Every Kick of It: The Longstaff Brothers

Matthew Longstaff (l) and Sean Longstaff of Newcastle United after the Premier League match at St. James's Park, Newcastle
Picture by Simon Moore/Focus Images Ltd 07807 671782
06/10/2019

Los hermanos Sean y Matty Longstaff se criaron en North Shields, una localidad en la desembocadura del río Tyne, a ocho millas de Newcastle. Ingresaron en la academia del Newcastle United cuando eran pequeños y fueron escalando peldaños. El año pasado debutó el hermano mayor, Sean, de 21 años, y este verano parecía que había llegado el momento de Matty, de 19. Ambos hermanos jugaron juntos durante la pretemporada y Matty llegó a marcar un gran gol a pase de Sean en un amistoso. Su debut oficial se produjo a finales de agosto en un encuentro de Copa de la Liga ante el Leicester. Esta semana el Newcastle recibía la visita del Manchester United después de haber perdido por 5-0 ante el Leicester. El estado de ánimo entre los aficionados magpies no era el más jovial. Hasta que se conoció la alineación: Sean y Matty compartirían el centro del campo.

Matty se enteró de que iba a ser titular el sábado en el entrenamiento previo al encuentro. “Empecé a sentir mariposas en el estómago”, reconoció en la entrevista post partido con SkySports. Sean y Matty se compenetraron para cederle pocas opciones al United por el centro y facilitar las respuestas ofensivas del Newcastle. En alguna que otra ocasión, Sean, más curtido en la Premier, tuvo que echarle un cable a su hermano pequeño. Pero aunque fuese su primer día en el escenario principal, Matty estuvo a la altura de las circunstancias y demostró tener una gran personalidad. En el primer tiempo se atrevió con un disparo desde fuera del área y le dio al larguero. En el segundo tiempo se le planteó otra oportunidad similar desde la frontal y volvió a probar fortuna. Esta vez, el balón entró. “Anoche me había ido a dormir soñando con algo como esto, pero nunca crees que pueda suceder”, dijo entusiasmado, todavía sin terminar de asimilar la situación. 

La cara de Matty Longstaff lo dice todo. Foto: Simon Moore/Focus Images Ltd.
La cara de Matty Longstaff lo dice todo. Foto: Simon Moore/Focus Images Ltd.

Con ese gol, el Newcastle se impuso por la mínima al United. Matty recibió el premio al mejor jugador del partido de manos de su hermano Sean, al que hace no mucho se le había vinculado precisamente con el United después de impresionar en sus primeros meses en la Premier. “Creo que él fue el mejor jugador, pero lo acepto”, dijo Matty cuando su hermano le dio el premio. Sean mostró un profundo sentimiento de orgullo por haber vivido una experiencia única con su hermano. Así describió cómo habían vivido esas horas tan especiales: “Ya habéis visto lo animado que está. Cuando entra en el campo hace que mi trabajo sea mucho más fácil. Anoche estaba muy callado. Normalmente va por la casa haciendo mucho ruido y pegando gritos. Nunca le había visto tan silencioso como ayer”, comentó entre risas. 

En St James’ Park, el malestar de la grada con su dueño Mike Ashley sigue tan presente como siempre, pero el ambiente festivo en el triunfo ante el United les dio un necesario respiro. Su inicio de temporada con Steve Bruce ya les había aportado una victoria en White Hart Lane, pero las sensaciones no habían sido positivas en otros encuentros como la derrota que sufrieron en Norwich por 3-1 o los empates frente a Watford y Brighton. Más allá de los dos jóvenes canteranos bajo el apellido Longstaff, ante el United también destacó Allan Saint-Maximin, de 22 años, que llegó al club este verano procedente del Niza. Saint-Maximin es un extremo que salta al césped con una cinta de Gucci en la cabeza. Y Saint-Maximin juega tal y como uno se podría esperar que juegue un extremo que salta al césped con una cinta de Gucci en la cabeza: desborde, desparpajo y adorno, a veces hasta un grado que puede frustrar a la grada, pero que del mismo modo puede ponerla en pie si le salen las cosas. El fútbol no sería lo mismo sin este tipo de jugadores.

Allan Saint-Maximin, de los que intentan cosas. Foto: Simon Moore/Focus Images Ltd.
Allan Saint-Maximin, de los que intentan cosas. Foto: Simon Moore/Focus Images Ltd.

Bruce optó por un planteamiento como los que se veían cuando Benítez dirigía al Newcastle y su línea de cinco en defensa también mereció elogios. Aunque la actuación del United fue tan pobre que su demérito eclipsa el trabajo de la zaga local. Después de haber empatado a uno en un discreto encuentro ante el Arsenal el pasado lunes y de haber empatado a nada en Europa League ante el AZ neerlandés, el United llegaba a esta jornada bajo cierta presión. Una vez más, el equipo de Ole Solskjaer decepcionó a los pocos aficionados optimistas que quedan entre los red devils y dio la razón a aquellos que no ven futuro en el proyecto actual. Era baja Paul Pogba, pero una sola pieza no puede justificar el rendimiento del club que más títulos de Premier ha ganado. Las pocas oportunidades que generaron no supieron aprovecharlas y su guardameta David De Gea, que lleva ocho temporadas en Old Trafford, no ocultó su impotencia tras el encuentro:  “Probablemente sea el momento más complicado desde que estoy aquí. No sé qué está pasando. En dos partidos ni siquiera hemos podido marcar un gol. Pido disculpas a los aficionados”.

Sean Longstaff ante varios jugadores del United. Foto: Simon Moore/Focus Images Ltd.
Sean Longstaff ante varios jugadores del United. Foto: Simon Moore/Focus Images Ltd.

La Premier League llega a un nuevo parón internacional sin que la narrativa haya cambiado mucho con respecto a las anteriores jornadas. Sin embargo, el escenario que ya conocíamos se ha vuelto todavía más intenso. Continúan las crisis del United y del Tottenham, aunque con resultados más dramáticos. El Liverpool es más líder porque perdió el City. En el Chelsea los mismos jóvenes siguen marcando y además otros jugadores reclaman protagonismo. El Arsenal no convence.

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Aunque los hermanos Longstaff conquistaran la atención de todo el país, la noticia de la jornada en la tabla era el incremento del margen de puntos que separan al Liverpool del Manchester City. Los de Jürgen Klopp se midieron el sábado al Leicester de Brendan Rodgers, que llegaba a esta fecha como tercer clasificado. Rodgers regresaba a Anfield, donde había sido entrenador durante tres años hasta que fue destituido y Klopp ocupó su sitio. En una entrevista con el Telegraph en la previa, Rodgers se encargó de aclarar que no se había marchado resentido del Liverpool y que de hecho le había alquilado su casa a Klopp. La marcha de Rodgers en 2015 quizás empañara el recuerdo de su estancia en el club, que tuvo sus momentos buenos más allá de las decepciones que acabaron propiciando su despido. Tras dejar el Liverpool, Rodgers hizo un gran trabajo en el Celtic y a mitad de la temporada pasada recaló en el Leicester, donde ahora ha configurado un equipo dispuesto a pelear por puestos europeos.

Anfield ya había visto fútbol de su equipo entre semana, cuando el Liverpool recibió al RB Salzburgo en encuentro frenético de Champions League. Los reds habían dejado escapar una ventaja de 3-0 y aun así lograron ganar por 4-3. También les había puesto a prueba el Sheffield United en la pasada jornada de liga en la que vencieron por la mínima, como cuando también ganaron al Chelsea en la jornada anterior. Este Liverpool de Klopp no solo está contando con un poderío futbolístico al alcance de pocos, sino que también posee la fortaleza anímica de un campeón, capaz de imponerse hasta en los momentos más críticos. El Leicester fue otro rival complicado, dispuesto a dar guerra en el centro del campo, estorbar su salida, atacar con valentía y competir hasta el final. Sadio Mané adelantó a los suyos en una jugada en la que el Liverpool superó la presión adelantada del Leicester. Los foxes no se rindieron. En la recta final, James Maddison ganó la espalda de la defensa para recibir un pase al hueco de Ayoze Pérez y hacer el empate. Ya en el descuento, Mané provocó un penalti que fue transformado por Milner. Y ya van ocho victorias en ocho jornadas.

Sadio Mané no solo es clave en ataque, sino que también demuestra gran sacrifico defensivo para bajar a defender hasta su propia área y cortar un centro. Foto: Michael Sedgwick/Focus Images Ltd.
Sadio Mané no solo es clave en ataque, sino que también es capaz de demostrar un gran sacrifico defensivo para bajar a defender hasta su propia área y cortar un centro. Foto: Michael Sedgwick/Focus Images Ltd.

El Wolverhampton Wanderers no conocía la victoria en lo que iba de liga hasta la semana pasada, cuando venció al Watford, colista de la competición. El jueves volvieron a ganar en su encuentro de Europa League en Estambul ante el Besiktas. Con estos dos triunfos, el equipo de Nuno Espírito Santo parecía haber dejado atrás su discreto inicio de temporada, probablemente marcado por el esfuerzo de haber tenido que superar varias fases previas europeas. Aunque estaba progresando, al mejor equipo fuera del top-6 de la temporada pasada la visita al Manchester City quizás no le llegaba en el mejor momento. Dos victorias, la última un par de días antes, no parecían suficiente bagaje para frenar al City. Pero lo fueron. El planteamiento defensivo de Nuno anuló las ambiciones ofensivas del equipo de Pep Guardiola, que apenas tuvo un par de ocasiones claras en todo el encuentro. Los Wolves ya habían amenazado a la contra, pero no fue hasta el tramo final cuando marcaron por partida doble: dos contragolpes, ambos con asistencia de Raúl Jiménez a Adama Traoré. 

Pep Guardiola lamentó la derrota, pero aseguró que todavía tienen mucho tiempo para poder cazar al Liverpool. Foto: Simon Moore/Focus Images Ltd.
Pep Guardiola lamentó la derrota, pero aseguró que todavía tienen mucho tiempo para poder cazar al Liverpool. Foto: Simon Moore/Focus Images Ltd.

Mauricio Pochettino: “Me asusta la vida, no el fútbol”.

Con esas palabras respondió el técnico argentino cuando se le preguntó si temía por su continuidad. Una vez más, la actualidad del Tottenham exige recapitular para comprender cómo se ha llegado hasta aquí: un verano convulso con menos llegadas de las que Pochettino hubiese deseado, la situación contractual de jugadores como Vertonghen, Alderweireld y Eriksen en el aire, un inicio liguero con actuaciones poco convincentes y resultados preocupantes. Al Tottenham se le han presentando varias oportunidades para salir del pozo, pero siempre ha vuelto a la casilla de salida. Y de seguir así, llegará un punto en el que no podrán recuperarse, porque esta pasada semana les deja con poco margen de maniobra: tras caer por 2-7 en White Hart Lane ante el Bayern de Múnich en Champions, el sábado perdieron por 3-0 en Brighton.

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Al Tottenham se le achaca su planificación deportiva y su discontinuidad con el proyecto que venían trabajando. Ya no presionan igual, generan dudas en defensa y los aciertos ofensivos suelen ser con más frecuencia el fruto de destellos más que el resultado de un trabajo constante. Para colmo de los spurs, cada vez que han hecho un esfuerzo para revertir esta dinámica, los detalles se han decidido a favor de su rival. Quizás sigan sin ser un equipo unido, como lamentaba Pochettino a principios de temporada. Ante el Bayern firmaron su mejor inicio en lo que va de temporada. En cuanto surgieron los problemas, se vinieron abajo y acabaron siendo goleados. El sábado defendieron con demasiada pasividad una jugada del rival y a los dos minutos el Brighton ya estaba por delante con un gol de Neal Maupay, aunque los titulares se los llevó el joven Aaron Connolly, que más tarde firmaría un doblete. Hugo Lloris erró en el primer tanto y por si fuera poco se partió el codo al caer. Pochettino se mostró sereno ante los medios a pesar de la adversidad. Sus más de cinco años al frente del equipo y la magnitud de un posible finiquito hacen que su marcha no parezca probable a corto plazo, así que será muy interesante ver cómo tratará de darle la vuelta a esta situación después del parón. Ya ha probado cambiar fichas y modificar el dibujo, pero por ahora no le ha surtido efecto.

Mauricio Pochettino afronta uno de los mayores desafíos de su carrera. Foto: Alan Stanford/Focus Images Ltd.
Mauricio Pochettino afronta uno de los mayores desafíos de su carrera. Foto: Alan Stanford/Focus Images Ltd.

Las cosas le salen mejor al Chelsea, que este domingo ganó por 1-4 en Southampton. Marcaron los dos jóvenes que llevan causando sensación desde el principio de la temporada: Tammy Abraham y Mason Mount. Pero también destaca el regreso tras lesión de otro canterano, el atrevido extremo Callum Hudson-Odoi, que ocupó la banda izquierda mientras que Mount fue el mediocentro más ofensivo de un trivote en el que le escoltaban los acertados Jorginho y Kanté (autor del tercer gol), siendo Kovacic y Barkley suplentes. En la otra banda estaba un jugador que vivía en la sombra cuando estaba Hazard y al que ahora los jóvenes están quitando protagonismo, pero que lleva un par de actuaciones de gran nivel: Willian. Michy Batshuayi y Christian Pulisic, dos de los jugadores que están contando menos para Frank Lampard, se sumaron a la fiesta goleadora entrando desde el banquillo y protagonizando la acción del cuarto tanto. Cuenta con varias opciones Lampard para llevar a cabo su propuesta de fútbol ofensivo. La única pega de su partido en St Mary’s fue un período de lagunas defensivas en las que encajaron un gol y pudo haber entrado otro más.

Mason Mount y compañía siguen viendo portería. Foto: Steve O'Sullivan/Focus Images Ltd.
Mason Mount y compañía siguen viendo portería. Foto: Steve O’Sullivan/Focus Images Ltd.

En la lengua española, lo habitual es añadir un artículo antes del nombre de un equipo de fútbol: el Chelsea, el West Ham, el Tottenham… No es el caso en Inglaterra. En inglés, uno no diría ‘I support the Chelsea’ sino ‘I support Chelsea’. Habituado a este funcionamiento lingüístico, uno se podría sorprender si paseando por el distrito de Islington, territorio gunner, escuchase a alguien referirse al Arsenal como The Arsenal. Algunos aficionados de vieja escuela a veces utilizan el artículo The antes del nombre de su equipo. Este nombre más propio de un grupo de música que de un club de fútbol se remonta a principios del siglo pasado. La entidad estaba registrada como The Woolwich Arsenal Football And Athletic Company Limited y la gente se refería al equipo como el Woolwich Arsenal. En 1915, se decidió modificar el nombre en el registro de compañías por uno más corto, The Arsenal Football Club Limited, y al equipo se le empezó a conocer como The Arsenal, aunque el artículo The no perduró por mucho tiempo y pronto se adoptó el nombre actual. No obstante, todavía algunos aficionados llaman a su equipo The Arsenal. Si el Arsenal se adelanta, el espectador escuchará este nombre y será toda la afición a unísono la que lo pronuncie, pues los gunners tienen un cántico especial para las ocasiones en las que su equipo abre la lata: cantan 1-0 to The Arsenal (1-0 para el Arsenal)’ con la melodía del tema Go West del grupo de electrónica Pet Shop Boys. Se dice que el cántico nació en 1994 y que se consolidó como una de las canciones más repetidas por la hinchada del Arsenal gracias al fútbol defensivo que practicaban con su entrenador George Graham: sabían que una vez se adelantaban tenían encarrilado el partido porque se encerraban bien en defensa. El cántico se instauró en las gradas y aún a día de hoy se puede escuchar. 

El cántico no desapareció cuando Arsène Wenger trajo un fútbol más vistoso en el que un 1-0 tenía que ser visto como solo el principio. Todos estos años se ha seguido entonando con cierta carga irónica. Este domingo, la grada del Emirates cantó el famoso ‘1-0 to The Arsenal’ cuando David Luiz adelantó a los suyos en un córner a los ocho minutos de juego. Pero fue casi como en la época de Graham, cuando una vez por delante el Arsenal se preocupaba más de no perder su ventaja que de ampliarla. Sin ser un equipo de una naturaleza defensiva, este conjunto de Unai Emery dio un paso atrás en el segundo tiempo, asumió menos riesgos y llegó a sufrir como en Watford, donde al descanso ganaba por 0-2 y acabó empatando. Esta vez lograron conservar los tres puntos y se marchan al parón como terceros, pero la sensación es que los gunners podrían jugar bastante mejor.

El joven Matteo Guendouzi es indiscutible en el Arsenal. Foto: Martyn Haworth/Focus Images Ltd.
El joven Matteo Guendouzi es indiscutible en el Arsenal. Foto: Martyn Haworth/Focus Images Ltd.

En el resto de la Premier, destacó la ajustada victoria del Crystal Palace ante el West Ham (1-2), que deja al equipo de Roy Hodgson ocupando la sexta posición. Los de Manuel Pellegrini se adelantaron gracias a un gran acción colectiva culminada por su delantero Sébastien Haller, pero el Palace logró remontar. El West Ham no había firmado un mal arranque hasta la fecha, por lo que se mantiene en la parte alta a pesar de la derrota. Un equipo que estaba llamado a competir con el West Ham y compañía por entrar en el top-6 era el Everton, que ahora mismo ocupa puestos de descenso tras una nueva derrota. El equipo de Marco Silva se quedó con diez y acabó perdiendo ante el Burnley, ahora séptimo clasificado empatado a puntos con el West Ham. En el duelo entre dos recién ascendidos, el Aston Villa goleó sin piedad al Norwich City: por 1-5 ganaron los de Dean Smith. El Norwich es penúltimo y solo tiene por detrás al Watford de Quique Sánchez Flores, que empató a nada frente al Sheffield United. 

En la Championship, el West Brom y el Nottingham Forest comparten los puestos de ascenso directo empatados a puntos, pero una larga cola de equipos le siguen a un triunfo de distancia: Preston, Swansea, Leeds, Bristol City, Fulham, Sheffield Wednesday y QPR. La Championship siempre da muchas vueltas, pero de seguir así la lucha por los puestos de playoff podría estar muy disputada. Uno de los protagonistas de esta última jornada fue Fran Villalba, que marcó el primer gol del Birmingham City de Pep Clotet en su triunfo ante el Middlesbrough: Villalba inició una jugada en el centro del campo abriendo a banda y llegó la frontal para ponerle el broche él mismo. También llamó la atención la primera victoria del Stoke City, que ha firmado un pobre inicio liguero y es colista de la Championship. En League One, el Ipswich Town sigue invicto y es primero, y en League Two el líder es el Forest Green Rovers, primer club de fútbol vegano.

Fran Villalba marcó su primer gol con el Birmingham City. Foto: Martyn Haworth/Focus Images Ltd.
Fran Villalba marcó su primer gol con el Birmingham City. Foto: Martyn Haworth/Focus Images Ltd.
Foto: Simon Moore/Focus Images Ltd.

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5 comments

Buen texto, Miguel, muy interesante lo del Arsenal. Ya que estamos con temas lingüisticos, he visto siempre el debate entre llamarle EL Championship o LA Championship. Veo que tú te decantas por el femenino. Aunque allí con el The les basta, ¿cuál es más correcto, el masculino o el femenino? Veo que te decantas por la segunda.

Hola, gracias por el comentario. Aunque es un tema que me interesa, reconozco que nunca he hecho el ejercicio de pensar por qué escribo ‘la Championship’ y no ‘el Championship’. Es simplemente lo que me sale más natural. Pero si tuviese que encontrar un motivo, sería el siguiente:

El nombre completo de la Championship es English Football League Championship. En cuanto aparece la palabra ‘league’, ya se traduce como ‘liga’ y quizás eso explique porque resulta natural usar el femenino incluso cuando solo se dice ‘Championship’. Sucede lo mismo con la Premier League. Entiendo que aquellos que dicen ‘el Championship’ lo hacen porque ‘championship’ se traduce como ‘campeonato’, que es masculino. Yo creo que seguiré optando por el femenino en referencia al término ‘league’.

Gracias por tu respuesta. Yo también soy de usar el femenino. Igual también por la costumbre de decir la Champions League…

El titular más preciso sería: Liverpool and the chaos. Difícil imaginar la epidemia de crisis desatadas a las que se suma también la del City con el inesperado 0-2 de los Wolves. Los Spurs en barrena, 10 goles en dos partidos, el United casi indecoroso, y asoman un poco la cabeza Arsenal y Chelsea.

Respecto al Arsenal, varias preguntas:
* ¿Es Pepe la estafa de la temporada? Hizo buena temporada en Lille, pero creo que no vale 80 millones ni de lejos.
* ¿Da tanta grima Xhaka como denuncian los aficionados en las redes sociales?
* ¿Alguno del trío Saka-Willock-Nelson llegará a consolidarse? ¿Es tan inferior como me parece al trío Abraham-Mount-Hudson-Odoi?

Hola. Yo todavía confío en Pépé. Si esa cifra es o no exagerada, el tiempo lo dirá, pero ya sabemos cómo está el mercado hoy en día. Sobre lo poco que le gusta Xhaka a la afición del Arsenal, creo que tiene mucha influencia que Torreira, un jugador al que adoran, esté en el banquillo. Y evidentemente, muchos de los partidos de Xhaka no están ayudando a su relación con la grada (aunque en el vestuario parece que sí que lo valoran, pues lo han votado como capitán). Los jóvenes del Chelsea están a otro nivel, pero la comparación es injusta porque están mucho más rodados en la élite. Un saludo.

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