Hazard contra el mundo

Eden Hazard of Chelsea during the Premier League match at Stamford Bridge, London
Picture by Romena Fogliati/Focus Images Ltd 07576143919
08/12/2018

Desde que empezó la Premier, el Chelsea de Maurizio Sarri solo ha perdido cuatro partidos oficiales. Los mismos que el Manchester City y menos que el Liverpool, el Arsenal o el Tottenham sumando todas las competiciones -con la evidente diferencia competitiva entre Europa League y Champions, por supuesto-. Sin embargo, el halo que acompañaba al conjunto blue en el arranque de curso se ha ido diluyendo con el paso de los meses. De un modo parecido al acontecido en la primera campaña de Guardiola con el Manchester City, el Chelsea de Sarri empezó de maravilla, encadenó más de diez partidos sin perder -la mayoría, saldados con victoria-, desplegó un fútbol atractivo, marcó goles y se postuló como un candidato a ganar el título. Como si el técnico italiano no necesitara aclimatación a la nueva competición. No obstante, con la progresiva adaptación de sus adversarios el Chelsea debe afrontar nuevos retos. Y algunos se le empiezan a atragantar en una plantilla en la que no abunda la capacidad goleadora.

Con 38 goles en 21 jornadas de Premier, el Chelsea es el equipo del TOP6 que menos marca, por detrás del Manchester United (43) o Arsenal y Tottenham (ambos con 46). Diez los ha anotado Eden Hazard, el máximo artillero de la plantilla, y en otros nueve el belga ha participado de forma decisiva con la asistencia, según los datos que recoge la propia Premier League. Y eso que no fue titular en los dos primeros partidos de liga, todavía con el desgaste del Mundial muy presente. Las elevadas prestaciones de Eden Hazard han permitido al Chelsea codearse con los mejores, pero al mismo tiempo denotan una dependencia muy marcada: si el belga no desborda, los de Sarri se quedan cortos de desequilibrio. Y también de capacidad intimidatoria en el remate. Después de Hazard, Pedro es el máximo goleador con seis goles. La mitad de sus dianas llegó en las primeras cuatro jornadas de Premier. Después del ex del Barcelona ya encontramos los cinco goles de Morata, los tres de Kanté y Loftus-Cheek, los dos de Willian o el único tanto de Giroud (cuando su equipo perdía por 3-0 ante el Tottenham) si solo observamos los registros en liga.

Eden Hazard of Chelsea during the Premier League match at Stamford Bridge, London Picture by Romena Fogliati/Focus Images Ltd 07576143919 02/12/2018
Eden Hazard ha participado directamente en la mitad de los goles del Chelsea en la Premier. Foto: Focus Images Ltd.

La propuesta de fútbol asociativo de Maurizio Sarri se ha topado con un par de barreras que han frenado el grifo de abastecimiento a sus delanteros en las últimas semanas. Con Jorginho como pilar de su circulación, los rivales detectaron pronto que pueden minimizar el impacto del internacional italiano con pegajosas marcas individuales. Así no solo el del Nápoles está más incómodo cuando recibe el balón, sino que sobre todo disuade a sus compañeros a la hora de entregarle la pelota. Rüdiger o David Luiz pueden asumir la responsabilidad de salir jugando, sobre todo el central brasileño, pero ya es un eslabón menos en una cadena en la que ni Barkley, ni Kovacic ni Kanté son centrocampistas particularmente deslumbrantes a la hora de asentar la posesión en campo rival. La circulación es más espesa, los adversarios se desgastan menos a la hora de bascular detrás del esférico y el resto de centrocampistas se siente más cómodo cuando disponen de espacios para acelerar las jugadas. Si se los niegan, al Chelsea le cuesta progresar y más todavía desde que se ha ido difuminando el impacto inicial de Olivier Giroud en el juego de espaldas (un recurso útil a lo largo de sus primeras cuatro titularidades, aunque solo ha jugado de inicio en dos ocasiones en la Premier desde mediados de octubre).

Las dificultades de Álvaro Morata en la asociación de espaldas a portería ante rivales que conceden muy poco espacio y obligan a una precisión quirúrgica en la triangulación y la falta de acierto goleador de Giroud han llevado a Sarri a probar otras alternativas. Por ejemplo, Eden Hazard ha vuelto a jugar con cierta asiduidad como falso nueve. Desde esa posición partió en la victoria contra el Manchester City y en esa demarcación repitió en los encuentros ante el Watford, el Brighton, el Leicester e incluso el Tottenham en la ida de la semifinal de la Copa de la Liga. La relocalización del belga en punta de ataque le libera de desgaste defensivo y propicia una mayor movilidad en tres cuartos, aunque tampoco el Chelsea no siempre logra compensar la falta de una referencia en el área con futbolistas que amenacen irrumpiendo desde la segunda línea. En algún momento Kanté ha cumplido con ese rol (véase el gol contra el Crystal Palace, en un partido con Giroud de titular), pero el centrocampista francés no es un especialista en esta faceta. Por otro lado, la presencia de Eden Hazard como falso nueve ha abierto la puerta a Callum Hudson-Odoi, que puede gozar de mayor protagonismo si las dos alas se reparten exclusivamente entre el canterano del Chelsea, Willian y Pedro. No es un tema menor ahora que otros clubes poderosos como el Bayern están tentando al internacional inglés en categorías inferiores, que recientemente ha demostrado que también puede rendir en la banda derecha (desde esa posición dio dos asistencias en la victoria en la FA Cup contra el Nottingham Forest y jugó de titular ante el Totttenham en la Copa de la Liga). Es un atacante de características distintas, más potente en la aceleración gracias a su zancada, y con descaro para intentar regatear casi siempre que recibe.

Callum Hudson-Odoi of Chelsea celebrates his goal during the UEFA Europa League match at Stamford Bridge, London Picture by Steve O'Sullivan/Focus Images Ltd 07572544769 29/11/2018
El protagonismo de Callum Hudson-Odoi está creciendo en el Chelsea. Foto: Focus Images Ltd.

La chispa de Hudson-Odoi supone un soplo de aire fresco en el ataque del Chelsea en un momento en el que Willian y Pedro han perdido un punto de desequilibrio en el uno contra uno, pero aun así no eclipsa el principal problema del equipo londinense esta temporada: si Hazard no frota la lámpara, el Chelsea genera muy pocas ocasiones de gol. Todo su fútbol ofensivo pasa por las botas del belga, que atraviesa el mejor momento de su carrera, pero aun así los de Sarri necesitan ampliar su abanico de recursos para afianzar la cuarta posición de acceso a la Champions. Pueden plantar cara a cualquiera, pero sufren más en un torneo de largo recorrido. El Chelsea no marca más de dos goles en un partido desde principios de noviembre, contra el Crystal Palace, y en tres de los últimos seis encuentros no ha perforado la portería contraria. Al cuadro capitalino le urge corregir su déficit goleador en un mes decisivo: en las próximas cuatro semanas disputa la vuelta de las semifinales de la Copa de la Liga contra el Tottenham (perdieron por 1-0 en la ida en Wembley), visita al Arsenal en un duelo directo por la cuarta posición y viaja hacia Manchester para enfrentarse al Manchester City a principios de febrero, justo antes de que vuelva la competición europea.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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5 comments

Ya dijisteis en el Podcast que la dependencia del Chelsea de su estrella sería su perdición. De todas formas, me parece que tiene jugadores para hacer muy buen papel, quitando los 9s.

Giroud ofrece otras muchas cosas buenas, como ya vimos en el Mundial, pero en una liga haber marcado un único gol, en nada menos que el Chelsea, es insostenible.
Morata ha demostrado que su problema es esencialmente psicológico. Todos los jugadores tienen lesiones, todos los delanteros malas tachas, pero los cracks destacan por sobreponerse, y eso lo da la mentalidad. Morata, hoy, no la tiene.
Sarri quiere a Higuain, y todo apunta a que le concederán el capricho. Será titular, y se le sacará provecho.
Kanté lleva 3 goles, y esa cifra aumentará ya que cuantos más partidos juegue en su “nueva” demarcación, mejor rendimiento ofrecerá. Es un acierto que Sarri apueste por Jorginho como ancla y deje a Kanté el rol de box to box, porque no resta un ápice de aportación defensiva y añade un despliegue físico impresionante, un pulpo 90 minutos.
Ponemos el foco en los delanteros, pero Barkley y Kovacic tienen todo lo necesario para sumar gol al equipo, y de momento, no lo hacen.
La Premier está preciosa, igualada e imprevisible. Me encanta

Lo del perfil del delantero al final depende de qué te rodee. En el Mundial, con Griezmann y Mbappé cerca, Giroud encaja bien. Lo mismo de Benzema con Cristiano Ronaldo o un buen Bale a nivel físico. Sin embargo, si no tiene un entorno que compense sus fortalezas y déficits te puede pasar factura a largo plazo en una liga. De ahí que deban pesar los interiores en un equipo en el que las alternativas externas no están marcando demasiado desde que Pedro dejó de anotar con regularidad.

Coincido con lo de Barkley y Kovacic, pero un poco menos con lo de Kanté. Ya no voy tanto a que marque menos goles (para mí ese es el rol del otro interior, que debe rondar los 10-15 para que el Chelsea sea candidato), sino porque creo que le cuesta destacar jugando tan arriba ante rivales que se encierran. Carga la zona de remate con más frecuencia que Allan en el Nápoles y eso a veces lo aleja de la presión después de la pérdida, donde creo que podría sumar muchísimo más. En la misma demarcación, pero con una función un poco distinta.

Pero creo que eso es más demérito del interior teóricamente ofensivo que del propio Kante, que al final parece forzado a hacer todo a la vez.
En Francia, Kante tiene por delante a Matuidi y Pogba, y Deschamps usa como relevos a Tolisso y Nzonzi. Es un blindaje total que hace necesario a Giroud, y no lo veo replicable en la actual plantilla del Chelsea, ni por los efectivos del medio ni por los atacantes.
Funcionaría entonces un 4-2-3-1 que mantenga atrás a Kante y acerque a Barkley, Kovacic o Loftus a posiciones de remate? Barkley destacó en el Everton como media punta, y Kovacic hizo lo propio en el Ínter.

Yo no acabo de ver a Kanté jugando tan adelantado. El francés tiene muchas virtudes, pero entre ellas no creo que esté ni el último pase, ni la habilidad para asociarse en tres cuartos de campo contrario, ni tampoco su capacidad para anotar goles llegando de segunda línea (aunque alguno ya ha hecho). Si a eso le unes lo que dice Tomás, de la pérdida de su enorme habilidad para la presión tras pérdida, creo que hay un claro desequilibrio entre los pros y los contras de su nuevo rol.
Igualmente pienso que Hazard, Barkley o Loftus Cheek deberían dar un paso adelante en sus carreras y aprovechar la oportunidad para convertirse en grandes llegadores.
En el caso de Hazard, salvando las distancias, me parece, que en ocasiones sucede lo mismo que le ocurre al Barcelona cuando no está Messí. Sin su desequilibrio, todo se vuelve más plano y predecible. Lo que me sorprende del bueno de Eden, es su gran juego de espaldas pese al cuerpo que tiene, pues protege el balón con mucha suficiencia utilizando el “culete”, inclusive en balones largos.

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