Una Lazio de autor

Immobile volvió a marcar con el Torino. Foto: Focus Images Ltd.

A la sombra de Inter y Juventus, llamados a protagonizar una batalla de poder a poder por el título de la Serie A, asoma el único equipo capaz de mantener el ritmo marcado por los dos primeros clasificados del Calcio. Lo mantiene hasta el punto de que, si gana el partido que tiene pendiente contra el Hellas Verona, podría llegar a superar al cuadro nerazzurro cuando iguale su cifra de partidos disputados tras los últimos empates del elenco dirigido por Antonio Conte. La Lazio ha rozado la excelencia en la primera mitad de curso en las competiciones domésticas y ha pulverizado algunos registros que podían parecer inalcanzables para un conjunto que no se ha reforzado particularmente en el último período de fichajes. Actualmente la Lazio encadena 11 victorias seguidas en la Serie A, 13 entre todas las competiciones domésticas si contamos también la victoria ante la Juventus en la Supercoppa y el triunfo ante el Cremonense en la Coppa. Solo un equipo puede presumir de haber derrotado a la Juventus esta temporada… y la Lazio lo ha logrado en dos ocasiones.

El pésimo rendimiento en la fase de grupos de la Europa League es el principal lunar de la Lazio este curso. El torneo sirvió para dar cabida a algunos de los menos habituales, aunque Simone Inzaghi también alineó de forma recurrente a varios fijos en sus onces en la Serie A. Aun así, la precoz eliminación europea permitirá al cuadro capitalino centrar sus esfuerzos en las competiciones italianas para afianzar su regreso a la fase de grupos de la Champions por primera vez desde la temporada 2007-08, el principal objetivo de la entidad recientemente.

Lazio - Football tactics and formations

Las prestaciones de la Lazio en la Serie A no se podrían explicar sin las cifras de su principal estrella: Ciro Immobile. El delantero internacional con Italia atraviesa el mejor momento de su carrera, como avalan sus registros anotadores. Una absoluta barbaridad. Immobile ha anotado 23 goles en apenas 19 partidos de liga. Supera la media de gol por encuentro, a estas alturas de curso ya ha igualado su segundo mejor año goleador (16-17 con la Lazio) y se encuentra a seis goles de su propio récord en la Serie A, los 29 tantos marcados hace dos campañas. Immobile rebosa confianza en la definición y refleja a la perfección una de las principales características de la Lazio de Simone Inzaghi: te hace daño con espacios, pero también cuando su equipo manda con la pelota. La velocidad punta de Immobile y su interpretación del juego le convierten en un delantero muy dañino al contragolpe, pues siempre se mueve hacia donde debe para ofrecer una opción de pase a sus compañeros, pero asimismo sus rupturas cortas y habilidad para desmarcarse le permiten anotar goles también en encuentros más cerrados, con rivales que ceden la iniciativa y procuran arroparse atrás. Immobile se acaba abriendo su hueco para armar el remate, normalmente a toda velocidad en términos de ejecución del tiro. Nueve de sus goles han llegado desde el punto de penalty, otra cifra que ejemplifica el volumen de juego ofensivo de la Lazio.

Immobile es el anotador de la Lazio, aunque no es el único punta en el 5-3-2 que suele plantear Simone Inzaghi desde que asumió las riendas del cuadro celeste. Sus dos potenciales parejas, Felipe Caicedo y Joaquín Correa, son complementarias con Immobile. Pero de distinta manera. Su acompañante más habitual es el argentino, que actúa más como un segundo punta. Agita el ataque con su dinamismo, se ofrece, toca y se vuelve a mover. Correa es más habilidoso en el regate y en las combinaciones en espacios reducidos, y su movilidad le permite permutar con Immobile y añadir una dosis de imprevisibilidad a las asociaciones en el último tercio. Además, anda atinado en el remate: con 6 goles, Joaquín Correa también vive su mejor temporada en su relación de cara a portería. Una diana menos ha marcado Felipe Caicedo, más apto para abrir defensas cerradas o marcar en los últimos minutos. El ecuatoriano ofrece una referencia clara, que fija a los centrales y atrae la atención de varios adversarios alrededor de su portentoso físico. Su poderío en el remate y habilidad para jugar de espaldas y dejar de cara a los futbolistas de segunda línea es una de sus principales virtudes. Es una carta que Inzaghi juega con menos asiduidad (535 minutos en Serie A, solo 6 titularidades) pero un recurso más que práctico en la plantilla.

Milinkovic-Savic fue uno de los mejores del partido. Foto: Edu Ferrer Alcover (Todos los derechos reservados).
Milinkovic-Savic es uno de los referentes de la Lazio. Foto: Edu Ferrer Alcover (Todos los derechos reservados).

La aportación goleadora de los delanteros va ligada a la contribución de los centrocampistas a la hora de generar fútbol. En los últimos meses la Lazio ha dado entrada a un segundo punta que acompañe a Immobile (sea Caicedo o sobre todo Correa) a cambio de retrasar la posición de Luis Alberto. Casi siempre liberado por detrás del delantero centro durante sus inicios en la Lazio, ahora el centrocampista español participa más. Juega más retrasado, como interior izquierdo, baja a recibir para organizar los ataques y pone su visión de juego al servicio del colectivo. No en vano, es el máximo asistente del equipo y de la Serie A: once goles de la Lazio han nacido directamente de las botas del talento andaluz. No solo se trata de su capacidad para filtrar pases en el último tercio, sino de las posibilidades que le brinda la Lazio: dos puntas por delante que le ofrecen movimientos y las irrupciones de Milinkovic-Savic, que carga el área como un delantero más cuando el cuadro celeste se instala en campo contrario. Entre ambos la Lazio goza de recursos para madurar partidos con menos espacios por delante y generar ocasiones de gol.

El centrocampista serbio es otro nombre que explica la mejoría de la Lazio esta campaña. Tras un impacto bestial en la temporada 2017-18 que le convirtió en uno de los futbolistas más cotizados de Europa en su posición, al menos entre los menores de 23 años, el Mundial de Rusia pasó factura a Milinkovic-Savic. El jugador nacido en Lleida atravesó una temporada de resaca, de no acabar de lidiar con las expectativas generadas en un curso en el que anotó 12 goles. Ahora ha recuperado un nivel parecido aunque no contribuya tanto a nivel realizador. Se involucra más en la circulación y sigue marcando diferencias a partir de su físico. Su envergadura le convierte en una referencia para salir en largo y burlar la presión alta de los contrarios -a falta de un delantero corpulento, sobre todo cuando no está Caicedo, es algo que garantiza el serbio- y además ataca el área con mucha determinación. Más allá de su calidad técnica para bajar pelotas difíciles y asociarse a pocos toques, en consonancia con el fútbol que exigen en ocasiones Luis Alberto, Correa e Immobile, la presencia de Milinkovic-Savic merodeando el área siempre resulta inquietante. El mediocentro que le resguarda es Lucas Leiva, disciplinado en la faceta posicional. El brasileño protege la espalda de Milinkovic-Savic y Luis Alberto y les permite volar. El sistema refuerza la libertad de los interiores celestes, pues entre los tres centrales y la inteligencia táctica de Leiva resulta difícil sorprender a la Lazio excesivamente expuesta en un contragolpe. Parolo, que cumple 35 años en enero, ha ido perdiendo protagonismo en la Lazio aunque sigue como un recurso útil para pisar el área contraria por sorpresa y Cataldi es la alternativa para relevar tanto a Leiva como a cualquiera de los interiores si se opta por un futbolista de talante algo más conservador.

Lucas Leiva of Liverpool during training at Melwood, Liverpool Picture by Ian Wadkins/Focus Images Ltd +44 7877 568959 30/09/2015
Lucas Leiva vive una segunda juventud en la Lazio después de pasar 10 años vinculado al Liverpool. Foto: Focus Images Ltd.

La retaguardia de la Lazio está confeccionada por futbolistas de perfil algo más bajo, pero de rendimiento consistente. ¿Son así de fiables defensivamente o el sistema diseñado por Inzaghi camufla sus carencias? Es difícil de discernir, aunque el técnico transalpino suele trabajar con piezas tan específicas para su esquema que algunos fichajes han padecido dificultades para afianzarse en el once titular. Jony, Adekanye y Vavro han sido las incorporaciones más destacadas del pasado mercado de verano, pero por ahora no han desbancado a los más habituales. Sí ha tenido un impacto Manuel Lazzari, que ha encajado como un guante en la posición de carrilero diestro para aportar la profundidad que la Lazio exige a los futbolistas que habitan en la banda. Deben repetir esfuerzos, pisar línea de fondo y defender con autoridad cuando se les exige. Asimismo, Radu, Acerbi y Luiz Felipe se complementan bien en el eje. Sin estridencias, sobrios cerrando los pasillos interiores y bastante seguros en el juego aéreo para proteger a Strakosha, que ha protagonizado algunas actuaciones notables bajo palos a sus 25 años. El brasileño Luiz Felipe es quien más ha progresado últimamente hasta el punto de convertirse en indiscutible para Inzaghi, aunque al mismo tiempo la Lazio no suele comprometer a la retaguardia. Cuando no tiene la pelota, no manda la línea defensiva a la altura del centro del campo, aunque procura mantener el bloque junto y defiende con muchos efectivos por dentro. Son pacientes, no se precipitan a la hora de entrar cuando el rival les encierra atrás. Si la Lazio se abriese en canal a menudo y les obligara a abarcar muchísimo terreno posiblemente sufrirían mucho más, pero el elenco celeste no suele propiciar este tipo de escenarios.

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En términos colectivos la Lazio funciona bien tanto en ataque como en defensa: es el segundo equipo que menos goles encaja, con unas cifras muy similares a las de Juventus e Inter, y de hecho se trata del conjunto de la Serie A con una mejor diferencia de goles (+28). El proyecto goza de estabilidad, pues únicamente Leonardo Semplici, entrenador de la SPAL, lleva más tiempo que Simone Inzaghi en un mismo club. Llegó de rebote, como interino, se afianzó porque no cuajó la apuesta de contratar a Marcelo Bielsa en 2016 y allí sigue casi cuatro años después en una entidad que también ha demostrado saber gestionar los torneos de eliminatorias en Italia. Jugó la final de la Coppa en 2017, ganó el título el año pasado y en ambas ocasiones triunfó en la Supercoppa a costa de la Juventus, intratable en el país transalpino salvo cuando se cruza con la Lazio en duelos directos. La Lazio es uno de los proyectos más competitivos del Calcio en los últimos tiempos y lo es, sobre todo, porque se trata de un equipo de autor. Un equipo esculpido por Simone Inzaghi, que en su primer trabajo como técnico en la élite ha demostrado que se trata de un entrenador a tener en cuenta en el futuro.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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