este sábado tuvieron que alienar a jugadores de la cantera. Con una media de edad de 19 años, el once más joven de la historia del club logró sumar un punto ante el Coventry City, que casualmente también ha vivido su particular crisis financiera hace poco. La prosperidad en la Premier no quita que los aficionados de algunos equipos de las ligas inferiores padezcan las consecuencias de una pobre administración de su club.

Un club que sabe lo que es resurgir de sus cenizas es el Portsmouth. Cayeron desde la Premier a League Two. Con sus aficionados como propietarios lograron ascender a League One en 2017 y ahora cuentan con el apoyo financiero de Michael Eisner, antiguo CEO de Disney. Fue él quien trajo a un invitado de lujo a Fratton Park esta jornada. Ahí estaba el actor Will Ferrell, viendo un Portsmouth 2-0 Tranmere Rovers:

Will Ferrell en Fratton Park. Foto: Jeremy Landey/Focus Images Ltd.
Will Ferrell en Fratton Park. Foto: Jeremy Landey/Focus Images Ltd.

También fue el fin de semana en el que regresó la FA Cup con su ronda extra preliminar, en la que se enfrentaron equipos de décima y novena división.

Foto de portada: Paul Chesterton/Focus Images Ltd

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