El rombo de Pochettino

Tottenham Hotspur manager Mauricio Pochettino during a press conference at Juventus Stadium, Turin
Picture by Stefano Gnech/Focus Images Ltd +39 333 1641678
12/02/2018

A lo largo de sus cuatro temporadas y media al frente del Tottenham, Mauricio Pochettino ha utilizado un destacado abanico de sistemas tácticos. El más recurrente ha sido el 4-2-3-1, en los últimos tiempos con Alli de mediapunta y Eriksen partiendo desde una de las bandas, pero también ha tenido fases de su carrera al frente de los spurs en las que se inclinó por un dibujo con tres centrales y dos carrileros muy largos que dotaran de profundidad al Tottenham por los flancos. Esta temporada, no obstante, cada vez es más habitual el rombo en el centro del campo. En verano Pochettino no modificó los nombres que conformaban su plantilla, pero a medida que ha avanzado la campaña ha perfilado una medular en la que acumula mucho talento en el carril central y libera las bandas para las incorporaciones de los laterales. No es el único sistema del técnico argentino este curso, pero sí el que se ha ido asentando en varias de las citas más importantes de los últimos meses. En los dos últimos partidos contra el Arsenal, en la visita al Camp Nou, en dos de sus mejores partidos del curso ante Chelsea y Manchester United, ambos saldados con victorias… en todos estos encuentros el Tottenham ha apostado por el mismo esquema. Con algunas variaciones en los nombres, pues las lesiones de piezas como Dier, Lamela o Dembélé han limitado las opciones del técnico argentino, pero con un esqueleto parecido.

Tottenham - Football tactics and formations
Once del Tottenham en la última victoria contra el Cardiff.

A cambio de sacrificar las bandas, zona en la que el Tottenham puede sufrir si no bascula bien, los spurs han poblado el carril central con cuatro centrocampistas y dos delanteros. De esta forma, el conjunto londinense se siente cómodo cuando es agresivo en la presión. Salta a morder arriba, bloquea las salidas rivales por dentro y le obliga a arriesgar si no quiere salir jugando por fuera, zonas en la que es más fácil tender emboscadas. A menudo es Dele Alli quien acompaña a Son y Kane en esa primera presión, que ensucia los primeros pases de los rivales. Esa ha sido una de las bases de planteamientos exitosos contra Chelsea o Manchester United, en choques en los que el Tottenham adelantó las líneas de forma agresiva y asumió riesgos en caso de que la presión no fuera acompasada.

Sin embargo, muchas otras ventajas para el Tottenham llegan a través del control del balón. La presencia de Harry Winks, ya recuperado de los problemas físicos que lo apartaron de los terrenos de juego durante meses, ha mejorado la circulación en campo propio. El mediocentro internacional con Inglaterra baja a recibir y mueve la pelota con agilidad y criterio. Winks, más ágil que Dier en la distribución aunque menos contundente sin el esférico, es quien abarca los primeros pases en la medular con la ayuda de los centrales. Si el rival presiona, los zagueros del Tottenham pueden avanzar con la pelota en los pies y dividir la atención del adversario (sobre todo Vertonghen, Alderweireld y Foyth). Otro recurso en este contexto es la demarcación de Eriksen, más retrasado, pues es el interior más relacionado con la pelota. El danés no para de moverse para abrir líneas de pase. Siempre está dispuesto a recibir el balón, en un rol opuesto al de Sissoko. El francés se desentiende del esférico en la salida spur desde su campo, se abre a la banda derecha y guarda la espalda del lateral, normalmente muy adelantado. El ex del Newcastle es el futbolista menos fino en la asociación, así que al Tottenham le interesa que intervenga en otras facetas del juego: más adelantado, donde una posible pérdida no suponga un gran riesgo, y en zonas en las que se beneficie de su potencia en la arrancada, su mejor virtud. Acotadas sus responsabilidades, está ofreciendo un muy buen rendimiento.

Harry Winks of Tottenham Hotspur during the UEFA Champions League match at Wembley Stadium, London Picture by Martyn Haworth/Focus Images Ltd 07463250714 06/11/2018
Harry Winks ha sido el mediocentro del Tottenham en varios partidos recientes. Foto: Focus Images Ltd.

Las alturas a las que se mueven Winks, Eriksen y Dele Alli brindan alternativas de pase a un Tottenham que también progresa por dentro gracias a los apoyos de Harry Kane. El delantero y capitán spur está más acompañado en este esquema que en el 4-2-3-1 más clásico del Tottenham y la presencia de un segundo atacante que estire al equipo con desmarques de ruptura le permite bajar a recibir sin perder una amenaza en el área contraria. Si durante mucho tiempo Dele Alli era el principal encargado de compensar los movimientos de apoyo de Kane con apariciones por sorpresa, ahora el inglés no es el único futbolista que complementa a Kane. La ubicación de Son (o de Lucas Moura en su defecto) obliga a las defensas rivales a tomar decisiones. Si un central se aleja de su zona persiguiendo a Kane cuando baja a tocar, el corazón del área queda desprotegido porque su pareja no solo tiene que estar pendiente de que no irrumpa Alli desde atrás, sino que a menudo también debe atar en corto a Son. Por otro lado, si nadie sigue a Harry Kane, el delantero puede bajar a combinar en tres cuartos, abrir a banda para la incorporación del lateral y luego emerger en la zona de remate en carrera sin ninguna marca fija. O, incluso, girarse en tres cuartos y buscar directamente el disparo a portería. El dinamismo de Son, en permanente movimiento, incisivo en sus rupturas al espacio, suele hundir a las defensas y abrir espacios entre líneas donde de vez en cuando se asoma Harry Kane en su faceta más asociativa. La baja de Son en el mes de enero, pues acudirá a la Copa Asia para disputar el torneo continental a partir de la tercera jornada de la fase de grupos, puede limitar el radio de acción de Kane en las próximas semanas.

El nuevo rombo ya es una herramienta más para Mauricio Pochettino en la fase decisiva de la temporada. En enero los spurs se jugarán el pase a la final de la Copa de la Liga contra el Chelsea y en febrero volverá la Champions, donde los londinenses sueñan con igualar su actuación en la edición 2010-11, cuando alcanzaron los cuartos de final. El sistema tiene sus contraprestaciones, sobre todo a la hora de arropar a los laterales ante rivales que puedan mover la pelota con agilidad de un lado al otro del campo. También se le atragantó la visita al Arsenal en la Premier ante un esquema con tres centrales que ató mejor a su pareja de delanteros, quizás uno de los motivos por los que el Tottenham modificó ligeramente la disposición de sus piezas ofensivas ante el Wolverhampton (con Son y Alli por detrás de Kane, en una especie de doble mediapunta). No es perfecto, pero busca optimizar el rendimiento de algunas de sus piezas más valiosas. Los próximos meses determinarán si es únicamente un recurso más en el abanico spur o si se convierte en la apuesta para la segunda mitad del curso 2018-19.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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4 comments

Tiene un plantillón que le permite variar de sistema cuanto quiera. Por ejemplo, Dier y Davinson pueden jugar tanto en defensa como en el medio, Trippier y Rose son laterales con mucho recorrido, Dele es como Müller, un tormento que no para de moverse por toda la parcela ofensiva, Son igual, adaptable a cualquier puesto de ataque, Eriksen hace lo que pe pidan, y cuidado que Kane engaña… Se podría pensar que es un 9 tanque, de área, pero hace muchas más cosas y las hace bien. Además, suma a 3 pulmones como Wanyama, Sissoko y Dembele, velocidad pura con Moura… En fin, de las plantillas más completas de Europa, y no creo que sea exagerado decirlo.
A mí como más me convence es en rombo, porque aprovecha de golpe las virtudes de la mayoría de sus jugadores, aunque sí es cierto que centraría más a Eriksen, pero claro, tienes que quitar a Winks y total, con la movilidad del danés y el intercambio constante con Dele Allí, bien está tal cual.

También es cierto, el Arsenal de Wenger con similar calidad de plantilla, al menos aseguraba una FA Cup x año.

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