El Atalanta hurga en la herida del Milan

San Siro ha sido hogar de dos propietarios chinos: el del Inter y el del AC Milan Foto: Focus Images Ltd.

Salir del fuego para caer en las brasas. Cerrada la etapa de Vincenzo Montella al frente del Milan, el conjunto rossonero no ha mejorado con la llegada de Genaro Gattuso, con el que solo ha ganado dos de los seis encuentros que ha disputado. El siete veces campeón de Europa únicamente ha sumado cuatro puntos de los últimos doce en juego bajo las órdenes de Gattuso, y el objetivo de pelear por entrar en los torneos continentales se aleja. El Milan lleva toda la temporada recalculando sus objetivos en función de los acontecimientos: hay quien se envalentonó tras la campaña de fichajes y llegó a ilusionarse con las opciones de luchar por la liga, mientras los más cautos se conformaban con colarse entre los cuatro mejores. Arrancado el curso, las plazas de Champions se empezaron a alejar. Luego fue la sexta posición la que quedó fuera del alcance inmediato del Milan, al que le quedan los torneos coperos para saborear la gloria. La Europa League puede convertirse en la competición que salve los muebles y les permita coger el atajo hacia la Champions, aunque la competencia será dura; y luego queda la Coppa, la cita más inmediata, en la que deberá batirse con el Inter en los cuartos de final.

En el último mes y medio ni mejoran los resultados ni tampoco las sensaciones, que ya fueron negativas en el trágico estreno frente al Benevento, que sumó su primer punto en la Serie A con el célebre cabezazo del portero Alberto Brignoli en el tiempo de descuento. Aunque Gattuso ha agitado un poco las piezas y ha apostado por el 4-3-3, con Bonaventura más cerca del centro del campo y menos pegado a la línea de banda, la materia prima del Milan no ha dado más rendimiento que el mostrado antes de la llegada del dos veces campeón de Europa en su etapa como futbolista rossonero. Los mejores chispazos del Milan han llegado en arreones de intensidad colectiva, de presión para ahogar los primeros pases del adversario, pero en ningún momento se han sostenido durante una fase prolongada de un mismo choque. El mejor ejemplo fue la segunda mitad contra el Atalanta, en la que el Milan apretó de lo lindo a la Dea, la bombardeó a base de centros laterales y disparos desde la frontal. El Milan acosó al elenco bergamasco en busca de finalizar siempre las jugadas de ataque, pero la gasolina le duró poco más de diez minutos. Por ahora, el Milan es un equipo irregular y, además, frágil anímicamente: le cuesta reponerse de los goles, y rara vez deja la portería a cero. Ha encajado en cinco de los seis encuentros bajo las órdenes de Gattuso. En cuatro de ellos encajó al menos dos goles. No transforma en goles sus mejores fases de fútbol y luego los regala con excesiva facilidad. El Atalanta hizo mucho daño en la primera parte mediante la corpulencia de Petagna y, ya con el marcador a favor, castigó a la zaga rossonera con la movilidad de Ilicic y Papu Gómez, indetectables para los centrales locales.

Milan 0
Atalanta 2
(Cristante 32′, Ilicic 71′)

Milan vs Atalanta - Football tactics and formations

“El momento es difícil y no basta con lo que estamos haciendo, veo un equipo asustado y preocupado. Todos piensan en la forma física, pero creo que el verdadero problema es que no somos fuertos a nivel de carácter y jugamos con demasiado miedo“, reflexionó Gattuso tras perder contra el Atalanta. El exjugador del Milan, pura entrega en su etapa como futbolista, se ha topado con un equipo que opone poca resistencia ante la adversidad y en el que pocas de sus piezas están rindiendo al nivel esperado. Más allá del tono bajo de la mayoría de fichajes, al Milan le duelen las dificultades de dos elementos que se antojaban fundamentales en el engranaje rossonero. Por un lado, Leonardo Bonucci no se ha acercado a las prestaciones exhibidas en su mejor época en la Juventus o en la selección italiana, en parte porque está menos arropado, más expuesto y peor acompañado. Y por el otro, Gianluigi Donnarumma, abucheado de forma reiterada por su propia hinchada a raíz de los distintos culebrones que brotaron tras las dificultades en torno a su renovación del pasado verano. El joven portero de la cantera milanista, una certeza que la temporada pasada sostenía al equipo en los momentos decisivos, ha bajado el rendimiento y no está obrando milagros que se transformen en puntos. El calendario no augura un cierre de año plácido para el Milan, que debe recibir al Inter en la Coppa y viajar a Florencia para completar la primera vuelta del campeonato liguero. Aunque, por profunda que sea la crisis rossonera, la irregularidad es una tendencia extendida en la zona media de la Serie A: los de Gattuso se encuentran a solo tres puntos de la Samp (sexta con un partido menos), que ha sumado solo un punto en las últimas cinco jornadas.

Donnarumma no pasa por un buen momento.
Donnarumma no pasa por un buen momento. Foto: MarcadorInt/T.Martínez (Todos los derechos reservados)
Foto: Focus Images Ltd.

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2 comments

La cosa es que sobre el papel, Donnarumma Conti Musacchio Bonucci Rodríguez Biglia Kessie Çalhanoglu Suso A.Silva Kalinic parece un 11 bastante interesante, pero esta claro que por las razones que sea no funciona…

Recuerdo los memes milanistas con el fichaje de Bonucci. A día de hoy parece que desde Turín enviaron al gemelo turbio.

“Está más expuesto, menos arropado y peor acompañado”. Ciertamente. Tener a Barzagli y Chiellini al lado y a Buffon detrás tiene que dar una seguridad flipante de la que carece en Milán. Que te dirijan Conte y Allegri a que lo haga Montella y Gattuso es el día y la noche. Eso tenía que notarse, pero se ha notado aún más de lo que nadie podría haberse imaginado.

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