El primer gran éxito de la selección más joven de Europa

Kosovo Marcadorint

Poco más de la mitad de los países integrantes de las Naciones Unidas reconocen la independencia de Kosovo, declarada en 2008, pero su selección de fútbol compite como una más en los torneos de UEFA y FIFA desde hace cuatro años. En marzo de 2014 se estrenó en un partido reconocido por la FIFA con un empate a cero contra Haití y dos años más tarde, en septiembre de 2016, debutó en encuentro oficial con un 1-1 en Finlandia en el primer choque clasificatorio para el Mundial de Rusia. Rusia no reconoce la independencia de Kosovo, pero Kosovo disputó la fase de clasificación para su Mundial. El deporte es una herramienta como cualquier otra en la geopolítica europea y mundial y la selección kosovar es un ejemplo nítido de ello. Es una manifestación más de aquello a lo que aspira la sociedad del (nuevo) país balcánico: del mismo modo que su combinado nacional puede competir con el resto de selecciones, la mayor parte de su población sueña con alcanzar la normalidad en otras facetas de su día a día. Que su país no solo sea reconocido globalmente en el mundo del deporte.

Los partidos de la selección kosovar se han convertido en un acontecimiento para la población del estado más joven de Europa, que hasta hace poco debía conformarse con apoyar al combinado nacional de Albania, al que sentían más cercano por la proximidad cultural, lingüística y geográfica. La fase de clasificación para el Mundial supuso el primer paso, pero la UEFA Nations League ha cambiado el panorama por completo. En sus dos primeros años de existencia, Kosovo tuvo que conformarse con disputar sus partidos como local en Albania, en la localidad norteña de Shkodër, mientras se completaba la remodelación del principal estadio de Pristina. El campo de la capital kosovar, viejo y decrépito, necesitó una inversión de más de nueve millones de euros para cumplir con los requisitos mínimos para albergar partidos de competición internacional. Los primeros encuentros disputados en Kosovo han llegado de la mano de la UEFA Nations League, un torneo que además abría una puerta de acceso a la Eurocopa a las 16 selecciones más modestas de Europa.

Kosovo disputa sus partidos como local en Pristina, en el nuevo estadio Fadil Vokrri.
Kosovo disputa sus partidos como local en Pristina, en el nuevo estadio Fadil Vokrri.

Si la UEFA Nations League se ha recibido con fervor entre los países de menor potencial futbolístico, pues les ha permitido medirse de forma regular con combinados de un nivel parecido a la vez que competir por un premio mayor como una plaza para la Eurocopa, en Kosovo ha supuesto un éxito rotundo. La nueva competición de UEFA le ha permitido construir un bloque a una selección tremendamente joven e inexperta, que ha ido reclutando a nuevos futbolistas de origen kosovar criados o formados en el extranjero a la par que iba mejorando como colectivo. De la mano del veteranísimo entrenador suizo Bernard Challandes, Kosovo ha tomado forma. Ha consolidado una forma de jugar, con extremos abiertos, rápidos y desequilibrantes, y ha desarrollado un gusto por el fútbol de ataque que no pudo consolidar en la fase de clasificación para el Mundial ante rivales de la talla de Croacia, Islandia, Ucrania, Turquía o incluso Finlandia. También ha reforzado los lazos de los hinchas con su selección, a la que han podido ver en el estadio Fadil Vokrri de Pristina, que homenajea con su nombre al considerado mejor futbolista de la historia de Kosovo, fallecido el pasado mes de junio. No solo fue el mejor jugador kosovar, sino que Fadil Vokrri también desempeñó un papel clave para el reconocimiento del combinado nacional como presidente de la Federación.

El rostro de Fadil Vokrri, presente en uno de los fondos del estadio durante el partido decisivo contra Azerbaiyán.
El rostro de Fadil Vokrri, presente en uno de los fondos del estadio durante el partido decisivo contra Azerbaiyán.

El 20 de noviembre de 2018, la selección nacional de Kosovo recogió los frutos sembrados a lo largo de los últimos cuatro años. Con un once totalmente distinto al que empató a cero con Haití -solo queda Ujkani, que se convirtió por sorpresa en el portero suplente en el choque decisivo de la Nations League-, Kosovo goleó a Azerbaiyán y aseguró la primera posición de grupo en la Nations League. Fue el partido soñado por todos los hinchas que abarrotaron el estadio de Pristina pese al diluvio de las horas previas al choque. Kosovo desplegó el mejor fútbol de su corta historia como selección, marcó en el primer minuto y reforzó la comunión con la grada a base de un juego intenso y vertical. Presionó arriba, forzó errores en la salida de balón de Azerbaiyán, acabó las jugadas y mostró una efectividad abrumadora de cara a portería en los momentos decisivos. Jugó con confianza, no se dejó amedrentar por la presión que podía atenazar a una selección tan inexperta como la kosovar, y sus estrellas firmaron actuaciones brillantes. Destacó por encima de todos el desequilibrante extremo Arber Zeneli, autor de tres goles, pero no fue el único jugador que levantó a los hinchas balcánicos de sus asientos. Las incorporaciones de Kololli y Vojvoda desde los laterales, la implicación del capitán Valon Berisha en la presión, el juego de espaldas de Vedat Muriqi fueron otras noticias llamativas de una noche en la que también se mostró entonado el guardameta Aro Muric. Pese a estrenarse con Kosovo en la cita más importante de la historia de su selección, pese a tener 20 años y poca experiencia internacional, el portero del Manchester City jugó con confianza, arriesgó con la pelota en los pies y solventó el poco trabajo que tuvo. Incluso la decisión arriesgada de Bernard Challandes, que prescindió del capitán Ujkani, uno de los futbolistas de mayor bagaje del combinado nacional, le salió de maravilla al técnico helvético.

Zeneli abrió la lata en el primer minuto de partido.
Zeneli abrió la lata en el primer minuto de partido.

Con la victoria contra el combinado azerí, Kosovo garantizó el ascenso a la Liga C, donde podrá competir contra equipos de mayor entidad para seguir progresando a nivel deportivo. El salto de categoría también supone un elemento extra de atractivo para convencer a los futbolistas de origen kosovar que también pueden representar a otras selecciones y a largo plazo puede propiciar sorteos más favorables en las fases de clasificación para el Mundial y la Eurocopa. Pero, por encima de todo, la primera posición de grupo le permitirá disputar en marzo de 2020 un play-off por un puesto de acceso a la próxima Eurocopa.

Rrahmani no dudó en celebrar el 3-0 con la hinchada kosovar. La goleada ante Azerbaiyán garantiza un puesto en el play-off de acceso a la Eurocopa 2020.
Rrahmani no dudó en celebrar el 3-0 con la hinchada kosovar. La goleada ante Azerbaiyán garantiza un puesto en el play-off de acceso a la Eurocopa 2020.

Si la espera de un año y medio puede suponer un problema grave para otras selecciones, para Kosovo puede convertirse en una bendición. El combinado balcánico puede usar la fase de clasificación convencional para consolidar lo mostrado a lo largo de la Nations League mientras sus futbolistas acumulan mayor experiencia en partidos de entidad. Al fin y al cabo, se trata de una selección formada por futbolistas muy jóvenes, con muchísimo margen de mejora. Por ejemplo, en el encuentro decisivo contra Azerbaiyán solo participaron futbolistas menores de 27 años. Talento no les falta para seguir creciendo. La selección de Kosovo apenas ha necesitado cuatro años de existencia reconocida por la FIFA para hacer historia.

Fotografías: MarcadorInt/T. Martínez (Todos los derechos reservados).

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1 comments

Como Albania ha mantenido categoría y Kosovo ha ascendiendo, pueden ir al mismo grupo la próxima edición o hay algún tipo de condicionantes en el sorteo

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