Marc Vales: “Llegamos a la Nations League en el mejor momento de nuestra historia”

Andorra Marc Vales - Foto cedida por Marc Vales

Riga, media mañana. La selección de Andorra está concentrada en la capital de Letonia a pocas horas de abrir un nuevo capítulo en la historia de su fútbol. Este jueves arranca una nueva competición, la UEFA Nations League, que abre la puerta de entrada a la Eurocopa 2020 a una de las doce selecciones más modestas del continente. Mientras los transatlánticos miran con cierto escepticismo el nuevo torneo, que entre otras cosas sustituye una parte importante de los amistosos por un nuevo título de selecciones, los más modestos lo perciben como un atajo hacia una gran fase final. Es un nuevo escenario incluso para uno de los futbolistas de mayor experiencia de la selección andorrana. Marc Vales, el único futbolista andorrano que juega fuera de la Península Ibérica (o la misma Andorra), atiende la llamada de MarcadorInt para hablar del nuevo panorama que afronta su selección. La cuarta con el peor coeficiente en el momento en el que se sortearon los grupos de la UEFA Nations League.

“Nos da una pequeña chance a las selecciones pequeñas. Sabemos que sigue siendo muy complicado, pero nosotros nos lo planteamos como una posibilidad más real de llegar a una fase final. Es muy difícil, pero hemos mejorado en los dos últimos años. Lo vemos como una opción para mejorar y vivir algo bonito”, reflexiona Marc Vales, actualmente futbolista del Sandefjord noruego. Pese a la dificultad del reto, el futbolista andorrano considera que la nueva competición de UEFA se estrena en un momento idóneo para sus intereses. “Llegamos en el mejor momento de nuestra historia a nivel de selección”, asegura Vales. “La realidad sigue siendo la misma. Llegan equipos con futbolistas con mayor nombre, que compiten en ligas de mejor nivel. Pero dado el momento que vivimos como selección, y en el formato que se plantea, creo que es el mejor momento para competir contra esas selecciones de tú a tú. En tres, cuatro o cinco partidos seguidos. Eso nos da vida”, amplía el internacional andorrano.

Andorra disputa sus partidos en el Comunal. Foto: Focus Images Ltd.
Andorra disputó sus partidos en el Comunal hasta 2014, cuando inauguró el Estadi Nacional. Foto: Focus Images Ltd.

La afirmación de Vales no es una exageración. En los últimos años, Andorra ha reducido la diferencia respecto al resto de competidores. Y mejoró ostensiblemente en la última fase de clasificación para el Mundial de Rusia, cuando derrotó a Hungría por 1-0. El triunfo del 9 de junio de 2017 ante el combinado magiar rompió una racha de casi 13 años sin ganar un partido oficial. El único precedente, una victoria ante Macedonia por 1-0 el 13 de octubre de 2004, con un gol de Marc Bernaus. Cada triunfo andorrano hay que escribirlo con día, mes y año, porque son sucesos históricos que, de momento, se ven con escasa frecuencia. Andorra sumó cuatro puntos en la fase de clasificación para el Mundial de 2018. Solo había evitado el pleno de derrotas en una fase de clasificación (para Mundial o Eurocopa): la previa al Mundial de 2006.

“Lo normal es perder. Sobre todo fuera de casa, que es un punto a mejorar en esta selección de cara a la Nations League y también en la fase de clasificación. La realidad es la que es: lo normal es que palmes. Portugal en ese momento era campeón de Europa. En los primeros cinco minutos en Portugal, te hacen un gol y cuatro acciones de gol, pues ya sabemos que toca sufrir”, analiza Vales en referencia a las dificultades que padece la modesta selección de Andorra en la mayoría de partidos. En contraposición, considera que enfrentarse a Georgia, Letonia y Kazajistán en la fase de grupos de la UEFA Nations League permitirá valorar “dónde estamos realmente”. “Esto nos da un plus y nos puede ayudar a mantener la dinámica”, comenta en referencia al grueso de la fase de clasificación para el próximo gran torneo, la Eurocopa de 2020.

Aaron Ramsey of Wales and Max Llovera of Andorra during the UEFA Euro 2016 Qualifying match at the Cardiff City Stadium, Cardiff Picture by Mike Griffiths/Focus Images Ltd +44 7766 223933 13/10/2015
Gales derrotó a Andorra en la fase de clasificación para la Eurocopa 2016. Foto: Focus Images Ltd.

Aun así, el internacional andorrano valora el futuro más inmediato con optimismo: “Llevamos muchos años juntos. Tenemos una buena conexión entre juventud y veteranía, a nivel de federación. Todo el conjunto ha dado un paso al frente. Eso se refleja también en el campo. Sabemos a lo que jugamos, tenemos interiorizadas nuestras limitaciones y trabajamos al 100%”. La estabilidad del proyecto, con Koldo al frente como seleccionador desde 2010, garantiza una línea de trabajo continuista que ha venido acompañado de otros pequeños avances. “Antes teníamos el estadio Comunal y gracias. No teníamos donde trabajar cómodos, ni gimnasio. Son esos pequeños detalles. A nivel de federación estamos tratados con doctores, fisioterapia, nutricionista”, reconoce Vales, que suele actuar de mediocentro en la selección pese a jugar habitualmente como central con su club. “Cuando llegan las semanas de selección es otro mundo. Podríamos decir que el único futbolista que milita en una liga profesional soy yo y entonces pasamos a vivir semanas de futbolistas profesionales”, remata el defensa del Sandefjord.

Marc Vales no solo es el único futbolista que milita en el extranjero -fuera de España o Andorra-, sino que también se trata del único jugador profesional en la plantilla andorrana. Esa condición le otorga la etiqueta de peso pesado del vestuario junto al veteranísimo Ildefons Lima, con más de cien partidos con la selección: “Ildefons tiene una carrera increíble y aporta esa experiencia a la defensa. Aporto en esa línea que ha estado marcando Ildefons para ayudar a nivel de experiencia, de personalidad, ser agresivos y transmitir esos valores. Cuando nos enfundamos la camiseta de la selección sabemos que tenemos a mucha gente detrás, aunque sea un país pequeño”.

Un andorrano en el fútbol nórdico

Marc Vales milita actualmente en el colista de la primera división noruega. El internacional andorrano se incorporó al Sandefjord este verano tras dos años en el Seinäjoki, uno de los clubes punteros de Finlandia en las últimas temporadas. El club finlandés lo fichó el verano de 2015, después de que Marc Vales se recuperara de una lesión de gravedad en el Hospitalet. “Jugué los últimos partidos de liga tras una lesión de larga duración, porque me rompí el peroné y el tobillo en la pretemporada. No llegamos a un acuerdo para la renovación y decidí ir a la AFE para jugar en sus estancias para futbolistas sin contrato. Para mí fue un escaparate. Vino el Seinäjoki, que se enteró que estaba allí a buen ritmo. Vinieron a los partidos y vieron que había vuelto bien de la lesión”, recuerda Vales.

En Finlandia, el internacional andorrano se topó con un equipo que planteaba un fútbol distinto al resto de clubes de su país. “Mi adaptación fue bastante fácil. Entonces había un entrenador [Simo Valakari, ahora en el Tromso] que proponía mucho con el balón. Eran el equipo distinto de la liga. En Finlandia se juega un fútbol más directo, algo más físico. Él jugaba con los laterales por dentro, como hace últimamente Guardiola… una locura”. Así había ganado la primera liga de su historia unos meses antes. Nada más aterrizar Marc Vales, el Seinäjoki ganó la Copa tras derrotar al HJK Helsinki en la tanda de penaltis. Uno de esos lanzamientos lo anotó el andorrano.

Marc Vales jugó dos años en el Seinajoki.
Marc Vales jugó dos años en el Seinäjoki. Foto: MarcadorInt.

La calidad de vida en Finlandia es otro motivo que todavía une a Marc Vales con el fútbol nórdico. “Estoy enamorado de la cultura del norte. Es todo muy honesto, muy tranquilo, la gente no te engaña. La calidad de vida, todo es muy familiar. La educación me parece brutal. Todo el mundo habla inglés, incluso la gente mayor”, valora. Por otro lado, su día a día también quedó condicionado por las dimensiones de su nueva ciudad, Seinäjoki, con apenas 60.000 habitantes: “Es un pueblo muy pequeño y la mentalidad de los futbolistas que viven en Seinäjoki es fútbol, fútbol y fútbol. No tienes distracciones”. Una de las más populares para su población es el deporte, pues existen buenas infraestructuras para entrenar a cubierto incluso en los meses de invierno. Tampoco permiten mucho más las escasas horas de luz de los meses más duros del año. “En invierno, por las horas de sol, entrábamos a las diez de la mañana para entrenar, comíamos allí y cuando salíamos a las dos de la tarde ya no había sol. Entrabas sin sol y salías sin sol”, recuerda Vales a modo de anécdota.

Este verano, el Sandefjord noruego permitió a Marc Vales dar el salto a lo que considera una liga más potente. “Tenía una situación personal muy concreta: mi mujer estaba embarazada y yo terminaba contrato en octubre. No podía plantearme terminar mi contrato, tenía que renovar o buscar una salida fuera. Entonces llega Martí Cifuentes, que me comenta la opción de ir a Noruega. Me pide paciencia y a las dos semanas me llama y me dice que es real. Confió en mí y para mí es un paso más en mi carrera”. Ahora, Vales goza de un contrato largo en un proyecto que no solo piensa en el corto plazo. “El proyecto empieza en un punto bastante bajo, tenemos opciones de perder la categoría y si la salvamos sería increíble, y a partir de aquí si bajamos intentaremos luchar por el ascenso el año que viene”, reconoce el exfutbolista de L’Hospitalet, donde ya coincidió con Martí Cifuentes, que vuelve a ser su entrenador. “Martí Cifuentes me convenció porque lo conocía y sabía lo que proponía. El Sandefjord jugó tres o cuatro partidos con Martí antes de que se abriera el mercado y ya se empezó a ver el cambio de dinámica”, admite el internacional andorrano. No es el único compañero con el que comparte idioma, pues también comparte equipo con los españoles Rufo, Pau Morer y Enric Vallès.

Marrtí Cifuentes, entrenador del Sanderfjord. Foto: MarcadorInt.
Marrtí Cifuentes, entrenador del Sandefjord. Foto: MarcadorInt/T. Martínez.

A nivel de adaptación, Marc Vales reconoce que la vida en Finlandia y Noruega es “prácticamente la misma”. La diferencia se acentúa, no obstante, cuando la compara con su experiencia en la Segunda B. “Las ligas son más profesionales. Estás en Primera, sea en Finlandia o en Noruega, y la repercusión es diferente. Estás jugando con muchos más aficionados detrás. En el Hospi teníamos unos 500 hinchas”, contrasta Vales, que no desaprovecha la oportunidad para reivindicar la calidad de los futbolistas de Segunda B.

“Creo que hay jugadores de un muy buen nivel incluso para tener oportunidades en España en un nivel superior. Un caso que conozco es el de Martín Mantovani, que coincidió conmigo en el Atlético Baleares y para mí es un central muy bueno. Se le dio la oportunidad en el Leganés, subió a Segunda, se mantuvo y luego subió a Primera. Si se les diese la opción, creo que demostrarían mucho otros jugadores de Segunda B. También Álex Gallar ahora mismo, un futbolista que ha estado en Tercera y ha marcado tres goles en cuatro jornadas en Primera”, argumenta el internacional andorrano, que también compara el perfil del futbolista español con el nórdico. “La diferencia entre el jugador español y el de aquí es más grande. La gente es mucho más fría, más tranquila”, concede Vales. Y lo argumenta: “Lo que saben hacer, lo hacen bien. Cuando algo cambia les cuesta más. Incluso tomar decisiones. Los entrenadores cambian los partidos, pero como jugador les puedes ayudar a detectar aspectos que quizás no se ven desde fuera”. Después del estreno en la UEFA Nations League, Marc Vales volverá a Noruega para reincorporarse al Sandefjord en busca de una permanencia cada vez más difícil. El resto de compañeros, a la realidad del día a día en clubes mucho más modestos a la espera del siguiente parón de selecciones.

Foto de portada cedida por Marc Vales.

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Cuando llegó al SJK (2016) el vigente campeón era el IFK Mariehamn, su nuevo club había ganado la liga anterior (2015). Por lo demás, da gusto leer artículos así.

Pero él llega a media temporada 2016, cuando el Mariehamn aún no se había proclamado campeón. Disputa sus primeros partidos en agosto y el Mariehamn gana la liga en otoño. Ese mismo año es cuando se proclama campeón de Copa. Por eso cuando llega al SJK todavía era el vigente campeón, con opciones (remotas) de reeditar el título.

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