Cuatro aspirantes al trono de la UEFA Youth League

monchu-2 Barcelona juvenil Youth League / Ester Roig Luque

En los últimos años se ha convertido en una tradición que cae en la segunda mitad del mes de abril. Los cuatro mejores equipos de la UEFA Youth League se citan en Nyon para disputar la Final Four de la Champions juvenil en uno de los fines de semana más esperados del año en los torneos de fútbol formativo. En esta edición Barcelona y Chelsea se vuelven a cruzar doce meses después, aunque en esta ocasión pelean por un hueco en la final y no directamente por el título. También vuelve a la Final Four el Oporto, eliminado el año pasado por el Chelsea, en la constatación de que los equipos portugueses suelen rendir bien en este torneo. En cuatro de las últimas seis finales ha comparecido el Benfica o el Oporto, mientras el Hoffenheim se estrena contra pronóstico en la penúltima ronda de la Youth League en su misma temporada de debut. Ningún club alemán alcanzaba estas alturas de competición desde que lo hiciera el Schalke de Leroy Sané y Wellenreuther en la primera edición, en 2014. El Hoffenheim se cruzará con el Oporto en la primera semifinal de este viernes, lo que garantiza un finalista inédito que soñará con estrenar el palmarés el próximo lunes.

14:00h, Hoffenheim-Oporto

La etiqueta de gran revelación de la Youth League no puede corresponder a otro equipo que no sea el Hoffenheim. El club alemán fue primero en un grupo con Manchester City, Shakhtar Donetsk y Olympique de Lyon, eliminó al Dynamo Kiev en octavos (verdugo de la Juventus en la ronda anterior) y apeó al Real Madrid en cuartos. Seguramente no disponga de una de las mejores cuatro plantillas de la competición, ni cuente con los mejores jugadores jóvenes de Europa, pero el trabajo del Hoffenheim en la Champions juvenil es encomiable y tremendamente meritorio. Funciona como un bloque, sólido, que juega casi de memoria y que replica el sistema que mejor resultado ha dado al primer equipo bajo las órdenes de Julian Nagelsmann. Tres centrales, dos carrileros que aportan profundidad, dos centrocampistas que dotan de estabilidad a la medular, dos futbolistas que se mueven entre líneas con libertad y un delantero centro que juega de espaldas y da aire a sus compañeros cuando más sufren. David Otto, que ya ha debutado en la Bundesliga, apenas ha marcado dos goles pero ha resultado importantísimo en el éxito del Hoffenheim por su poderío aéreo y su capacidad para jugar de espaldas. Es uno de los nombres más destacados de un equipo en el que también ha causado una grata impresión Max Geschwill, su carrilero izquierdo, que se perderá la semifinal por acumulación de cartulinas. Tal es la excepcionalidad de la presencia del Hoffenheim en las semifinales de la Youth League que el club alemán ha fletado algunos autobuses que saldrán a las cinco y media de la mañana en dirección a Nyon para los aficionados que quieran apoyar al equipo juvenil ante el Oporto.

Hoffenheim MarcadorInt
En su temporada de debut en la Youth League, el Hoffenheim se ha plantado en la Final Four. Foto: MarcadorInt/T. Martínez (Todos los derechos reservados).

Tras quedarse a una tanda de penaltis de la final el año pasado, el Oporto espera aprovecharse de la inexperiencia del Hoffenheim para alcanzar la final del lunes en Nyon. El Oporto cuenta con una plantilla más curtida en torneos internacionales y ha firmado una UEFA Youth League prácticamente impoluta. Solo perdió un partido en la fase de grupos, en una siempre incómoda visita a Moscú, y encadena cuatro victorias en Europa sin encajar un solo gol. La solidez de su eje defensivo es una de las principales virtudes: sorprende la ausencia bajo palos de Diogo Costa (titular en las eliminatorias con el Oporto en su cuarta campaña europea como asiduo en la meta blanquiazul, pues acumula 26 partidos de Youth League), pero se mantiene una pareja de centrales de garantías. Diogo Queirós y Diogo Leite nacieron en 1999, atesoran experiencia en un buen puñado de torneos internacionales y se les espera en la lista de Portugal para el Mundial sub-20 del próximo mes. La parcela central la apuntala el mediocentro senegalés Mor Ndiaye, pero por delante del futbolista africano el Oporto no anda corto de calidad. El golpeo de Fabio Vieira con la izquierda, la creatividad de Romário Baró entre líneas o las conducciones de Joao Mário partiendo desde el sector izquierdo permiten al Oporto generar ocasiones de gol incluso en los días en los que cede la iniciativa al rival y espera el momento para conectar con Fábio Silva, su precoz anotador. El delantero centro del equipo juvenil apenas tiene 16 años, pero es una de las estrellas de esta generación. No participó en la victoria en cuartos de final ante el Midtjylland por unas molestias, pero ha anotado cuatro goles en siete partidos y suele marcar diferencias cuando se enfunda la camiseta de la selección en categorías inferiores. Agresivo en sus movimientos, incisivo en el área, contundente en el remate con ambas piernas y con cierta capacidad para sumarse al circuito de pases de su equipo y descargar de primeras para combinar, Fábio Silva ha asomado la cabeza como uno de los mejores proyectos de la cantera de los dragones.

Fabio Silva
Fabio Silva es el delantero centro del Oporto juvenil con apenas 16 años. Foto: MarcadorInt/T. Martínez (Todos los derechos reservados).

18:00h, Barcelona-Chelsea

La reedición de la final de la temporada pasada presenta a dos equipos con futbolistas distintos pero con características parecidas en su juego. Repetirán varios de los jugadores que comparecieron en la final de la Youth League 2017-18 (Jandro Orellanda, Óscar Mingueza, Alejandro Marqués, Miranda, Redan o McEachran, por citar algunos), pero lo que realmente permanece son los patrones de juego de ambos equipos. El Barcelona pretende imponerse a sus rivales a través del dominio del balón, con posesiones largas que le permitan instalarse en campo contrario para luego desbordar con los extremos si no surge el espacio en el carril central. La lesión de Ilaix resta poderío físico y minimiza la amenaza azulgrana en el disparo desde la frontal y Álvaro Sanz se perderá la semifinal por sanción, pero aun así el Barça cuenta con factores de desequilibrio en el último tercio. Konrad de la Fuente y Ansu Fati han desequilibrado con asiduidad por los flancos (donde también se cuenta con Nils Mortimer como alternativa), mientras los centrocampistas que ha alineado Denis Silva han garantizado control en la mayor parte de los encuentros a un Barcelona que careció de mayor contundencia en el remate hasta que regresó Alejandro Marqués, referencia goleadora en la Final Four del año pasado. El delantero nacido en Venezuela pero internacional sub-19 con España suele marcar con puntualidad en las citas más importantes y es una garantía en el remate dentro del área que eleva el techo de un Barcelona que ha sufrido cuando ha perdido la pelota en el centro del campo. Lo pasó mal cuando el Olympique de Lyon forzó pérdidas en la medular y se desplegó con velocidad a la contra, un escenario que el Chelsea intentará replicar en la semifinal. Además de la lesión de Ilaix, la gran cantidad de bajas del juvenil A del Barcelona (Arnau Comas, Josep Jaume, Álex Sala, Labinot Kabashi, Rojas, Iván Bravo) ha propiciado que los centrocampistas Monchu y los defensas Guillem Jaime y Òscar Mingueza sean los futbolistas nacidos en 1999 que bajan del filial para reforzar al equipo. A la expedición también se suma el lateral izquierdo Juan Miranda, pieza clave en la consecución de la Youth League el año pasado y que solo participó en el primer partido de la fase de grupos ante el PSV en esta edición.

Mingueza es uno de los futbolistas del filial que jugará la Final Four de la Youth League con el Barcelona. Foto: Ester Roig Luque (Todos los derechos reservados).
Mingueza es uno de los futbolistas del filial que jugará la Final Four de la Youth League con el Barcelona. Foto: Ester Roig Luque (Todos los derechos reservados).

El Chelsea se ha mostrado menos autoritario que en temporadas anteriores en la Youth League. Ya sin Hudson-Odoi, miembro del primer equipo a todos los efectos y al fin y al cabo referencia de los chicos nacidos en el 2000 en el club blue, al Chelsea le falta un punto de chispa y desequilibrio en campo contrario. El equipo londinense suele jugar con tres centrales, dos carrileros largos y dos o tres centrocampistas que le permitan controlar el ritmo de los partidos, pero en ocasiones peca de horizontalidad en su juego. Familio-Castillo y Lamptey son los futbolistas llamados a recorrer toda la banda y disponen del motor para repetir esfuerzos y pisar línea de fondo, pero el Chelsea suele quedarse algo corto de desequilibrio si solo sus elementos exteriores desbordan. A lo largo de la competición le ha costado conectar con Daishawn Redan, menos atinado que el año pasado, y su producción ofensiva ha dependido de los chispazos de Luke McCormick y Charlie Brown, dos de los futbolistas nacidos en 1999 que más peso han tenido en el cuadro inglés a lo largo de la Youth League. Su capacidad para moverse entre líneas y disparar desde lejos se han convertido en recursos de mucho valor en un equipo que también crea peligro en las acciones a balón parado. Por otro lado, la línea defensiva formada por Colley, Guehi y Maatsen resulta menos fiable que en campañas anteriores, aunque Ziger es un guardameta de garantías que ya se convirtió en héroe en la tanda de penaltis de los cuartos de final ante el Dinamo Zagreb. Quien pase entre Barcelona y Chelsea aspirará a alzar su tercer título de la UEFA Youth League.

Daishawn Redan ya era un habitual de la selección el año pasado.
Daishawn Redan ya jugó la final de la Youth League con el Chelsea el año pasado. Foto: MarcadorInt/T. Martínez (Todos los derechos reservados).
Foto de portada: Ester Roig Luque (Todos los derechos reservados).

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