Portugal renueva su hegemonía en Europa

Manager Fenando Santos of Portugal during the UEFA Euro 2016 match at Stade Bollaert-Delelis , Lens, France.
Picture by EXPA Pictures/Focus Images Ltd 07814482222
25/06/2016
*** UK & IRELAND ONLY ***
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Fernando Santos se volvió a salir con la suya. El veterano técnico luso recuperó la esencia de la Portugal campeona de Europa en Francia 2016 para superar de cabo a rabo a Países Bajos en la gran final de la Liga de las Naciones disputada en el Estadio do Dragao. El retorno de los anfitriones al pragmatismo, la dosis de exuberancia física en la medular y la apuesta por el contraataque como principal arma ofensiva funcionaron para derrotar a una Oranje carente de soluciones en ataque. Encorsetado De Jong en la sala de máquinas como consecuencia del buen hacer sin balón de William Carvalho, la gran revelación del torneo no encontró la manera de saltarse la exigente presión portuguesa. Ni Wijnaldum, ni De Roon, ni tampoco Babel o Bergwijn lograron resquebrar la tela de araña tejida con mimo por los locales. A la postre, el título continental supone un balón de oxígeno para Santos, de quien se discuten sus capacidades para dirigir el cambio anhelado por buena parte del país vecino: de una Portugal de mínimos encomendada al esfuerzo en la destrucción y la a determinación de Cristiano en los últimos metros a una Portugal donde se potencie a los talentos emergentes y contrastados (Bernardo Silva, Bruno Fernandes o los suplentes Rúben Neves y Joao Félix) sin alterar el rol de su gran estrella, Ronaldo. El debate se ha vuelto a posponer, al menos por el momento, porque el técnico nacido en Lisboa hace 64 años responde con resultados a quienes critican sus ideas más conservadoras. La sutileza de Bernardo, el descaro de Bruno, el despliegue de Carvalho o Danilo, la suficiencia de Rúben Días y el acierto de Guedes, todos ellos cómplices de un Cristiano siempre generoso en sus desmarques cuando viste la camiseta del combinado nacional, ayudaron a renovar la hegemonía lusa en el fútbol europeo.

Poco importó que el esférico pasase más tiempo en los pies de los futbolistas neerlandeses, porque Portugal controló el ritmo del encuentro, disfrutó de las mejores ocasiones y apenas sufrió para defender su ventaja durante la última media hora del duelo. La persecución del bético Carvalho a De Jong y la ausencia de respuestas por parte de Koeman y los suyos al reto planteado por Fernando Santos en el tablero de ajedrez marcaron el transcurrir de la contienda. Desdibujado el futuro centrocampista del Barça, Países Bajos no supo cómo encontrar vías de agua en la cobertura lusa, huérfana del lesionado Pepe, su verdadero líder y el defensa más entonado en la semifinal contra Suiza. Los azules –por exigencias del guion– se pertrecharon en torno a De Ligt y Van Dijk, un coloso puliéndose sobre la marcha y otro ya pulido en el taller de Klopp. El caparazón construido alrededor de Cillessen resistió todos y cada uno de los disparos efectuados por los portugueses desde larga distancia, pero la falta de recursos en campo contrario invitaba a pensar que encajar el 1-0 era solo una cuestión de tiempo. El que tardaron Guerreiro, Guedes y Bernardo Silva en entenderse por el carril izquierdo. En una acción bien trenzada entre los tres, ya en el minuto 60, el cuero acabaría en las botas del atacante del Valencia, y su violento disparo desde la media luna del área terminaría doblando el brazo izquierdo de Cillessen antes de acariciar la red. Un justo premio a la insistencia de una Portugal robusta y perseverante.

Portugal 1 (Guedes 60′)
Países Bajos 0

Portugal vs Holanda - Football tactics and formations

El gol quebró por completo la transformación iniciada por Koeman en el segundo periodo. El míster de Países Bajos trató de aliviar la incomodidad de sus jugadores dando entrada a Promes por Babel a la vuelta de los vestuarios. E iría un paso más allá segundos antes del gol, al apostar por Van de Beek en la plaza de Bergwijn. El centrocampista del Ajax se colocó como enganche en el 4-2-3-1, obligando a Wijnaldum a fijar su posición en la banda derecha. La maniobra, lógica por cómo Portugal había logrado trabar la circulación neerlandesa, llegó tarde y fue frenada en seco por la puntería de Guedes. No son pocos los que piensan que la decisión de dar entrada a la ‘computadora’ ajacied llegaría demasiado tarde, pues las carencias de Países Bajos con el balón en los pies resultaban demasiado llamativas como para privar al equipo de un futbolista apto para ofrecer soluciones una altura por delante de De Jong. Tampoco sale bien parado de la crítica Depay, la referencia en ataque de un combinado carente de un ‘9’ con colmillo. Atrás quedan los años en los que el país del tulipán producía en serie delanteros de primerísimo nivel mundial (Van Nistelrooy, Van Persie…); ahora el presente es mucho más humilde. La comparecencia a la desesperada de Luuk de Jong, autor de 28 goles en 32 partidos en la última Eredivisie, apenas desvió a Dias y Fonte de su hoja de ruta. Ambos hicieron olvidar a Pepe en una noche donde el bloque de la última campeona de Europa funcionó a las mil maravillas.

Dispuesta en un 4-3-3 y no en el innovador 4-4-2 en rombo de las semifinales, Portugal ocupó mejor los espacios a lo ancho. Santos le exigió a Guedes retorno defensivo para contener las subidas del errático Dumfries, y Gonçalo cumplió. No se quedó atrás Danilo, hombre de confianza del míster y la principal baja portuguesa (por lesión) en el Mundial de Rusia. El equilibrio entre el dinamismo de Bruno Fernandes, siempre con el gatillo preparado, y el rigor de Carvalho resultaría clave para plantear un escenario favorable a las dos principales individualidades del equipo: Cristiano y Bernardo Silva. Menos atinado en el remate que en semifinales, CR7 se movió con criterio por todo el frente del ataque, tanto recibiendo de espaldas como arrancando en conducción desde su propio campo. Y mención especial merece el enganche del Manchester City, una joya pulida por Guardiola en el Etihad que ha ido subiendo escalones hasta colocar su nombre entre los mejores del fútbol europeo. El ex del Mónaco, elegido MVP de la Liga de las Naciones, completó otra actuación sobresaliente, tanto por su brillo en labores ofensivas como por su implicación en tareas menos gratas para un futbolista de sus características. Es este espíritu colectivo y la perfecta adecuación de todos sus mimbres al plan diseñado por el cuerpo técnico lo que permite a Portugal seguir reinando en Europa. Lo sabe bien Fernando Santos.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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2 comments

Que mala suerte tiene Holanda, ha perdido 3 finales contra el equipo local, los mundiales del 74 y 78 y esta liga de naciones.

La buena noticia es que hay futuro, ojalá Justin Kluivert remonte el vuelo, porque es en su demarcación donde los veo más justitos, delantero centro aparte

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