El jardín de Lucas Torreira

Lukaku es un titán jugando de espaldas. Foto: Focus Images Ltd

La Sampdoria no dudó en confirmar su estatus de revelación de la temporada en el Calcio con una nueva victoria de prestigio frente a la Juventus, que perdió (3-2) en su visita al Luigi Ferraris dos semanas antes de medirse con el Nápoles. El conjunto genovés ha ganado todos los partidos que ha disputado en su estadio y ocupa la sexta posición, con un margen de diferencia de siete puntos respecto al Milan a pesar de haber jugado un encuentro menos que los rossoneri. Incluso podría estar más arriba, a dos puntos de la Juventus, de no haberse suspendido por las inclemencias climatológicas su encuentro de la segunda jornada de la Serie A frente a la Roma. La Samp compite de maravilla a pesar de los recientes traspasos de Skriniar, Bruno Fernandes, Schick y Muriel, cuatro jugadores vitales en los esquemas de Marco Giampaolo el curso pasado. No les echan de menos.

Una nueva generación de futbolistas ha dado un paso al frente tras las ventas del pasado verano. Uno de ellos es el mediocentro uruguayo Lucas Torreira, que suele brillar en la mayoría de partidos de entidad que disputa el cuadro blucerchiati. El jugador charrúa llama la atención muy pronto por su físico, a priori muy endeble para actuar en solitario en la demarcación de mediocentro de carácter posicional. No alcanza los 170 centímetros de altura, pero eso no impide que Torreira mueva los hilos en la medular con maestría. Es agresivo sin el balón, rasca a la hora de presionar para recuperarlo y su poderoso tren inferior lo convierte en un adversario difícil de rebasar para el mediapunta rival. Está bien colocado en defensa y su actitud y lectura del juego le permite recuperar muchos balones. Es uno de los cinco centrocampistas que más balones intercepta en el Calcio según Whoscored. Pero, además, como demostró frente a la Juve, Torreira es un jugador con criterio con el esférico. Cada vez asume mayor peso en ataque y aparece en la base para distribuir el balón. Juega de forma sencilla, a pocos toques, para dar dinamismo a la circulación y no comete pérdidas en zonas delicadas. La capacidad de Torreira para batir líneas con pases verticales aún es limitada, pero sí se siente cómodo en un esquema como el de la Sampdoria, un rombo en el que los dos interiores se abren para abrir la posibilidad de recibir cerca de la línea de banda.

Jose Murinho of Manchester United and Marco Giampaolo of UC Sampdoria during the Pre-season Friendly match at the Aviva Stadium, Dublin Picture by Yannis Halas/Focus Images Ltd +353 8725 82019 02/08/2017
Marco Giampaolo, entrenador de la Sampdoria. Foto: Focus Images Ltd.

Lucas Torreira fue el amo del centro del campo frente a la Juventus y culminó su soberbia actuación con una faceta menos conocida: un zapatazo desde la frontal. El charrúa ya ha marcado tres goles este curso, dos de ellos con sendos misiles contra el Chievo, y repitió frente al vigente campeón. Tras aterrizar en la Serie B sin apenas hacer ruido en 2014, con 18 años, asentarse en el Pescara en su segunda temporada en el fútbol italiano y entrar en las libretas de muchos secretarios técnicos de Europa el curso anterior en su primera campaña en la Serie A, Torreira no para de crecer. A este ritmo también abrirá las puertas de la selección absoluta de Uruguay, con la que nunca ha jugado. Nunca ha entrenado bajo las órdenes de Tabárez y tampoco ha participado en ninguna fase final de un torneo de categorías inferiores. El Mundial está a la vuelta de la esquina y el rendimiento del “34” de la Sampdoria no ofrece dudas: más pronto que tarde dará el salto.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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2 comments

Esta Samp tiene muy buena pinta, Giampaolo está creciendo mucho junto al equipo. Quizás se me queda corto Gastón, por debajo de las expectativas que tenía de él aunque le va mejor Italia que la Premier. Y Praet también tiene un futuro prometedor, juega con mucho criterio.

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