Las pérdidas desangran a Inglaterra en la prórroga

Frenkie de Jong of Ajax Amsterdam after the Dutch Eredivisie match at Stadion De Koel, Venlo
Picture by Joep Joseph Leenen/Focus Images Ltd +316 5261929
27/08/2017
***NETHERLANDS OUT***

Nada más llegar al centro de Guimaraes, un mensaje inscrito en la pared preside la ciudad norteña. Aquí nasceu Portugal. Letra gigantesca para recordar a todos los visitantes que en esta localidad nació Dom Afonso Henriques, coronado como primer rey de Portugal en el siglo XII. El monarca también bautiza el estadio local donde se citaron dos equipos que aspiraban a colocar la primera piedra de un nuevo ciclo triunfal tras varios torneos de decepciones. Se adelantó Inglaterra, en busca de su primera final desde el Mundial de 1966, pero se terminaron imponiendo los Países Bajos, cuya final más reciente se remonta a Sudáfrica 2010. La Nations League es una nueva competición, emergente, sin todavía tradición ni historia, pero una final es una final. Un título es un título. Y un título es la mejor fórmula para inculcar una mentalidad ganadora a una generación joven cuya experiencia en grandes citas es todavía limitada. Tanto que una cadena de errores groseros condicionó tanto el desarrollo del partido como el resultado.

Países Bajos 3 (De Ligt 73′, Walker pp. 97′, Promes 114′)
Inglaterra 1 (Rashford 32′)

Inglaterra vs Holanda - Football tactics and formations

En una semifinal igualada, con fases de dominio alterno, fueron los errores -a menudo no forzados directamente- los que marcaron el inicio y el final de cada secuencia de juego. La selección de Ronald Koeman quiso salir con una presión bastante agresiva, con la línea defensiva muy alta. Los centrales prácticamente se pegaban al centro del campo para marcar la frontera en la línea divisoria e intentaban achicar espacios para provcar algún error en la salida de balón inglesa. Los de Southgate procuraron mantener la posesión con paciencia, moviendo el balón de un lado a otro sin rifarlo. Insistieron en esos patrones de forma recurrente, aunque en otros momentos del primer tiempo lo ingleses adoptaron una pose más conservadora, replegaron con las líneas juntas para evitar que Holanda corriera a la espera de poder desplegar al galope a Sancho, Sterling y Rashford.

El cuadro oranje se hizo con el control del partido paulatinamente, pero un error grosero de Matthijs de Ligt alteró por completo la dinámica de la semifinal. Al joven central del Ajax se le escapó un control plácido. Se confió, midió mal el gesto técnico y Rashford, atento al acecho, no desaprovechó la oportunidad. El delantero inglés se anticipó y De Ligt lo atropelló en su empeño por corregir el fallo previo. El propio atacante del Manchester United transformó el lanzamiento desde los once metros, que adelantó a Inglaterra antes del descanso. Holanda había tenido más la pelota, pero en zonas de escaso peligro. Frenkie de Jong se ofrecía en la base de la jugada y movía los hilos, pero arriba echó de menos mayor chispa. Babel apenas intervino, Bergwijn no tuvo su mejor día y Memphis Depay vivió ofuscado a lo largo de toda la noche, impreciso en los controles, lento en la ejecución de combinaciones en espacios reducidos, errático en la toma de decisiones para espesar aún más el juego neerlandés en el último tercio.

Marcus Rashford of England runs with the ball during the UEFA Nations League match at Wembley Stadium, London Picture by James Wilson/Focus Images Ltd 07522 978714‬‬ 18/11/2018
Marcus Rashford adelantó a Inglaterra desde el punto de penalty. Foto: Focus Images Ltd.

Inglaterra dispuso de dos oportunidades para noquear a los Países Bajos en la semifinal, pero no asestó el golpe determinante. Antes del descanso Dumfries evitó con una entrada de máximo riesgo un remate nítido de Rahsford y en el segundo tiempo Jadon Sancho cabeceó libre de marca a las manos de Cillessen tras un centro preciso desde la banda izquierda. Inglaterra encontró en una ocasión un agujero mal defendido entre De Ligt y Van Dijk y justamente la pelota cayó en el peor cabeceador del equipo. La ocasión de Sancho, de hecho, fue el reflejo de los buenos minutos de Inglaterra después del paso por los vestuarios. Se sacudió la presión neerlandesa, jugó con mayor continuidad en campo contrario y agradeció algunos toques de Kane entre líneas después de que el ariete spur sustituyera a Rashford y Sancho y Sterling intercambiaran la banda de partida.

Kane también asumió en algunos momentos la labor de tapar la línea de pase sobre Frenkie de Jong, pero poco a poco la vigilancia del delantero del Tottenham se fue diluyendo. Con cambios de orientación de Van Dijk primero y con las intervenciones del futuro centrocampista del Barcelona después, los de Koeman tardaron quince minutos en volver a agarrar el toro por los cuernos y en encerrar a Inglaterra en su propia mitad de campo. La elevadísima participación de De Jong, metrónomo en la medular, permitía el dominio territorial de Holanda. No solo aparecía De Jong para distribuir, especialmente para atraer a los rivales en conducción y luego soltar la pelota, sino que también firmó una notable actuación en la presión después de cada pérdida neerlandesa y en el robo tras el primer pase inglés. Koeman apostó por sumar unos colmillos más afilados en ataque con la introducción de Promes y Van De Beek (por Babel y De Roon), aunque Inglaterra se defendió bastante bien e incluso concedió escasas oportunidades a balón parado para evitar que los centrales neerlandeses se incorporaran en ataque. No obstante, a la salida de un córner De Ligt enmendó el error del penalty e igualó la contienda con un poderoso testarazo marca de la casa.

Netherlands Manager Ronald Koeman before the International Friendly match at Amsterdam Arena, Amsterdam Picture by Paul Chesterton/Focus Images Ltd +44 7904 640267 23/03/2018
Ronald Koeman ha cambiado la cara de la selección neerlandesa. Foto: Focus Images Ltd.

El 1-1 dio paso a unos minutos de mayor descontrol. Bergwijn enganchó mal un remate de primeras para anotar el segundo gol, del mismo modo que Inglaterra gozó de un buen puañdo de oportunidades para volver a inclinar la balanza. Una de ellas la culminó Lingard, tras una fabulosa jugada colectiva en la que los pupilos de Southgate se zafaron de la elevada presión neerlandesa con paciencia, pero el extremo del United se encontraba ligeramente adelantado, como reveló el VAR después de la primera celebración inglesa. Kane y Sterling también dispararon a puerta desde fuera del área y no lograron poner a prueba a Cillessen antes de la media hora suplementaria.

Apoya los contenidos en MarcadorInt y conviértete en un mecenas del proyecto a través de Patreon. Puedes apuntarte aquí.

Fue en la prórroga cuando Inglaterra se pegó un tiro en el pie. Dos, de hecho. Dos pérdidas en la frontal del área deslizaron la alfombra roja para que los Países Bajos sentenciaran la semifinal a placer. Primero se enredó John Stones, indeciso a la hora de soltar la pelota sin demasiadas opciones de pase cercana. El defensa del Manchester City giró sobre sí mismo y cuando se quiso dar cuenta perdió el cuero ante la presión de Depay. El ’10’ neerlandés se topó en primera instancia con Pickford, pero el guardameta inglés no pudo hacer nada cuando en la disputa por el segundo balón Promes ganó la partida a Walker, que acabó introduciendo la pelota en su propia portería. La situación se pareció bastante a la del tercer gol de la noche, que nació en una entrega comprometida de Stones a Barkley, que recibió el balón de espaldas a Quincy Promes. El extremo del Sevilla le robó la pelota, Depay se la devolvió y Promes marcó a puerta vacía para reservar el billete oranje para la final del próximo domingo en Oporto. En Guimaraes nació Portugal, pero también la oportunidad para que la nueva generación de talentos neerlandeses se clasificara para su primera final. Tras lo insinuado en la fase de grupos de la Nations League y lo confirmado a lo largo de la última edición de la Champions League, el tulipán vuelve a florecer.

Foto: Focus Images Ltd.

Related posts

1 comments

Un apunte, la mejor repetición que ví del tercer gol creo que dejaba claro que Promes no le roba el balon a Barkley. La presión de Promes fuerza a Barkley a acelerarse en sus movimientos, reacciona de manera descoordinada y golpeaba al balon malamente (incluso creo que rebotando en su otra pierna, o bien la pelota o su pierna de golpeo), y la dirección en que salió el balón era lo suficientemente dividida como para que Depay se adelantase a Cillesen.

Otro tema, no entiendo por qué jugó Delph titular. Puede que Henderson y Dele Alli llegasen de jugar la final de champions, pero también la jugó Wijnaldum, que sí jugó ayer, y encima los 120 minutos. Es una pena la lesión de Loftus-Cheek.

Deja un comentario

*