martes, 16 de junio de 2026

Las mejores aficiones del Mundial 2026: vídeo a vídeo, las gradas que se roban el show

El Mundial 2026 no solo se juega en el césped. En el primer torneo con 48 selecciones y tres países anfitriones, las gradas se han convertido en un espectáculo aparte: mareas de color, cánticos que recorren el estadio y tradiciones que viajan miles de kilómetros para teñir de fiesta cada partido.

Hemos reunido, afición por afición y en vídeo, a algunas de las hinchadas que mejor están representando a su país en este Mundial. Sube el volumen.

Países Bajos: la marea naranja

Cuando juega la Oranje, la ciudad anfitriona cambia de color. Los aficionados neerlandeses convierten calles y estadios en un mar naranja, con su autobús abierto a la cabeza, bicicletas, bandas de música y un ambiente tan festivo como ordenado. Es, posiblemente, la marcha de hinchas más reconocible del fútbol europeo.

Argentina: el aguante de los «muchachos»

Vigente campeona del mundo, Argentina lleva a todas partes el cántico que se volvió himno: Muchachos. Miles de hinchas albicelestes copan las tribunas y los alrededores de los estadios con bombos, banderas y una pasión que no ha aflojado desde Qatar 2022.

Escocia: el Tartan Army

El Tartan Army escocés es sinónimo de buen humor allá donde va. Sus kilts, sus gaitas y, sobre todo, su himno extraoficial Yes Sir, I Can Boogie convierten cualquier desplazamiento en una fiesta que se gana el cariño de los aficionados rivales.

Bosnia y Herzegovina: los BH Fanáticos

Los BH Fanaticos son el corazón de la afición bosnia. Con sus bufandas azules y amarillas, sus coreografías y un fervor que se multiplica durante el himno, forman una de las hinchadas más intensas y pasionales de los Balcanes.

Islandia: el «Viking Clap»

Pocos rituales se han hecho tan virales como el Viking Clap islandés: un aplauso lento y atronador, acompañado de un grito al unísono, que arranca pausado y acelera hasta poner los pelos de punta. Nació en la Eurocopa 2016 y hoy lo imitan aficiones de todo el mundo.

México: la fiesta local

Como país coanfitrión, México vive el Mundial en casa. El Estadio Azteca y las fan fests de la capital se llenan de verde, sombreros, mariachis y un ambiente de carnaval que arrancó en el partido inaugural y promete acompañar a la selección hasta donde llegue.

Japón: la afición que limpia

La hinchada japonesa enamora por otra razón: su civismo. Tras cada partido, miles de aficionados se quedan a recoger la basura de las gradas, una tradición que repiten Mundial tras Mundial y que se ha convertido en un símbolo de respeto admirado en todo el planeta.

Del naranja neerlandés al aplauso vikingo, pasando por el aguante argentino y el civismo japonés, las aficiones son uno de los grandes motores del Mundial 2026. Sigue toda la actualidad, los vídeos y el análisis del torneo en nuestra sección del Mundial 2026.